Vientos de Futuro, Humos de Presente

El Draft es el único aliciente real que tenemos los aficionados de los Cowboys durante la offseason debido al sopor que constituye la agencia libre por la buscada y presumida inoperancia de la gerencia. Este año ha sido extremadamente frustrante ver como el equipo perdía a 8 jugadores que eran claves el año anterior, incluyendo 5 titulares, y solo se materializaban dos refuerzos reales que claramente son peores que los jugadores que causaron baja. Vientos Vientos Vientos Vientos Vientos Vientos Vientos Vientos Vientos 

Desde hace unos 10 años una ola de conservadurismo se ha adueñado de una franquicia que se caracterizaba por los fuegos de artificio y movimientos de alto impacto. Ahora solo queda la sombra de ese viejo excéntrico (para lo bueno y para lo malo) que era Jerry Jones. También de que ya empieza a ser vox populi la incapacidad de entender el salary cap por parte de Stephen Jones, Vicepresidente ejecutivo, CEO, Director de personal de los jugadores (básicamente el que decide quién se va y quien se queda y por cuanto) y el Príncipe-delfín de los dominios de la Estrella. El Draft es fácil, el Draft es claro. Contratos de 4 años y la posibilidad de vender humo a partir de potenciales que difícilmente se van a cumplir en una liga donde de media un jugador está 3 años. Vientos Vientos Vientos Vientos Vientos Vientos Vientos Vientos Vientos 

Con este panorama los Cowboys se plantaron en la noche del Draft con unas necesidades muy diversas y completamente telegrafiadas, lo que hacía muy difícil buscar trades o jugar al despiste. En el análisis del equipo pre-draft prácticamente calcamos las posiciones elegidas por ronda de los “Emperadores de Arlington”.

Tenemos suerte que en los últimos años el equipo de scouting proporciona una alta fiabilidad detectando el potencial de las promesas del Draft. Para poner un ejemplo, de las 11 elecciones del año pasado todas formaron parte del roster y muy probablemente este año repetirán.

El Draft del 2022 para los Dallas Cowboys consistió de 9 boletos, una primera, segunda, tercera y cuarta ronda; cuatro quintas rondas y una sexta para terminar. Ahora, sin más dilación, vamos a presentar los jugadores que vestirán de azul y plata la próxima temporada.

 

 

Ronda 1, elección 24: Tyler Smith, OL, Tulsa

La teoría dice que la primera elección del Draft tiene que ir para un jugador que genere un impacto inmediato en el equipo y además tenga un alto potencial para desarrollar en los 4+1 años de contrato. En este caso nos encontramos que posiblemente drafteamos el jugador más verde de la primera ronda. Como decía antes los Cowboys se presentaban en el draft con unas necesidades muy claras y con las bajas de los dos titulares en la línea ofensiva, La’el Collins y Connor Williams, más los crecientes problemas de durabilidad por parte de Tyron Smith, la apuesta lógica era draftear a alguien que pudiera tapar alguno de los huecos generados.

A medida que los equipos iban drafteando jugadores los seguidores de los Cowboys veíamos como se elegían jugadores que teníamos subrayados. Había tres que se sabía de antemano que era imposible que llegasen (Cross, Ekwonu y Neal) pero lo que no esperábamos es que los dos principales guards de la clase (Green y Johnson) fueran elegidos en las posiciones 15 y 17 respectivamente, mucho antes de las previsiones. Así que nos plantamos en el pick 24 con varios jugadores defensivos de relumbrón aún para elegir (Karlaftis, Johnson, Lloyd, Wyatt) pero sin ningún jugador de línea con pedigrí.

Y en ese momento sonó el nombre de Tyler Smith, un left tackle de 21 años recién cumplidos, prácticamente 2 metros de altura y 150 kg de armadura orgánica. Si bien, según los Big boards, fué uno de los reach más notorio de la primera ronda, estamos hablando de un jugador con un potencial y cualidades físicas extraordinarias. Aunque también es cierto que aún es un jugador técnicamente bastante limitado para la alta competición. De él se destaca su alta agresividad (la muy bien valorada nastiness) así como su explosividad, grandes manos y brazos, y su excelente capacidad de trabajar como run blocker. En su debe se le achaca la técnica, sobre todo como pass protector, lo que hace que genere muchas penalties. Sin ir más lejos, fue el jugador más penalizado de la temporada pasada en el college.

