Carta a un kicker caído en desgracia

Estimado Blair Richard Walsh,

Mi nombre es Álvaro, y no soy más que uno de los millones de aficionados de los Minnesota Vikings repartidos por el mundo. ¡Tranquilo! Continúa leyendo, por favor. No me voy a acordar (despectivamente) de tu familia. Ni te amenazaré de muerte, como algún que otro desgraciado hizo en su momento. No. No te escribo para eso, querido kicker, sino para todo lo contrario. Te escribo para reconocerte, a ti y a todos los pateadores de la liga y del mundo, el trabajo que hacéis. Casi nunca agradecido cuando sale bien, pero siempre criticado cuando, como humanos que sois, erráis.

Blair Walsh, de profesión kicker y carnaza de los leones (Fuente: vikings.com)

Es curioso. Como bien sabrás, acaba de jugarse la Super Bowl. Y en ese partido no sólo pudimos ver cómo el gran Stephen Gostkowski (uno de los mejores kickers de la liga) fallaba un punto extra, sino que también cometía un penalty en el onside kick que intentaron durante su histórica remontada. Vamos, una actuación nada destacable, pero suficiente para que las redes sociales se llenasen de nuevas burlas a los pateadores (irónico, dado que ahora son los únicos que justifican el nombre de football). Y recordé lo injustos que fuimos contigo.

En cierta manera, nuestras vidas están unidas. Tú te convertiste en jugador de la NFL el mismo año en que yo me hice seguidor de la misma. No sólo eso, sino que mi primer partido te tuvo a ti como protagonista absoluto. Tú empataste el partido inaugural ante Jacksonville Jaguars, en el último momento, con un field goal de 55 yardas. Y tú lo ganaste después con otro de 38 en el overtime. Fue en ese instante cuando te convertiste en un héroe para mí. El pateador rookie que draftean para dar relevo a casi una leyenda (Ryan Longwell). El kicker que en college, si bien mostraba detalles de inmensa calidad, había tenido un año horrible en porcentaje de acierto. El jugador que recibió una llamada poco antes del Draft del que sería su futuro entrenador de equipos especiales, Mike Priefer, para decirle que había visto todos sus kicks, y que con solucionar un pequeño problema de timing al ejecutar la patada no volvería a fallar. Y así fue… durante un tiempo.

Reconozcámoslo: tu paso por los Vikings estuvo lleno de complicaciones. El primer año fue de récord, sin duda; fiable (sobre todo más allá de las 50 yardas, donde no fallaste ni uno de tus 10 intentos, y con un 92% de acierto en general, anotando todos los puntos extra) y con una potencia de pierna que aseguraba touchbacks sin apenas esfuerzo (3º en toda la NFL ese año). Pero tras esa temporada despedimos a Chris Kluwe por razones extradeportivas (digan lo que digan), y eso te hizo perder un excelente holder. Sí, sé que tú te posicionaste a favor de Priefer cuando saltó el escándalo entre Kluwe y él. Y entiendo por qué lo hiciste, a pesar de que resultase evidente que el coach hiciese comentarios homófobos e inoportunos. Pero nunca volviste a tener un holder como él. Y, por si eso fuera poco, nos mudamos luego al TCF Bank Stadium. Al aire libre, en pleno invierno de Minnesota. Quien pueda patear en esas condiciones de manera constante que levante la mano, que lo llamaré mentiroso.

La cuestión es que llegó el día. Domingo, 10 de enero de 2016. Partido Wild Card de la conferencia NFC. Uno de los más fríos de la historia. Un encuentro en el que no anotamos ni un mísero touchdown, y en el que todos los puntos vinieron por field goals tuyos que nos mantuvieron con posibilidades. Tú nos aferraste al partido. Hasta el final… que terminaste fallando el más importante de todos. Cosas de la vida… Nadie habló de la ineficaz ofensiva, ni de tus anotaciones anteriores. Sólo de ti y de tu error. Se te culpó de todo. Se hicieron bromas, memes, chistes fáciles. Día tras día. Sumiéndote en un bache que acabó provocando tu despido media temporada después. Sin que nadie se diese cuenta de que cada mofa y cada insulto no hacía más que aumentar las probabilidades de que fallaras. Haciéndose ellos, nosotros, tan responsables como tú. Un círculo vicioso en el que tú fuiste la verdadera víctima.

