No solo hay luchadores en Notre Dame: AAC Conference & FBS Independents

“No solo hay luchadores en Notre Dame”, podría ser un resumen perfecto para sintetizar lo ocurrido, durante la pasada campaña, en la American Athletic Conference y entre los FBS Independents. Los Irish ya no son los únicos “Fighting”, pues programas como Memphis, UCF, Cincinnati, SMU, Liberty o BYU han vendido muy caras sus derrotas, han ofrecido momentos de un juego espectacular y han realizado una temporada muy positiva. 

En esta ocasión, desde Coollege & Spanish Bowl, analizaremos la campaña de uno de los programas más vetustos y clásicos,  Notre Dame Figthing Irish, pero también de sus compañeros de viaje -los llamados “Independientes”-. Junto a ellos, fijaremos nuestra caleidoscópica mirada en la conferencia que, sin duda, ha experimentado una mayor evolución y ha presentado los partidos más divertidos de 2020. 

Llega el momento de la American Athletic –conferencia de auténticos fuegos artificiales- y de los FBS Independents, entre los que refulge con luz propia el dorado y azul de los Fighting Irish. Lean y disfruten con el magistral desempeño de estos programas “luchadores”.

 

AMERICAN ATHLETIC CONFERENCE (AAC)

TEMPORADA 2019

 

Campeón: MEMPHIS TIGERS

Subcampeón: CINCINNATI BEARCATS

 

ADN

La AAC (American Athletic Conference) es una conferencia de la Division I de la NCAA, que se fundó en 2013, pero que reclama el historial de la Big East Conference (nacida en 1979), puesto que es una escisión de la misma. Es, sin duda, la más profesional de todas las conferencias del llamado “Group of Five”. De hecho, varios de sus programas (UCF, Memphis, Houston o Cincinnati) podrían competir de tú a tú con equipos importantes de las “Power 5”.

Por ello, en su ADN reside el intento de excelencia a ambos lados del ovoide -aunque la primacía de los ataques sobre las defensas es el rasgo más distintivo-. El dominio aplastante de Central Florida en los últimos años se ha visto derrocado por unos competitivos Tigers de Memphis, que brindaron un grandísimo espectáculo ofensivo la pasada campaña. La conferencia es muy heterogénea, aunando diversas universidades procedentes de la zona centro-sur y del este del país. La sede está en Providence (Rhode Island).

Los luchadores de la American Athletic / theinscribermag.com

La AAC se divide en dos divisiones:

 

  • EAST DIVISION: 1) Cincinnati Bearcats (11-3); 2) Central Florida Knights (10-3), 3) Temple Owls (8-5); 4) South Florida Bulls (4-8); 5) East Carolina Pirates (4-8); 6) UCONN Huskies (2-10).
  • WEST DIVISION: 1) Memphis Tigers (12-2); 2) Navy Midshipmen (11-2); 3) SMU Mustangs (10-3); 4) Tulane Green Wave (7-6); 5) Houston Cougars (4-8); 6) Tulsa Golden Hurricane (4-8).  

 

 

EQUIPOS DOMINANTES

EL TIGRE ES EL NUEVO REY DE LA JUNGLA

La temporada de Memphis Tigers fue espectacular. Tras varios años quedándose a las puertas, los Tigres ya son los reyes de la AAC. Las huestes de Mike Norvell ofrecieron un juego de muchos quilates, sumando yardas y puntos por doquier. Brady White, el líder de la orquesta de la ciudad que vio nacer a “El Rey”, estuvo a un nivel sublime, acumulando 4014 yardas y 33 anotaciones aéreos -cifras auténticamente mareantes-.

El corredor freshman Kenneth Gainwell fue la sorpresa más grata del año, erigiéndose en un ágil, versátil (sus manos son buenísimas), dinámico e imparable jugador que sembró el pánico entre las defensas rivales. Su techo es altísimo y el próximo debe ser el año de su total consagración. Como estiletes aéreos hemos de destacar a Damonte Coxie y a Antonio Gibson, que martillearon con sus recepciones a las secundarias oponentes. La defensa fue el gran quebradero de cabeza de Norvell y debe ser la unidad más implementada de cara al futuro. 

