La marcha de Maualuga no debería cambiar los planes de Bengals

Cuando los Bengals se hicieron con los servicios del ex de Cardinals, Kevin Minter, hace unos días, era claro que no habría sitio en la posición de linebacker para Rey Maualuga. Pero ya antes, en cuanto se dejó caer que la franquicia sólo contaba con entre 15 y 20 millones de dólares en espacio salarial, fans y prensa ya habían señalado su salida como movimiento necesario. Con un año más de contrato todavía, su marcha no deja obligaciones salariales para el equipo y además libera 3,7 millones. No tenía sentido seguir con él ni deportiva ni económicamente.

Maualuga se va tras ocho años en Cincinnati. Marvin Lewis dice que es otra actuación más para rejuvenecer la defensa, aunque olvide que trataron de renovar a Domata Peko, el defensive tackle de 32 años que era un cero a la izquierda tras una pequeña resurrección en 2015. Maualuga tiene 30 años, pero tiene nula movilidad lateral y escaso football IQ. Con el football priorizando cada vez más el ataque aéreo, linebackers como él tienen los días contados, o al menos al coste que estaban teniendo.

Bengals, además de firmar a Minter, cuentan con Vontaze Burfict, que a pesar de hacer muchas locuras es un jugador de grandes instintos y gran talento, el veterano Vincent Rey y el jugador de segundo año Nick Vigil, que tras haber sido escogido en la tercera ronda del último draft se postula como un nombre importante en el nickel – cinco defensive backs en pista. Con 11 elecciones en el próximo draft es probable que añadan otro más, y Marquis Flowers sigue en plantilla. Total que, Maualuga no tenía sitio.

Lo que es raro es que Lewis y compañía hayan decidido apostar por un forastero – que encima cobra más, en vez de seguir golpeando la cabeza contra el mismo muro, que ha sido el plan durante los últimos años. Minter es mejor en cobertura que Maualuga, aunque eso no es muy difícil. Sin embargo los Bengals se han mostrado siempre reacios a dejar marchar a la gente que ya conocen, ya que para ellos el valor de lo familiar supera cualquier otro activo. La única explicación es que después de todo este tiempo por fin se han dado cuenta de lo poco que ofrecía en cancha Maualuga, y, bueno, mejor tarde que nunca. El ex de USC ya perdió la titularidad el año pasado y terminó la temporada con menos del 30% de los snaps. Una decisión fácil de tomar para todo el mundo, pero que ha costado alcanzar en Cincinnati. A lo mejor si le hubieran cortado antes de abrirse el mercado podrían haber ofrecido más dinero a Andrew Whitworth o Kevin Zeitler. ¿No?

En realidad los Bengals no pierden mucho sin Maualuga. No hay que recalibrar las necesidades del equipo de cara al draft. No hace falta gastar la primera ronda en alguien como Reuben Foster de Alabama por mucho que Minter sólo firmase por un año en principio. Y si bien hay que tratar de que Burfict juegue menos snaps para que sea aún más efectivo en el campo, Vigil ya está ahí para ello.

Las prioridades deben seguir siendo un pass rusher y un verdadero receptor número 2, y otro running back y un defensive tackle que pueda llegar al quarterback también deberían estar arriba en la lista de Bengals. Jugando con dos linebackers en un gran número de snaps, no hay necesidad de invertir una ronda alta en un jugador que será el quinto en la jerarquía, como mucho. Burfict jugará más snaps en general sin suspensiones y Vigil aumentará su tiempo en pista también.

En resumen, la marcha de Maualuga no debería cambiar en nada los planes de Bengals.

 

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