El peor momento de la Historia del vikingo moderno (Fuente: Brace Hemmelgarn, USA TODAY Sport)

Y aquí viene otra curiosidad. Justo cuando estoy escribiendo este artículo salta la noticia de que acabas de firmar con Seattle Seahawks. Ironías de la vida: el equipo ante el que tuviste ese fallo que, temporalmente, ha condenado tu carrera. ¡Qué fácil es pensar que lo han hecho para agradecer tu error! ¿O acaso simplemente se están cubriendo las espaldas por si su actual kicker, Hauschka, no renueva en la agencia libre? Sea como sea, sólo puedo desearte lo mejor. Y que el hecho de comenzar en un lugar nuevo te haga resurgir. Porque siempre serás «mi» kicker. Y porque ya está bien de que siempre seáis los culpables, y casi nunca los héroes.

Gracias por todo.

Atentamente,

Álvaro Fernández Fernández


Nota del autor

Pido públicamente disculpas a mis compañeros de Spanish Bowl por este artículo. Los queridos lectores no lo saben, pero a la hora de formar el grupo, entre risas y cachondeo, se convino jocosamente que la única regla no escrita de debido cumplimiento en esta nuestra comunidad fuese el criticar a destajo a todos los kickers (menos a Tucker). Y aquí estoy yo, echándole flores al que más ilusiones vikingas ha roto desde que Gary Anderson las desintegrara por completo en 1998. Aceptaré los latigazos con estoicidad normanda.

Y a los lectores, como siempre, muchas gracias por seguir ahí. ¡Nos leemos en los comentarios!

Skol Vikings!

Álvaro Fernández Fernández (@CDMinnesota)

4 comentarios sobre “Carta a un kicker caído en desgracia

  1. Otro gran articulo!!!

    Que pena lo del amigo Blair, una gran pierna en una no tan buena cabeza. Si el click de su cabeza desaparece va a ser un buen kicker para seattle. Pero…..y Hauscka??
    Que crees que haremos con Forbath? Este año 15 de 15 en fg, no haffalado ninguno.11 de 14 en xp. Pero me preocupa su porcentaje de touchbacks en kickoff: 62%. No tiene mucha potencia de pierna. Yo le daria la oportunidad.

    PD: Fusco y Harris cortados. Se avecinan cambios en la OL

    SKOL!!

    1. ¡Gracias!

      O bien Seattle no se fía de que Hauschka vaya a renovar, o es una medida de presión para que no pida demasiado sabiendo que el equipo tiene un plan B. Sea como sea me parece una gran jugada por parte de los Seahawks, intentando rescatar un kicker desahuciado. Arriesgan poco, y les puede salir muy bien.

      En cuanto a Forbath, creo que hizo un año más que decente, pero como bien dices me preocupa su poca pierna. Eso, sumado a las bajas que tuvimos en equipos especiales, hizo que se retornasen demasiadas patadas… Estoy de acuerdo en darle una oportunidad, pero traería al menos a un UDFA para competir con él en preseason.

      ¡Un saludo!

      PD: Sí, al parecer Rick está decidido a arreglar la OL. Va a llevar tiempo, no va a ser fácil; pero lo primero que tiene que hacer sin duda es limpiar lo que hay jaja. A ver qué tal sale la cosa…

  2. No pude disfrutar de sus años buenos pero sí que he sufrido como se arrastraba partido tras partido desde aquel partido de Wildcard.
    Para mí, hay que saber ver cuando un jugador se ha vuelto mediocre y conformista y borrarlo del vestuario lo antes posible. No lo hicieron con Walsh en su momento pero parece que con la OL no van cometer el mismo error.

    1. Sin duda Minnesota tendría que haber puesto antes solución a esto, tardaron demasiado… Si bien defiendo a Walsh en el artículo, tengo claro que en Minnesota jamás iba a poder recuperar su nivel. Ambas partes (jugador y equipo) necesitaban separarse y comenzar de nuevo, y no sé por qué se tardó tanto en hacerlo (quizás por su contrato, renovado justo en el verano previo al desastre). Pero bueno, por fin ocurrió. Ahora que nos vaya bien a todos…

      Y si, ya el año que viene se intentó poner parches a la OL y no funcionó. Era hora de hacer limpieza de verdad y empezar de cero. No va a ser fácil ni rápido, pero es necesario. Quizás tengamos que soportar otro año mediocre de OL, pero al menos será con rookies que puedan ir mejorando (espero…).

      ¡Gracias por tu comentario!

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