El programa de Tennessee brindó momentos de un football espectacular, sobresaliendo sus dos partidos contra Bearcats o la sublime Goodyear Cotton Bowl Classic frente a Penn State. La incertidumbre sobrevuela la ciudad natal de Elvis, pues el excelso Mike Norvell ha emprendido el vuelo hacia Tallahasee, aunque hay gran confianza en su sucesor, Ryan Silverfield, –asistente de Norvell, responsable de la OL y hombre de dilatada experiencia futbolística, a pesar de su edad-. Brady White, que vuelve para su año senior, y Gainwell deberán ser los líderes del equipo la próxima temporada. 

 

SIN PASES, NO HAY PARAÍSO

Temporada de altos vuelos la que se vivió en Cincinnati. Tras hacer hincar la rodilla al eterno campeón –UCF-, las mesnadas aleccionadas por Luke Fickell se las prometían muy felices y presentaban sus credenciales para aspirar a todo. Pero solo fue eso… una ilusión, una auténtica quimera. La defensa -salvo colapsos puntuales como el partido contra East Carolina o el primero de los duelos ante Memphis- ofreció un nivel muy brillante, destacándose como líderes indiscutibles el safety Darrick Forrest y el LB Bryan Wright. El potente corredor Michael Warren II volvió a romper la barrera de las 1000 yardas terrestres y aportó 14 anotaciones.

Los Tigres son los nuevos reyes de la jungla en la AAC / 247sports.com

Desmond Ridder aprovechó su movilidad e hizo lo que pudo en ataque. Y es que el gran problema del equipo de Fickell fue el juego aéreo… y la responsabilidad no fue de Ridder. Simplemente no hubo receptores en Cincinnati, siendo el arma más peligrosa el interesante TE Josiah Deguara, que aportó 7 TDs. ¿El resto de armas aéreas? Brillaron por su ausencia. Alec Pierce o Rashad Medaris aportaron su granito de arena, pero no fue suficiente. Tras la entrada de Warren II en el draft NFL, creemos que 2020 será un año de transición para los Bearcats. 

 

UNA GRANDÍSIMA REVELACIÓN

Nos faltan calificativos para definir la majestuosa temporada de Navy. Ken Niumatololo (Head Coach of the Year), basándose en los preceptos más ortodoxos del juego -defensa, carrera, carrera… y más carrera- ha sabido configurar un programa ultracompetitivo, que luchó con Memphis hasta el último segundo. Sus únicas derrotas ante la propia Memphis y la todopoderosa Notre Dame dan muestra del excelente año de la Academia Naval. Malcolm Perry –ese corredor disfrazado de QB- rindió a un nivel sobresaliente, acumulando más de 2000 yardas terrestres.

Sin duda, será drafteado y ocupará un interesante rol -sumándose a la tendencia “TaysomHilliana”- en la franquicia que apueste por él. El fullback sophomore Jamale Carothers lo secundó muy bien por tierra y sumó 14 anotaciones. En el apartado defensivo hay que realzar el portentoso buen hacer del LB Diego Fagot, con 100 tackles totales y 5’5 sacks. 

El maravilloso año de los Midshipmen quedó refrendado con una victoria de gran prestigio, ante Kansas State Wildcats, en la Autozone Liberty Bowl. No obstante, una luctuosa noticia ha hecho zozobrar los corazones del programa de Annapolis con el prematuro fallecimiento del LB David Forney, a los 22 años. 

Sería injusto no abordar en este apartado la imponente temporada de SMU, aunque -cierto es- se desinfló en las últimas jornadas. Cabalgando sobre tres figuras capitales, el equipo de Peruna alcanzó -tras décadas de total ostracismo- los dobles dígitos de victorias. El mariscal de campo Shane Buechele, el hábil y “atrápalo-todo” slot receiver James Proche y el potente corredor Xavier Jones fueron los pilares en los que se basó el conjunto entrenado por Sonny Dykes.  

Nadie pudo parar a Malcolm Perry / Bostonglobe.com

 

DOS INESPERADAS DECEPCIONES

Hablar de UCF Kights es sinónimo de equipo ganador y de temporada perfecta. Por tanto, a pesar de su récord de 10-3, se puede calificar de “decepción” su temporada. Tres derrotas a domicilio –Cincinnati, Tulsa y Pittsburgh- pusieron fin al dominio majestuoso de los “Caballeros” de Florida. Fueron tres caídas inesperadas, al inicio de la temporada y que lastraron el brillante final de campaña de las hordas aleccionadas por Josh Heupel. 