¿Así pues, dónde encaja Smith en los Cowboys actuales? El puesto de left tackle está a buen recaudo en manos de Tyron Smith (mientras las lesiones lo respeten) y el inquilino en el right tackle será Terence Steele que goza de la confianza de los entrenadores y la gerencia. Entonces lo que vieron en “Lil” Smith es su versatilidad para que pueda jugar desde el snap uno reconvertido a guardia izquierdo y desarrollarlo de cara a futuros años como el sucesor de Tyron Smith en el tackle izquierdo.

En caso que no se adapte correctamente a la posición, Connor McGovern sería su sustituto y este gigantón de la universidad de Tulsa quedaría en una posición muy difícil ya que tendría que esperar su oportunidad en el banquillo. En definitiva, la elección de Tyler Smith es lo que se denomina un boom or burst ya que, de salir bien, se consiguió un jugador con una potencialidad elite, pero si no se consigue desarrollar será un pick perdido cosa que, en primera ronda, es ciertamente doloroso.

 

 

Ronda 2, elección 56: Sam “De” Williams, DE, Ole Miss

Hay la sensación que desde la gerencia de los Cowboys los jugadores con problemas extradeportivos o tullidos los valoran de forma especial ya que deben confiar mucho en su personal de apoyo a los jugadores para reconducir conductas y en los servicios médicos. El caso de De Williams forma parte del primer grupo ya que en 2020 fue acusado de agresión sexual aunque finalmente los cargos terminaron por retirarse.

Aunque en la universidad Williams repartió su tiempo entre el defensive edge y outside linebacker, viene a cubrir la posición de pass rusher puro que quedó descubierta después de la “espantá” contractual de Randy Gregory (¿o fué de Steph Jones?). Un jugador que destaca por unas cualidades físicas excepcionales ya que aúna velocidad, fuerza y explosividad. Sus números el último año en la universidad de Ole Miss fueron muy buenos (13 sacks, 61 presiones y 57 tackles) pero estos no pueden enmascarar que estamos hablando otra vez de un jugador muy verde técnicamente que tendrá problemas en imponer, de la misma forma que lo hiciera en el college, su poderío físico contra las líneas de la NFL.

Sería una sorpresa que Williams no formara parte de la plantilla de 53 en la semana 1. A priori este primer año se le incluirá en la rotación del edge derecho con Dante Fowler Jr., Dorance Armstrong y Chauncey Golston, al lado contrario del eterno Demarcus “Tank” Lawrence. Su rol será simplemente el de especialista en el rush en snaps contra pase ya que actualmente se le considera un lastre parando el juego terrestre.

Hablando a largo plazo, si se desarrolla correctamente, Williams tiene todas las herramientas para convertirse en un jugador referencia en su posición aunque, como hay tantos puntos a pulir, será difícil que de el paso definitivo para pasar de un excelente especialista en el pass rush a un edge de tres downs.

 

 

Ronda 3, elección 88: Jalen Tolbert, WR, South Alabama

Posiblemente el pick ganador para la mayoría de vaqueros al ser el más pro-ready de la camada del 2022. Después del regalo traspaso de Amari Cooper a los Browns y las dudas de cuando el recién renovado Michael Gallup estará disponible, la elección de un receptor era obligatoria y no se hizo esperar. Así que en esta elección 88 la war room de los Cowboys eligieron a un espigado (1,90 m) receptor de la universidad de South Alabama. Jalen, que jugó en la Senior Bowl, destaca por su tamaño y capacidad atlética: sobre todo velocidad y salto. Tiene unas buenas manos aunque se le achaca problemas de concentración que han derivado en drops en momentos puntuales de su carrera universitaria. No destaca por la limpieza de sus rutas y, aunque sea efectivo y

domina un árbol variado, las deberá mejorar para triunfar en el máximo nivel. Por último destaca por trabajar bien en los bloqueos cosa que encanta a todos los coordinadores ofensivos. Se le considera un receptor exterior aunque su versatilidad y aceleración hace que pueda también jugar en el slot.

