Los héroes y villanos de la ronda divisional

La mejor semana del año en la NFL nos ha dejado partidos y momentos apasionantes. Mientras que para cuatro equipos ha significado el fin de su temporada, los cuatro ganadores de esta ronda ya están a solo un paso más de la ansiada Super Bowl. En los héroes y villanos de la ronda divisional, veremos a estrellas llevando a su equipo a lo más alto y a otros que han terminado por hundirlos.

Los héroes de la semana

Los Seattle Seahawks aplastan a los San Francisco 49ers

El partido más desigualado de todo el fin de semana fue la soberana paliza que le endosaron los Seattle Seahawks a los San Francisco 49ers. Desde la primera jugada del partido, en la que Rashid Saheed retornó el kickoff inicial para anotar un touchdown, el encuentro estuvo decidido para Seattle. Su head coach, Mike Macdonald, ha orquestado una defensa inexpugnable. Con la menor cantidad de blitz utilizada en toda la temporada (10,5%), logró generar un 47,4% de presiones. Si eres capaz de llegar al quarterback rival con tan solo cuatro defensores y, además, tienes una secundaria que no falla ni una sola cobertura ni placaje, es prácticamente imposible que ningún ataque te pueda superar.

Mientras que en ataque, Seattle también logró someter a San Francisco mediante el juego de carrera. Kenneth Walker III terminó el encuentro con 116 yardas y anotando tres touchdowns. Sam Darnold no tuvo mucho trabajo, ya que con su dominante defensa y carrera, ya terminaron el primer cuarto con una ventaja de 17-0. Así que prácticamente durante el resto del partido los Seahawks solo tuvieron que preocuparse de ir gestionando el reloj, para finalizar su paliza a sus rivales divisionales (41-6) y avanzar al partido por el campeonato de la NFC.

Kennerh Walker III anotando uno de sus tres touchdowns en la victoria de Seattle sobre San Francisco | Fuente: @NFL (X)

 

Caleb Williams vuelve a hacer la jugada heroica de la semana, pero esta vez muere en la orilla

El otro duelo en la conferencia nacional sí que tuvo a los aficionados en el filo de sus asientos hasta el último instante. Los Angeles Rams  consiguieron vencer en el frío extremo de Chicago por 20-17, gracias a un field goal final en la prórroga. Las defensas dominaron este partido, en gran parte ayudadas por la lluvia y la nieve que le pusieron realmente difícil a ambos quarterbacks el poder conectar con sus receptores. Sin embargo, la mejor jugada de todos los playoffs, superando a la que completó la semana pasada, fue el último pase de touchdown de Caleb Williams, con el que empató y mandó el encuentro al tiempo extra.

En la ronda anterior ya completó un cuarto down inverosímil frente a los Packers, pero el pase que realizó Caleb Williams en la última jugada del tiempo reglamentario es de lo mejor que se ha visto en la NFL en años. No obstante, al contrario que la pasada semana, esta vez no le sirvió para darle la victoria a su equipo.

En un 4º & 4 a falta de 40 segundos y siete puntos por debajo en el marcador, la presión de los Rams le llegó a Caleb, que se vio obligado a huir 20 yardas hacia atrás. En ese momento, justo antes de ser capturado, lanzó un pase de medio campo a la endzone, cargado simplemente de esperanza. Cuando parecía imposible que ese balón llegara a nada, Cole Kmet logró despegarse de su defensor, atrapando el balón para anotar el touchdwon y completar una jugada para la historia.

Caleb Williams lanzando un touchdown para mandar el partido entre los Bears y los Rams a la prórroga | Fuente: @ChicagoBears (X)

 

Los villanos de la semana

Josh Allen comete un festival de pérdidas en la derrota de Buffalo

En el otro encuentro de la ronda divisional que se acabó decidiendo en la prórroga, los Denver Broncos vencieron y eliminaron a los Buffalo Bills con un resultado final de 33-30. Este sí que fue un encuentro mucho más dinámico en ataque, con ambos equipos respondiéndose anotación tras anotación. También se vivió una de las jugadas más polémicas de todos los playoffs. Ja’Quan McMillan interceptó a Josh Allen en el tiempo extra, arrebatándole el balón de las manos a Brandin Cooks, cuando este cayó al suelo pero no logró hacerse con una posesión clara del ovoide. Esta intercepción llevó en el siguiente drive al field goal que le terminó dando la victoria a los Denver Broncos.

Sin embargo, pese a la polémica de esa jugada tan relevante en el partido, la clave está en que no fue ni mucho menos la única pérdida de balón de Josh Allen. El quarterback estrella de Buffalo perdió cuatro balones en total, en dos intercepciones y dos fumbles. A él mismo se le vio realmente afectado en la rueda de prensa post-partido, por haber realizado un partido tan negativo. Además, todos en Buffalo eran conscientes que, pese a no tener su mejor equipo de las últimas temporadas, este año era la oportunidad perfecta de alcanzar la Super Bowl en la conferencia americana. Ya que tampoco están en el cuadro sus némesis habituales: Mahomes, Burrow y Lamar.

Nik Bonitto forzando un fumble sobre Josh Allen | Fuente: @Broncos (X)

 

La defensa de los Texans no puede sobrevivir a su propio quarterback

Pero si se habla de un mal partido de un quarterback en esta ronda de los playoffs, el mayor villano de la semana debe ser C.J. Stroud. Cuatro intercepciones, menos de la mitad de pases completados y un quarterback rating que hubiera sido mejor si hubiera hecho un spike en cada uno de los snaps que jugó. Estadísticas tan malas, que no parecen ni tan siquiera creíbles. La pasada semana ya jugó otro partido terrible, perdiendo cinco balones frente a Pittsburgh. Pero en esa ocasión, la brillante defensa de Houston les llevó a la victoria. Con un partido tan nefasto de tu quarterback, te puedes librar de la derrota en una ocasión de milagro, pero no vas a avanzar en los playoffs de la NFL de esa manera. Eso es exactamente lo que les pasó a los Texans.

Carlton Davis III realizando una intercepción sobre un pase de C..J. Stroud | Fuente: @Patriots (X)

Esto es un gravísimo problema para Houston, porque da la sensación de que podrían haber ganado este partido con cualquier otro quarterback de la NFL. Los tejanos tienen la mejor defensa de toda la liga, lo volvieron a demostrar en este encuentro. Por lo que lo único que tenía que hacer Stroud era no cometer errores graves, no perder el balón y básicamente fue todo lo que hizo. Cuenta con una defensa impresionante y les hizo perder el partido él mismo. Pese a haber tenido un gran año rookie, ya lleva dos temporadas realmente malas y comienzan a crecer las dudas sobre su futura renovación con la franquicia.