Tras las dudas iniciales en la posición de QB, el freshman Dillon Gabriel se consolidó como una de las grandes noticias del programa de Orlando. Sin hacer tanto ruido como otros mariscales de campo de su promoción, Gabriel se ha erigido en un sólido líder (3653 yardas y 29 TDs) y la auténtica esperanza para recuperar el cetro perdido. La incertidumbre sigue rodeando el estado de McKenzie Milton, aunque Heupel ya tiene su hombre para el futuro. 

Se esperaba mucho más de ese águila tricéfala formada por los corredores Otis Anderson, Adrian Killins Jr. y Greg McCrae. Aunque el comité ha funcionado -uniendo a la terna la labor realizada por Bentavious Thompson-, la falta de un líder indiscutible -un auténtico referente- puede haber lastrado la parcela ofensiva. Gabriel Davis se ha destapado como un colosal receptor, implementando sus números ya productivos en su año sophomore. 1241 yardas y 12 TDs hacen de él un atractivo prospecto de cara a este NFL Draft. Nate Evans, el LB senior, fue el adalid defensivo con 112 tackles totales. La victoria en la Bad Boy Mowers Gasparilla Bowl ante Marshall es el punto de arranque para que la corona de la AAC vuelva a su legítima dueño. 

 

HOLGORSEN Y LOS COUGARS

La otra gran decepción en la AAC ha sido Houston Cougars. No obstante, es una decepción relativa. D’Eriq King, su líder indiscutible decidió quemar su última cartucho, alegó una dudosa lesión y no jugó más para los Cougars. Su futuro estaba en el transfer portal y, efectivamente, ya prepara la temporada en su nuevo destino: Miami Hurricanes. Ante tal tesitura, Dana Holgorsen preparó las bases para 2020 dando entrada a jóvenes valores.

El QB sophomore Clayton Tune y el receptor junior Marquez Stevenson –que regresa para su último año- serán las puntas de lanza del programa para el próximo año. Aunque nosotros esperamos y deseamos que sea Sofian Massoud –jugador con raíces españolas- el mariscal de campo que lleve las riendas de la “Air Raid Offense” de Holgorsen. 

Knightro se quedó sin celebrar una nueva temporada perfecta en Central Florida / capperspicks.com

 

 

JUGADORES MÁS VALIOSOS DE LA TEMPORADA

Los jugadores más brillantes en la American Athletic Conference han sido: 

 

  • Malcolm Perry QB (Sr, Navy Midshipmen): 86 pases, 48 completados (55’8%), 1084 yardas de pase, 7 TDs aéreos, 3 interceptaciones, 2017 yardas de carrera, 21 TDs terrestres. Sin lugar a dudas, el mejor jugador del año en la AAC. Se ha erigido en el líder indiscutible de la Academia, ha roto todos los récords del programa, ha conseguido romper la racha de derrotas consecutivas frente al eterno rival Army- y se ha destapado como un jugador determinante, capaz de romper -por sí solo- un partido. 
  • Quincy Roche DE (Jr., Temple Owls): 49 tackles (36 solo, 13 asistidos), 13 sacks, 18 tackles for loss. Majestuoso, el indiscutible líder de la temible zaga de Temple. Ha conseguido ser traspasado a Miami Hurricanes, donde formará una dupla letal con Gregory Rousseau. Elegido Defensive Player of the Year”.
  • Kenneth Gainwell RB (Freshman, Memphis Tigers): 1459 yardas terrestres, 13 TDs de carrera, 610 yardas aéreas, 3 TDs de pase. El corredor más decisivo de la AAC, con un brillante porvenir. Tiene todas las papeletas para convertirse en uno de los mejores corredores de toda la nación. Si le respetan las lesiones, puede ser un jugador importante en el mundo profesional. Ágil, dinámico, sabe romper tackles, posee unas manos prodigiosas, una espectacular media de 115’1 yardas por encuentro… ¡Un portento!
  • Gabriel Davis WR (Jr.., UCF Knights): 1241 yardas, 12 TDs. A pesar de su excelente campaña en UCF, ha pasado muy por debajo del radar, pero Davis puede convertirse en una de esas agradables sorpresas en el NFL Draft. Sabe generar espacios y tiene unas muy buenas manos. Puede ser un gran arma para pases en largo.  
  • James Proche WR (Sr., SMU Mustangs): 1225 yardas, 15 TDs. Sin lugar a dudas, uno de los mejores receptores slot de esta promoción. Tiene un imán en las manos y es capaz de hacer recepciones sencillamente imposibles. A pesar de su tamaño, le auguramos un gran futuro en NFL. Su exhibición ante Tulsa debe pasar a los anales de la historia del College Football. Proche en estado puro, simplemente magistral… 
James Proche, quizás las mejores manos de la NCAA / Underdogdinasty.com

 

MEJOR…

JUGADOR OFENSIVO: Malcolm Perry (QB Navy Midshipmen).

