El draft de los Buffalo Bills

Con la plantilla prácticamente completada, el Draft de los Buffalo Bills será más un ejercicio de perfilar y mejorar que de cubrir necesidades básicas.

Los Bills no tienen primera ronda al haberla entregado a los Vikings como parte del trade por Stefon Diggs. Sus picks son los siguientes:

 

#54 (2ª ronda)

#86 (3ª ronda)

#128 (4ª ronda)

#167 (5ª ronda)

#188 (6ª ronda)

#207 (6ª ronda)

#239 (7ª ronda)

 

RUNNING BACK: ÚNICA NECESIDAD BÁSICA

 

Los Bills necesitan un running back, un norte-sur puro o al menos con más físico que el elusivo Devin “Motor” Singletary, el cual se complemente con este último para formar un backfield que ofrezca todas y cada una de las facetas de la carrera.

La del próximo Draft es una buena y profunda clase de running backs, en la que hay donde elegir de mucha calidad hasta cuarta ronda:

 

SEGUNDA RONDA

  1. D’ANDRE SWIFT, GEORGIA, 5-9, 215 lbs, 4.48s (40 yds Combine).

El mejor RB de la clase. Elusivo, poderoso, rapidísimo, con una aceleración brutal… Una bailarina en el cuerpo de una bestia. Sencillamente espectacular. Proyectado entre el final de primera ronda y el principio de la segunda, los Bills tendrían que subir desde su pick #54 si lo quieren.

  1. JONATHAN TAYLOR, WISCONSIN, 5-11, 219 lbs, 4.39s (40 yds Combine).

Una auténtica bestia muy difícil de derribar. Además, rapidísimo (el RB más rápido en el Combine). Una fusión entre tren de mercancías y de alta velocidad. Podría llegar al pick #54 con un poco de fortuna, o bien se podría conseguir subiendo un poco.

  1. J.K. DOBBINS, OHIO STATE, 5-10, 217 lbs.

Rápido y poderoso. Un norte-sur puro. Además tiene buenas manos como receptor.

 

ENTRE SEGUNDA Y TERCERA RONDA

  1. CLYDE EDWARDS-HELAIRE, LSU, 5-8, 209 lbs, 4.60s (40 yds Combine).

Pequeño, fuerte y escurridizo.

  1. CAM AKERS, FLORIDA STATE, 5-11, 212 lbs, 4.47s (40 yds Combine).

Al igual que la ex triste historia de los Bills, Carlos Williams, con el que comparte alma mater y el ser un RB esbelto, tiene una extraña forma de correr muy erguido, a la par que muy elegante en su caso, como si trotara, dando la sensación de poca velocidad, cuando en realidad es muy rápido. Y como otro ex de los Bills, LeSean “Shady” McCoy, es un gran cirujano de defensas, leyéndolas con paciencia y encontrando con facilidad el hueco por donde colarse. Es un RB muy especial.

 

No diga explosividad, diga Cam Akers / bucsnation.com

 

  1. ZACK MOSS, UTAH, 5-10, 222 lbs, 4.65s (40 yds Combine)

Un explosivo norte-sur especialmente habilidoso para su tamaño.

 

ENTRE TERCERA Y CUARTA RONDA

  1. ANTONIO GIBSON, MEMPHIS, 6-1, 223 lbs.

Eléctrico, rapidísimo y con excelentes manos como receptor, habiendo sido usado mucho en esta última faceta, incluso en pases profundos.

  1. A.J. DILLON, BOSTON COLLEGE, 6-0, 250 lbs, 4.53s (40 yds Combine).

Grande y poderoso, una auténtica bestia de 250 libras, el cual es tremendamente difícil de tacklear con ese tamaño, y sin que este le impida ser muy veloz.

 

ENTRE CUARTA Y QUINTA RONDA

  1. LAMICAL PERINE, FLORIDA, 5-11, 211 lbs, 4.62s (40 yds Combine).

Tiene un buen balance entre potencia y elusividad que no ha explotado en su periplo colegial.

  1. JOSHUA KELLEY, UCLA, 5-11, 214 lbs, 4.49s (40 yds Combine).

Buena combinación de potencia, velocidad y elusividad.

 

Hay otros cuatro excelentes running backs proyectados en las cuatro primeras rondas, pero estos ofrecen lo mismo o casi lo mismo que Singletary, al ser pequeños y destacar por su velocidad y elusividad:

 

  1. Eno Benjamin de Arizona State
  2. Darrynton Evans de Appalachian State
  3. Anthony McFarland de Maryland
  4. Ke’shawn Vaughn de Vanderbilt

 

KICKER: NECESIDAD

La precisión de Stephen Hauschka fue excelente en 2019, su problema fue la pérdida de fuerza en su pateo. De los 26 field goals que pateó por debajo de las 50 yardas (incluyendo playoffs), transformó 24 (92% y 4/4 en playoffs). Sin embargo, de los 5 FGs que pateó por encima de las 50 yardas sólo transformó uno (20%), y este fue de 51 yardas. Además, hay que tener en cuenta que a partir de cierto momento se descartó automáticamente el que pateara por encima de las 50 yardas, con lo que ello negativamente supone al condicionar drásticamente el drive.

 

Rodrigo Blankenship / theathletic.com

 

Los Bills necesitan un nuevo kicker que no tenga problemas para transformar FGs de más de 50 yardas. En la agencia libre había buenos kickers disponibles, pero no se firmó a ninguno, así que hay que mirar a un Draft en el que hay un prospecto con muy buena pinta: Rodrigo Blankenship de Georgia, cuya precisión le ha llevado a no fallar jamás un extra point en sus cuatro años en el football colegial: 200 sobre 200 (espectacular), y con un excelente porcentaje en FGs del 82%, con el 60% por encima de las 50 yardas. En sexta o séptima ronda sería un buen pick. Y al margen de Blankenship ya sería firmar algún undrafted a ver si suena la flauta.

