Titono Rivers y la vida eterna

Corría el año 2004 y los dioses que formaban el Olimpo de la NFL se frotaban las manos porque se acercaba el Draft. Esta historia gira entorno a un dios y a una diosa. Ella se llama Chargeos, la diosa titánica de la aurora. Digamos que Chargeos no escatimaba en amantes y un día acabó con Ares, dios de la guerra. La diosa Afrodita los pilló y de tal cabreo que cogió, la castigó con solo poder enamorarse de mortales. Pasó el tiempo y Chargeos fue saltando de flor en flor. Un buen día del año 2004, Chargeos se enamoró de Titono Rivers y su hermano Ganímedes Manning. Nuestra diosa iba a ser muy feliz con los dos y deseaba poder quedarse el resto de su tiempo a su lado. El destino o como queráis llamarlo provocó que otro Dios del Olimpo de la NFL se fijara en el bueno de Ganímides. Este dios era el Giant de los que conformaban el Olimpo. Su nombre era Zeus. Al ver lo servicial que era Ganímides, decidió arrebatárselo a Chargeos para su propio uso. Ganímides Manning fue muy feliz con Zeus pero esta no es nuestra historia. La nuestra se centra en Titono Rivers . . .

Chargeos se quedó con Titono Rivers. No había queja. Parecía ser capaz de cargar con todo a sus espaldas y tenía talento en lo que hacía, pero Chargeos le pidió una cosa a Zeus. Le pidió que le concediera a Titono Rivers el don de la inmortalidad. Todo parecía encajar y cuadrar como si de un puzzle se tratase. Titono era muy feliz estando bajo las órdenes de Chargeos. Su buen trabajo y respaldo en las vacas flacas le hizo ganarse un hueco importante en la casa de Chargeos pero el tiempo pasa y no espera por nadie.

El Olimpo de dioses formaron una liga de un deporte al que llamaban y hacen llamar «football». En este deporte Titono Rivers y Ganímedes Manning tuvieron la suerte o desgracia de ocupar la posición más cuestionada, importante y destacada de cualquier equipo.

Los años pasaban y nuestro amigo Rivers tuvo sus buenos momentos y sus malos como todo ser. Se rumoreaba que el resto de su equipo no era apto para conseguir llevarse el título de campeón del Olimpo. Pero en un año, parecía que Titono había encontrado a su compañero para asaltar el título. Se hacía llamar LT. Las leyendas dicen que su verdadero nombre fue Ladainian Tomlinson. Era tan veloz y ágil que nadie consiguió jamás verlo jugar. Todo parecía indicar que Titono conseguiría al fin su ansiado trofeo, pero no. Un dios más poderoso pudo con ellos. Se apodaba el patriota y se hacía llamar Poseidón. Su equipo, hizo naufragar a LT y Rivers. Los años  corren, el tiempo pasa y no espera por nadie.

Las segundas oportunidades no salen todos los días. Cada año con LT era otra oportunidad para Titono de ganar lo que merecía. Un día LT cogió el barco en el que vino y viajó por el mundo adelante. Pergaminos muestran que terminó en el otro equipo de Zeus pero eso es otra historia. De aquel 2004 ya casi no queda nada. Solo Rivers y su fiel compañero Antonio, el primo lejano de Marco Antonio. Al otro lado del Olimpo se encuentra Ganímides Manning con dos títulos de la liga del Olimpo. Él sí logró lo que Titono siempre quiso, aunque buena parte de los dioses prefería a Titono como jugador. Aún así Titono Rivers era incapaz de conseguirlo, parecía maldito: Que si malos compañeros, que si lesiones que si tal, que si cual… Temporada tras temporada el destino parecía dictar que no lo lograría. A pesar de esto Titono, no se rendía pero el tiempo pasa y no espera por nadie.

Esta liga del Olimpo, llamada NFL, ha ganado millones de seguidores a lo largo de los años. El equipo de Chargeos tiene los suyos y se encuentran en debate. El déficit de victorias era capaz de hundir titanes. De poco sirve que Titono brillara si todo terminaba mal. Eso ha sido un gran lastre en su historia, un peso a sus hombros más grande que el de Atlas. El tiempo no espera y el capitán Titono Rivers sigue saltando cada domingo al campo y muchos creemos que es hora del relevo o al menos de comenzar a planificarlo. Debió ser antes porque ahora nadie quiera al viejo Titono para hacerlo campeón. Nuevos hermanos y humanos han llegado y necesitan que otros se levanten para poder sentarse ellos pero nadie quiere estar de pie. Rivers es un gran profesional que ha hecho cosas grandiosas por su diosa pero ella, al pedir su inmortalidad, lo ha condenado. Condenado a vivir para siempre ligado a Chargeos pero a su vez cada día haciéndose más viejo, cayéndose día tras día a un pozo al que todavía no ha encontrado fondo. El tiempo no lo iba a esperar para que ganara su campeonato y ahora es muy tarde. Tarde para Chargeos y tarde para Titono. Lo que es el destino. Ganímides, como buen hermano, se encuentra igual de cuestionado a pesar de haber logrado dos campeonatos. Esto te hace pensar que quizá debió ser al revés, quizá Chargeos debió fijarse en otro, quizá y solo quizá, aquella noche del 2004 Chargeos condenó a una vida eterna que Titono no quería. Porque ¿quién quiere vivir eternamente sin juventud?

Rivers, gracias por todo lo que has hecho y lo que seguirás haciendo. Tu juego ya no es el mismo y el tiempo por desgracia no espera por nadie. Diste todo lo que tenías por nosotros y siempre te estaremos agradecidos pero siento decirte que como el segundo que ya transcurrió, como una página que se pasó, como una flor que ya se marchitó, como una foto que ya se tomó, tu rayo capitán, tu brillante rayo, se está apagando…

 

Metáfora ideada a partir de la leyenda de Eos y Titono.

Diego Luaces (diego_luaces21/ChargersEsp)

 

2 comentarios sobre “Titono Rivers y la vida eterna

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