MEJOR…

JUGADOR DEFENSIVO: Quincy Roche (DE Temple Owls). 

MEJOR…

JUGADOR FRESHMAN: Kenneth Gainwell (RB Memphis Tigers)

MEJOR…

PARTIDO DE LA TEMPORADA: Cincinnati Bearcats at East Carolina Pirates (46-43)  Week 10 – 2 de noviembre. 

 

 

FBS INDEPENDENTS

TEMPORADA 2019

 

ASPECTOS INTERESANTES

Los FBS Independents son programas deportivos que no forman parte de una conferencia afiliada a la NCAA. Esta cuestión tiene sus ventajas e inconvenientes. Entre las notas más positivas habría que destacar la posibilidad de crearse un calendario propio -buscando rivales más duros-, lo que potenciaría las probabilidades de un mejor ranking por parte del “ilustre y erudito” Comité, así como un mejor contrato televisivo. Un programa de football, entre los “Independientes”, no está obligado a medirse con otros equipos de su misma condición. 

Sin embargo, también aparecen cuestiones más negativas, pues el acceso a algunas bowls queda vetado y, para estos equipos no hay Championship Week. Por tanto, la temporada de un programa tan importante como Notre Dame se puede resumir, a veces, en “Playoffs o… nada”. 

Notre Dame y los otros independientes / collegefootballnews.com

Los equipos independientes de la Division I son los siguientes:

1) Notre Dame Fighting Irish (11-2); 2) Liberty Flames (8-5), 3) BYU Cougars (7-6); 4) Army Black Knights (5-8); 5) New Mexico State Aggies (2-10); 6) UMASS Minutemen (1-11).

 

BUSCANDO EL TRÉBOL DE CUATRO HOJAS

Dice el acervo popular que “por cada trébol de cuatro hojas, hay unos diez mil de tres hojas”… Exactamente eso es lo que está buscando el mítico programa sito en el estado de Indiana. Los Fighting Irish anhelan reverdecer -nunca mejor dicho- viejos laureles, volver a clasificar para Playoffs y ganar un campeonato -el primero desde 1988-. Notre Dame es un trozo de la historia de la NCAA y una de esas grandes noticias para la competición sería la vuelta de los “Irlandeses Peleones”. 

Bryan Kelly –el siempre discutido, pero indestructible Kelly- volvió a dar las riendas del ataque a Ian Book, mas -según el playbook orquestado por el propio entrenador y su staff- fue un Book mucho más contenido -desde el punto de vista terrestre-.

Dejando de lado su amor pasajero con la cheerleader de Louisville –sin duda, su mejor receptora-, Ian nos ha dejado sensaciones muy contradictorias: sus primeros partidos fueron un auténtico caos, pero finalmente contribuyó muy bien a la ofensiva de Notre Dame, jugó relativamente bien y obtuvo unos números nada desdeñables: 399 pases, 240 completados (60’2%), 3034 yardas aéreas, 546 yardas terrestres, 34 TDs de pase, 4 anotaciones por tierra y 6 interceptaciones. El oriundo entrenador de Everett (Massachussetts) se quedará la próxima temporada sin su QB fetiche y deberá ceder el testigo a los prometedores Phil Jurkovec o Brendon Clark. 

Junto al propio Book, el juego terrestre tuvo un nombre propio: Tony Jones Jr. Tras dos temporadas en las que fue dosificado, Jones asumió la responsabilidad de dirigir las operaciones en el backfield de los Irish. El resultado nos dejó un poco tibios, ya que el bueno de Jones dejó actuaciones para el recuerdo y en otros partidos pasó sin pena ni gloria. Sus números, no obstante, fueron relativamente aceptables: 144 acarreos (con un promedio de 6 yardas por intento), 857 yardas y 6 anotaciones.    