Dando por descontado que tiene un lugar asegurado en el roster, Tolbert es juntamente con Tyler Smith los dos jugadores de este draft que saldrán en la semana uno con la vitola de titulares. Siendo CeeDee Lamb el WR1 indiscutible y mientras se espera la reaparición de Gallup, él y el recién contratado James Washington se jugarán el puesto de WR2 durante el primer tramo de la temporada. Posiblemente sin tener el techo tan alto como otras elecciones, Tolbert tiene potencial para ser titular y convertirse en una pieza valiosa a largo plazo para la franquicia.

 

 

Ronda 4, elección 129: Jake Ferguson, TE, Wisconsin

Hablando de necesidades telegrafiadas, la de tight end era una de las más claras. Muchos en los Cowboys tenemos claro que la aventura en Dallas de Dalton Schultz, franchise tag este 2022, no se alargará más allá de este año. Viendo como el equipo está gestionando las renovaciones parece improbable que Schultz termine firmando un contrato a largo plazo y esto añadido al corte de Blake Jarwin por sus problemas de lesiones recurrentes, no contábamos con una alternativa multi-anual para esta posición. Así pues, los big boards, daban los principales tight end entre la ronda 3 y 4, y como la tercera se usó para un receptor, tocaba usar esta cuarta.

Posiblemente en lo que no contaban los Cowboys era que antes de esta elección hubieran sido seleccionados siete tight ends y que se deberían de conformar con el cumplidor jugador de 23 años de la Universidad de Wisconsin. Jake Ferguson con 1.96 metros, es un tight end que de entrada no ofrece un potencial de estrella pero sí un impacto bastante inmediato en una posición muy complicada para los novatos. Sin ir más lejos en la Senior Bowl fué uno de los jugadores más destacados recibiendo por 62 yardas (record del partido) y anotando un touchdown. Ferguson es lo que se considera un Y-Tight end o tight end de línea.

Buen bloqueador y sólido receptor, aunque no destaca en ninguna de las dos áreas por encima de la otra. Tiene un buen conocimiento del juego, un tamaño tipo para la posición y mentalmente está preparado para zurrarse con edge, tackles, linebackers, corners o lo que se ponga por delante.

El rol que podemos esperar de Jake este año, con Schultz como TE1 indiscutible, es el de jugarse el puesto de TE2 con los especialistas en el bloqueo McKeon y Sprinkle.

Los Cowboys son un equipo que juega mucho 12 Personnel lo que garantiza al TE2 (y TE3 en menor medida) un alto número de snaps a lo largo del año. Ferguson tiene un lugar asegurado en la plantilla al ser el único tight end con contrato multi-año y, si

evoluciona correctamente, no sería descartable que termine a dos o tres años vista como un jugador de las características e impacto parecido a Dalton Schultz.

 

 

Ronda 5, elección 155: Matt Waletzko, OT, North Dakota

Personalmente mi pick favorito. A partir de la quinta ronda ya nos encontramos en la zona de las apuestas y Matt es un proyecto de tackle de 2.01 metros. Nos encontramos con un left tackle que no registró ni un sack en la pequeña, aunque muy potente en la FCS, Universidad de North Dakota. Empezó el periodo de draft sin estar realmente en el radar de la mayoría de analistas pero después de una excelente Senior Bowl y Combine fué ganando popularidad.

De él se destaca por encima de todo sus atributos físicos además de un buen conocimiento del juego (IQ). Tiene unas muy buenas habilidades como pass protector y decentes como bloqueador de carreras. Tendrá que pasar unas buenas horas en el gimnasio para poder asumir los retos de la profesionalidad y demostrar en los entrenamientos que venir de una universidad de “segunda división” no es impedimento para jugar con los mejores.

Debido a que parece que no hay planes por parte de la gerencia de firmar a ningún tackle suplente, para este año podemos esperar de Waletzko que haga roster y batalle por el lugar de swing tackle con un jugador de segundo año como Josh Ball (de momento famoso por varios episodios relacionadas con violencia doméstica en su etapa universitaria). Desde la franquicia no descartan verle en un par o tres de años siendo uno de los tackles titulares en los Cowboys si su desarrollo es satisfactorio.

 

 

Ronda 5, elección 167: DaRon Bland, CB, Fresno State

Cuando se dieron a conocer las 30 visitas de los Cowboys, DaRon Bland era el único cornerback en ella. Esto y que era un prospect que había causado muy buena impresión daba muchas pistas de que en algún pick u otro saldría elegido. Bland es el prototipo del cornerback que le gusta al coordinador defensivo, Dan Quinn: 1.85 metros, brazos largos de más de 80 cm y buena velocidad con 4,48 en las 40 yardas. Bland destaca por ser un jugador con una buena ética de trabajo y capacidad de ayudar en la defensa de la carrera. Tiene que mejorar su capacidad de reconocer jugadas y su técnica en las coberturas.

