Autor: Antonio Magón

Nevaba. No había dejado de hacerlo en todo el día. Las botas del viajero se hundían casi un palmo en la espesa manta de nieve que cubría la blanca llanura. El viento gélido azotaba su rostro y le…leer más

—¿Nombre? —preguntó el doctor. —Antonio Magón. —¿Magón? ¿Qué clase de apellido es ése? —No es apellido, es mote. Me lo pusieron unos amigos. Una larga historia. —No me extraña ent…leer más

En una galaxia muy muy lejana, la nave Heinzerprise cruzó el hiperespacio hasta llegar al punto de encuentro en el desértico satélite de Eyefsy. La inmensa mole de acero pensilvánico aterrizó len…leer más

—¡Rápido, doctor! —gritó la enfermera—. Parece que el paciente empieza a despertar. El enfermo entreabrió lentamente los ojos. Sintió un intenso dolor en ellos, fruto de no ver la luz desde…leer más

—¡Cómo ha podido pasar esto! El director del FBI, Christopher Wray, no sabía dónde mirar. Gotas de sudor perlaban su frente. Tragó saliva costosamente, porque parecía que la corbata cada vez l…leer más

Caminaba yo por una playa del litoral cartagenero. Lugar de correrías infantiles y escarceos adolescentes, ahora convertida en estercolero. Plagada de basuras, peces muertos y sospechosa espuma verdo…leer más

El detective-jefe Highfield contemplaba la escena con ojos profesionales, cansados. La llamada del comisario en plena madrugada no le había despertado. No recordaba la última vez que había podido d…leer más