 

CHASE CLAYPOOL Y COLE KMET, GEMAS PARA EL DRAFT

Book se vio favorecido por la exhibición aérea del poderoso receptor Chase Claypool y del excelente TE Cole Kmet. Claypool simplemente tuvo un rendimiento descomunal. Se erigió en el mejor compañero del mariscal de campo, siendo un arma mortífera en la end zone (13 anotaciones aéreas). Chase es un auténtico baluarte físico (6’4 pies), pero lo que es más importante tiene unas manos espectaculares y una maniobrabilidad bastante decente en sus movimientos.

Su exhibición en la Camping World Bowl, frente a Iowa State, debe ser un “must” para cualquier aficionado. Ha sido un derroche atlético en la Socouting Combine, subiendo su stock y se espera que sea elegido en segunda ronda. Cole Kmet puede ser considerado el mejor ala cerrada de esta promoción. Sabe bloquear y tiene unas manos prodigiosas. Sus 515 yardas y 6 TDs nos sitúan ante uno de los jugadores más prometedores en su puesto. 

Un gigante llamado Chase Claypool / abbynews.com

Una de las mayores debilidades de los indómitos Fighting Irish fue su quehacer defensivo, alternando momentos de gran brillantez con situaciones de muy bajo desempeño. Notre Dame cabalgó sobre los tackles de tres de sus LBs (Drew White, Asmar Bilal y Jeremiah Owusu-Koramoah) y de su gran safety Alohi Gilman. Sin duda, la baja de su estrella defensiva -el DL Julian Okwara- fue determinante, pero se debe esperar más de una zaga que -históricamente- siempre ha sido magnífica. 

Bryan Kelly tiene un gran problema en la búsqueda del tan ansiado “trébol de cuatro hojas”: deberá reconstruir un plantel que sufrirá la pérdida de algunas de las piezas más relevantes de su engranaje defensivo y ofensivo. Los Irish siempre realizan buenos “recruitings” y esa es la baza que espera jugar el cuestionado Bryan Kelly. ¿Será su última oportunidad? 

 

BYU COUGARS

“Año de transición” es la frase más repetida en Provo (Utah). Y, en efecto, con este calificativo se puede resumir, a la perfección, la temporada de los Cougars. Kalani Sitake intentó basar la competitividad de su equipo sobre dos pilares básicos: la fortaleza defensiva y el joven y prometedor QB Zach Wilson. Ambos factores de la ecuación fallaron por motivos bien distintos. 

En primer lugar, la defensa carecía del talento de antaño: Sione Taki Taki emprendió el camino hacia la NFL y la zaga mormona se ha resentido, careciendo de un verdadero líder. La única alegría -dentro de una mediocre unidad- ha sido Kavika Fonua (83 tackles, 1 sack, 2 interceptaciones). 

La segunda pieza del rompecabezas, Zach Wilson (2382 yardas, 11 TDs), no ha tenido armas a su alrededor, en las que apoyarse. Muchas de sus interceptaciones (9) no han sido exclusivamente mérito suyo, sino que sus “compañeros” no ejercieron como tal (buena prueba fue la Hawai’i Bowl frente a los Guerreros del Arcoíris). Se esperaba y se sigue esperando muchísimo de uno de los mariscales con una técnica de lanzamiento más depurada de la competición. Wilson encara su año junior con grandes esperanzas y solo pide algo al destino… tener receptores a su lado. 

El TE Matt Bushman fue quizás la punta de lanza del equipo dirigido por Sitake, pero fue muy intermitente en su producción (688 yardas y 4 anotaciones). Micah Simon, Talon Shumway o Aleva Hifo fueron meras comparsas que resplandecieron en momentos muy puntuales. El juego terrestre simplemente no existió: Sione Finau y Lopini Katoa apenas acumularon unas pocas yardas.

La soledad de Zach Wilson fue la nota más característica en ese partido frente a Hawai’i y debe hacer reflexionar a Sitake. Desde la marcha de Steve Young, Provo carecía de un líder tan excepcional. Sería una tragedia desperdiciar un talento tan descomunal. 

 

LIBERTY FLAMES

Hugh Freeze, HC de Liberty, puede sentirse muy orgulloso: la temporada de los Flames ha sido sencillamente magistral. Stephen Calvert lideró con firmeza y solvencia la unidad ofensiva, superando con creces las 3000 yardas de pase (3663), anotando 28 TDs por aire y solo recibiendo 7 capturas. 