Las opciones de Bland de cara a hacer roster son posiblemente las más complicadas de todas las elecciones vaqueras de este draft. De entrada no está claro en qué posición lo van a desarrollar. Aún siendo drafteado como corner, se habla que también van a darle repeticiones en la posición de safety. No acostumbra a ser una buena señal cuando a los rookies se les empieza a mover y remover de sitio. Independientemente de si lo fijan en alguna de las dos posiciones se encontrará con 5 corners y 3 safeties claramente por delante de él así que su única opción real de hacer roster es la de convertirse, gracias a su atletismo y capacidad de trabajo, en una pieza valiosa de los special teams.

Si además puede aprovechar alguna oportunidad en los snaps de la basura esto que tendrá ganado. Ahora mismo no se le ve más recorrido a largo plazo a que se convierta en los cuatro años de contrato en un jugador útil para los equipos especiales y pueda aportar algún snap de calidad en alguno de los defensive backs.

 

 

Ronda 5, elección 176: Damone Clark, LB, LSU

Si antes hablamos de perfiles tipo en los Cowboys: he aquí el tullido. Clark es un proyecto de middle linebacker que hasta su lesión se le consideraba un claro pick top 100. Actualmente se está recuperando de una intervención hecha en marzo para solucionar una fusión espinal y, aunque se prevé una completa recuperación, es muy probable que, valorando los riesgos y beneficios de una vuelta forzada, la temporada 2022 sea de redshirt para él.

Lo que sabemos de la etapa universitaria de Damone es que es un linebacker con una gran capacidad de dar cera a sus rivales. En 2021 fue el líder de la SEC y segundo a nivel nacional tanto en tackles (135) como tackles por partido (11,2). Es un gran atleta (otro), destaca en la cobertura zonal, tiene los atributos para marcar tight ends y le gusta ejercer de líder influenciando a sus compañeros y predicando en el ejemplo, habilidad ideal para un mike en la élite.

En el apartado de cosas a mejorar, tiene que ser más consistente. En su etapa universitaria, aún mostrando siempre una gran potencialidad, el nivel de sus actuaciones fué dispar, tanto temporada a temporada como incluso partido a partido. También se le achaca una cierta lentitud en el momento del snap ya que tarda en reconocer las jugadas, ahora bien cuando decide actuar es una auténtica apisonadora.

La verdad es que no se deberían poner esperanzas en Clark de cara a esta temporada. Lo más sensato será que se pase todo el año en PUP y sea en 2023 cuando pueda empezar a demostrar todo su talento. Es cierto que la unidad de linebackers es actualmente la más corta de los Cowboys en defensa y de estar sano hubiera aportado mucho. Actualmente solo el DROY del 21 Micah Parson, Jabril Cox y Leighton Vander Esch, este último con contrato solo para este año, forman parte de la unidad por lo que a Clark se considera una activo muy valioso para años venideros.

 

 

Ronda 5, elección 178: John Ridgeway, DL, Arkansas

En esta vida existen gordos y gordos, yo siendo de los primeros, John Ridgeway forma parte del segundo grupo. No se si a otros aficionados les pasa lo mismo que a mi pero yo empatizo directamente con todos los jugadores que se definen como nose tackles. Porque John es esto, un liniero a la antigua usanza, un 0-tech, una muralla en la línea, el eje donde la defensa puede gravitar. Cierto es que John puede tener una capacidad de penetración casi nula, ser bastante poco fluido y jugar encartonado pero es grande… muy grande, puede que hasta demasiado para su posición, y extremadamente fuerte.

Casi dos metros y 150 kg de amor para repartir entre los gaps centrales de las trincheras. Una capacidad innata de crear pilas de cuerpos y para absorber o separar doble equipos. Debe mejorar eso sí su posicionamiento ya que tiende a jugar demasiado erguido lo que hace que los offensive lineman interiores puedan controlarlo más fácilmente. Hubo voces que cuestionaron la elección de Ridgeway por favoritismo al provenir de la alma mater del propietario de la franquicia pero una vez analizado sus características queda claro que es un jugador que puede llegar a ser diferencial en el juego de carrera.

