Los héroes y villanos de la ‘Super Bowl’

Los Seattle Seahawks se han coronado como los flamantes campeones de la Super Bowl LX y con ello, la temporada de NFL llega a su fin. En el evento deportivo más grande del mundo, los Seahawks dominaron mediante la defensa a unos Patriots prematuros para este escenario, llevándose la victoria por 29-13. Además, Bad Bunny dió una actuación histórica en el descanso, siendo mucho más que un show musical y utilizándolo como trampolín de un mensaje de protesta política. Lo mejor y lo peor del evento os lo contamos en el último héroes y villanos de la temporada.

Los héroes de la Super Bowl

La defensa (de Seattle) gana campeonatos

Seattle ha contado con la mejor defensa de la temporada y esa unidad es la que le ha dado el título de campeones. La que ya se puede denominar como una nueva versión de la «legion of doom«, secó por completo a Drake Maye y el ataque de New England. Terminaron el partido con dos intercecpiones, un fumble recuperado y seis sacks. Además, durante toda la final no se vio ni un instante en el que fueran superados, sino todo lo contrario, el ataque de Seattle estaba cómodo despejando el balón, ya que eran conscientes que más pronto que tarde recuperarían la posesión.

Su línea defensiva devoró a la línea ofensiva de los Patriots, cortando el juego de carrera e incomodando a Drake Maye en todo momento. Pero además, la secundaria fueron solapas de los receptores rivales, evitando cualquier espacio que pudieran ganar y si lo hallaban, eran placados inmediatamente con una técnica maestra y una fuerza brutal por parte de los defensores de los Seahawks.

Mike Macdonald, el head coach de Seattle, ha encontrado esta temporada las piezas necesarias para orquestar su defensa perfecta. Nick Emmanwori llegando en el draft para ser el comodín de su entrenador, dos esquineros que juegan como cerrojos en Whiterspoon y Woolen, Ernest Jones dominando el centro del campo y una línea defensiva aplastante, que junta la explosividad del joven Byron Murphy con la veteranía de Williams y Lawrence. Todos los ingredientes de un cóctel perfecto cuyo entrenador ha ido afinando durante la temporada hasta llegar en su mejor momento al mayor escenario de todos, la Super Bowl.

Leonard Williams y DeMarcus Lawrence levantando el trofeo Lombardi de Seattle | Fuente: @Seahawks (X)

 

Kenneth Walker III es el único atisbo de ataque del partido y se lleva el MVP

Ambas defensas superaron a los ataques rivales en esta Super Bowl, sobre todo la de Seattle a New England. Pero la única pizca de genialidad ofensiva en el partido la tuvimos en el MVP de la final, el running back de los Seahawks, Kenneth Walker III. El corredor alcanzó las 135 yardas de carrera (94 solo en la primersa parte) y fue la pieza clave mediante la cual Seattle recorrió el campo para poder conseguir los cinco field goals anotados por Jason Mayers, los cuales les dieron una cómoda ventaja en el marcador durante todo el partido.

Si la fortaleza de la defensa de los Patriots estaba en detener el juego carrera rival, Kenneth Walker rompió por completo con esta predicción, decantando así el encuentro para los suyos. Si bien por el interior se enfrentaba a dos monstruos en la línea defensiva de New England como son Milton Williams y Christian Barmore, Kenneth Walker los quemó con carreras por el exterior. Con jugadas de outside zone runs, el MVP de la Super Bowl encontró los espacios para atravesar la defensa rival y hacer avanzar a su equipo por el campo.

Kenneth Walker III recibiendo el trofeo Lombardi junto a Sam Darnold y el premio al MVP del partido: @NFL (X)

 

Bad Bunny con su mensaje reivindicativo en la actuación del descanso

La Super Bowl no es un simple partido de fútbol americano, es un espectáculo a nivel global. Bad Bunny aprovechó el mayor escenario del mundo para lanzar un mensaje reivindicativo y de unión de todos los americanos. Precisamente en un momento de mucha tensión en Estados Unidos con respecto a la inmigración. Una actuación completamente en español, que hizo honor a diversos géneros musicales latinos y terminó con un poderosísimo mensaje. El conejo malo recitó uno por uno todos los países del continente americano, para lanzar dos claros mensajes: «juntos, todos somos América» y «lo único más fuerte que el odio es el amor«.

Además de esta reivindicación de identidad y colectividad americana, la actuación también tuvo varios momentos de una contundente crítica política. El más relevante llegó en la canción más tranquila del show, pero a la vez la que tuvo mayor peso revolucionario. Esta fue la intervención de Ricky Martin. El artista cantó «Lo que le pasó a Hawái», protestando contra la fuerte gentrificación y extirpación de la cultura puertorriqueña que se está produciendo en el país a causa de los Estados Unidos, algo similar a lo que sucedió con la isla hawaiana. Al mismo tiempo, esta canción fomenta el orgullo de Puerto Rico y el espíritu de lucha y resistencia frente al colonialismo estadounidense.

Bad Bunny terminando su show en el descanso de la Super Bowl | Fuente: @PopBase (X)

 

Los villanos de la Super Bowl

La línea ofensiva de los Patriots se hunde y Drake Maye detrás con ella

En el lado oscuro de la Super Bowl, tuvimos la actuación del ataque de los New England Patriots. Su unidad defensiva sí estuvo a la altura de la ocasión, sobre todo gracias las dos actuaciones espectaculares de Christian Gonzalez y el novato, Craig Woodson. Pero a ese ataque tan joven le pilló demasiado pronto un partido tan grande como este, y fueron aplastados por la defensa de los Seahawks.

La defensa de Seattle (Byron Murphy II) logrando el sexto sack del partido sobre Drake Maye | Fuente: @NFL (X)

El primer gran perjudicado de este encuentro fue Drake Maye. El segundo quarterback más joven de la historia en ser titular en la Super Bowl, se vio completamente superado. Pese a haber sido segundo en la carrera por el MVP, la presión constante de Seattle le hizo no estar a gusto en ningún momento. Fruto de esa tensión, Maye no se atrevió a lanzar pases a ventanas estrechas durante sus primeras lecturas. Unas situaciones de las que sí conseguía salir durante la temporada y lo que provocó que el pocket colapsara constantemente.

De todas formas, los mayores culpables de que su quarterback no tuviera tiempo para lanzar fueron los linieros de New England. Esta línea ofensiva de los Patriots fue la unidad más floja de todo el partido. Por el lado izquierdo, formado por los novatos Will Campbell y Jared Wilson, fue por donde le llegaron la mayoría de las presiones a Maye. El pass rush y los blitzs que mandó Seattle fueron definitivos para su victoria.