 

WIDE RECEIVER: UP GRADE

Los Bills tienen a uno de los mejores tríos de wide receivers de la NFL: Stefon Diggs, John Brown y Cole Beasley, pues los tres están en el top #5 como WR1, WR2 y slot WR respectivamente. Ahora bien, la calidad de la unidad baja cuando buscamos al receptor abierto alto: Duke Williams, y al multiusos necesario en la ofensiva de Brian Daboll: Isaiah McKenzie. Por ello, los Bills deberían aprovechar esta exquisita y profundísima clase de wide receivers, posiblemente la mejor de la historia, para seleccionar a un par de ellos que mejoren los roles mencionados. Los hay a montones y los habrá todavía de mucha calidad hasta en séptima ronda.

 

ISAIAH McKENZIE UP GRADERS

 

  1. LAVISKA SHENAULT JR., COLORADO (2ª ronda)
  2. BRANDON AIYUK, ARIZONA STATE (2ª ronda)
  3. K.J. HAMLER, PENN STATE (2ª ronda)
  4. LYNN BOWDEN, KENTUCKY (3-4 ronda)
  5. DONOVAN PEOPLES-JONES, MICHIGAN (3-4 ronda)
  6. ANTONIO GIBSON, MEMPHIS (3-4 ronda)
  7. K.J. HILL, OHIO STATE (3-4 ronda)
  8. QUARTNEY DAVIS, TEXAS A&M (3-5 ronda)
  9. ISAIAH WRIGHT, TEMPLE (A partir de 4ª ronda)
  10. JAMES PROCHE, SMU (A partir de 4ª ronda)
  11. FREDDIE SWAIN, FLORIDA (A partir de 4ª ronda)
  12. DARRELL STEWART JR, MICHIGAN STATE (A partir de 4ª ronda)

 

DUKE WILLIAMS UP GRADERS

 

  1. DENZEL MIMS, BAYLOR (1-2 ronda)
  2. JUSTIN JEFFERSON, LSU (1-2 ronda)
  3. CHASE CLAYPOOL, NOTRE DAME (2-3 ronda)
  4. MICHAEL PITTMAN JR., USC (2-3 ronda)
  5. BRYAN EDWARDS, SOUTH CAROLINA (2-3 ronda)
  6. TEE HIGGINS, CLEMSON (2-3 ronda)
  7. ISAIAH HODGINS, OREGON STATE (4-5 ronda)
  8. ANTONIO GANDY-GOLDEN, LIBERTY (4-5 ronda)
  9. COLLIN JOHNSON, TEXAS (5-7 ronda)
  10. LAWRENCE CAGER, GEORGIA (5-Undrafted)

 

Isaiah Wrigth, un playmaker desconocido / images.ctfassets.net

 

SAFETY: BACKUP

 

Los Bills tienen a la mejor pareja de safeties de la liga: Micah Hyde y Jordan Poyer, pero la unidad carece de profundidad al tan solo tener dos más: Jaquan Johnson y Dean Marlowe. Los Bills deben agregar a un safety más en el Draft, ya sea en rondas altas, o, ¿por qué no?, en segunda y tercera, pues cuando ya tienes una de las mejores defesas de la liga, lo que debes buscar es la excelencia. En el caso del pick #54 de segunda ronda hay tres nombres que destacan por encima del resto: Jeremy Chinn de Southern Illinois y Kyle Dugger de Lenoir Rhyne, ambos de la segunda división colegial y ambos entrevistados por los Bills, y Akeem Davis-Gaither de Appalachian State, el cual está clasificado como linebacker, pero su versatilidad le permite jugar de safety, y ya sabemos lo mucho que le gustan los jugadores versátiles a McDermott.

 

Akeem, el jugador total / usatdraftwire.files.wordpress.com

 

CORNERBACK: MÁS PROFUNDIDAD PARA LA UNIDAD Y APROVECHAR UNA BUENA CLASE.

 

Los Bills están bien cubiertos por lo que a córners se refiere, pero sin necesidades básicas que cubrir y con una buena clase en el próximo Draft, no estaría de más aprovecharla para agregar a alguno. No sería ni siquiera sorpresivo que los Bills seleccionaran uno que hubiera caído con el pick #54, aunque quizá el cornerback que más se ajusta a los Bills por sus condiciones es Bryce Hall de Virginia, un pick de primera en 2019, pero que ha caído tras decidir quedarse un año más en la universidad y lesionarse. Es muy similar a James Bradberry, drafteado por Beane y el cual jugó en sistema defensivo de McDermott.

 

EDGE: EN BUSCA DE UNA GEMA EN RONDAS BAJAS.

 

No es una buena clase de defensive ends, con lo que no creo que a los Bills les valga la pena gastar una ronda de segundo día cuando acaban de firmar a un titular como Mario Addison, y todavía están pendientes de la progresión de Darryl Johnson, el cual tuvo un prometedor año de novato. Con el edge la jugada de los Bills debería ser buscar a una gema en rondas altas a ver si suena la flauta por casualidad. En ese perfil encajan por ejemplo Derrek Tuszka de North Dakota State, un sackeador empedernido de la segunda división colegial, o Mike Danna de Michigan, el cual ha tenido entrevista con los Bills.

 

Sejirō せひろー

@LOS_BBSS

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