Si bien las perspectivas de entrar en el roster de 53 de John son altas el rol que desempeñará durante la temporada dependerá en gran medida del training camp que realice. La competencia principal será con Quinton Bohanna, sexta ronda del año pasado y el jornalero firmado por un año Carlos Watkins. Puede pasar tanto que sea el nose tackle titular para los paquetes contra la carrera desde el día uno como que sea el tercero de la lista. Lo que está claro es que en los Cowboys (y seguro que Jerry el que más) confía en él como un activo a tener en cuenta los próximos años.

 

 

Ronda 6, elección 193: Devin Harper, LB, Oklahoma State

Terminamos el draft con la elección de este pequeño linebacker que pasó cinco años en la Universidad de Oklahoma State. Esta elección viene en parte a compensar el pick “perdido” de Daemon Clark en la ronda anterior. Harper es un proyecto de jugador que directamente no tuvo ningún seguimiento por parte de la mayoría de analistas y ni fue invitado para la combine. Fue durante en el pro day de Oklahoma State donde demostró unas capacidades físicas exuberantes y algunos equipos como los mismos Cowboys y los Lions se interesaron en él proponiéndole una visita pre-draft. Vientos Vientos Vientos Vientos Vientos Vientos Vientos Vientos Vientos Vientos Vientos Vientos 

En el caso que termine haciendo roster la contribución de Devin será mayoritariamente en equipos especiales donde Fassell podrá exprimir sus aptitudes físicas y puntualmente podría aportar cierta profundidad en la rotación de linebackers. Que Devin termine en el practice squad tampoco se tiene que ver como un fracaso si finalmente algún UDFA le gana el sitio de LB5. Estamos hablando de un jugador que se le drafteó en la sexta ronda porque no teníamos séptima, cualquier aportación significativa que haga durante la duración de su contrato se considerará un éxito.

 

 

Conclusiones

Todos los jugadores elegidos en este draft son útiles ya que cubren posiciones clave y en muchos de ellos no se les puede negar una alta potencialidad. La mayoría de jugadores elegidos tienen unas características físicas innatas muy por encima de la media. Justamente esto intentará solventar uno de los problemas de los Cowboys estos últimos años, proponer un juego muy vistoso para propios y extraños pero que en momentos puntuales les era imposible ajustarse correctamente a lo que pedían los partidos sobre todo cuando se necesita bajar al barro. El equipo mejora en lo físico y en capacidad atlética pura, pero da un paso atrás notorio en técnica e impacto inmediato, lo que puede repercutir en la capacidad competitiva del equipo a corto plazo.

Se echa en falta también no haber drafteado un running back. Los Cowboys cuentan con Zeke Elliott (su monstruoso contrato a final de la temporada pasa a ser cortable), Tony Pollard (quien está en año de contrato y seguramente no renovarán por temas de cap) y algún que otro UDFA y jornalero. Así pues, es posible que el próximo año la unidad terrestre de los Cowboys se renueve por completo. Soy de la opinión que hubiera sido positivo tener algún jugador que pudiera erigirse como nexo de unión entre la vieja y la nueva guardia.

Es cierto que en el draft sirve para elegir a jugadores que están para desarrollar pero sinceramente encuentro curioso este enfoque de potenciar los techos (potencialidad) por encima de los suelos (habilidad) cuando los Cowboys están entrando en el segundo año de los cuatro de contrato élite de su quarterback titular, Dak Prescott. Los aficionados los Cowboys vivimos desde hace años en una montaña rusa que transita entre el hoy y el mañana. Vientos Vientos Vientos Vientos Vientos Vientos 

Un limbo que esconde una eterna reconstrucción donde la enorme maquinaria de los Jones consigue que nos ilusionemos siempre por lo que vendrá. No es de extrañar que por esto ya haya voces que apuntan a que esta temporada servirá de transición para dar snaps a jóvenes, limpiar contratos tóxicos y preparar el terreno para un nuevo entrenador, que si nos guiamos por el sueño sempiterno del abuelo, será Sean Payton. Como decía ese chiste:

 

  • Mamá, mamá, ¿Cuándo vamos a comer pan de hoy?
  • Mañana hijo, mañana.

 

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