El gran beneficiado de esta excepcional actividad fue Antonio Gandy-Golden, el líder indiscutible de Liberty. Su hype, en momentos de la campaña, fue tan alto que se llegó -incluso- a hablar de su hipotética elección en primera ronda. Posee una capacidad enorme y un techo muy alto, pero sus drops son uno de los apartados a corregir. No obstante, las estadísticas le avalan (1396 yardas y 10 TDs) y, sin duda, será drafteado. 

El ataque tuvo munición doble en el backfield. Esa criatura bicéfala, formada por Frankie Hickson y Joshua Mack, anotó 19 TDs. Los dos pilares que sustentaron el defensivo y brillante edificio de los Flames tienen nombres y apellidos: Solomon Ajayi –hermano de Jay-, que brilló con 91 tackles y un sack;  y Jessie Lemonier fue otro baluarte con 10’5 sacks (Best Defensive Player of the Year, para Coollege). 

El cierre de la temporada fue magistral con un meritorio triunfo sobre Georgia Southern Eagles –uno de los “gallitos” de la Sun Belt– en la FBC Mortgage Cure Bowl.  

Wilson: elegancia y técnica / msn.com

 

ARMY BLACK KNIGHTS

Las huestes de Jeff Monken realizaron una temporada muy decepcionante, que tuvo como momento más amargo la derrota ante el clásico rival: Navy. Las lesiones fueron apareciendo y los QBs se fueron sucediendo a lo largo del año, siendo Kelvin Hopkins y Javari Laws los más asiduos en el emparrillado. 

Los Black Knights asientan su juego sobre los cánones más ortodoxos del football: triple option y férrea defensa. El backfield de los Knights estuvo dominado por el propio Hopkins (o el QB que jugara) y los RBs Connor Slomka y Sandon McCoy. Sin embargo, no rindió al nivel esperado y… tan necesario para Army. 

Cole Christiansen y el prometedor Arik Smith fueron los LBs que asumieron el rol de líderes de la zaga. No obstante, la unidad se cayó y sufrió duros correctivos a lo largo del año. Malcolm Perry  -en el clásico Army Vs. Navy- mostró todas las debilidades de esta defensiva

El juego aéreo -como se presupone en los programas militares- brilló por su ausencia y un receptor como Camden Harrison o el RB Artice Hobbs IV apenas sumaron 800 yardas y 4 anotaciones.  

En suma, Monken tiene un ingente trabajo por delante si quiere poner a los Black Knights al nivel de los otros programas militares (Navy & Air Force). 

 

NEW MEXICO STATE AGGIES

Muchas cosas han de mejorar en Las Cruces (Nuevo México) si los pupilos de Doug Martin quieren ser competitivos y luchar por la elegibilidad para una bowl. El ataque tiene una primacía y dependencia total del juego de carrera, siendo Jason Huntley el principal arma. Huntley brilló con luz propia en una ofensiva extremadamente mediocre. Sus números son muy interesantes: 1090 yardas, 9 TDs de carrera y 2 anotaciones de pase. 

El quarterback sophomore Josh Adkins ha generado muchas dudas, igualando prácticamente anotaciones (15) e interceptaciones (14). Aunque ha mejorado tanto en porcentaje (62’9% de pases completados) como en número de yardas (2588), con respecto a su año freshman. No tenemos claro si es la respuesta para implementar el débil ataque de los Aggies. 

Tony Nicholson y OJ Clark fueron los referentes de la parcela aérea de New Mexico State, aunque su rendimiento y juego estuvo supeditado a un QB con muy malas lecturas y toma de decisiones, así como a una preeminencia del juego de carrera. 

La zaga aggie también hizo aguas por todos sus frentes, aunque la gran noticia fue el buen año de su LB estrella, Javahn Ferguson, que acumuló 133 tackles. 

Doug Martin se enfrenta a un 2020 arduo y complejo, ya que pierde a sus jugadores más destacados de este año y a la implementación de la práctica totalidad de las unidades de su equipo. 

 

UMASS MINUTEMEN

En Massachussetts se ha vivido una auténtica hecatombe: solo un partido ganado (37-29 sobre Akron), once dolorosas derrotas, marcadores muy abultados (0-44 frente a FIU, 28-62 ante Coastal Carolina, o 21-69 contra Louisiana Tech, entre otros)… “Annus Horribilis” sería el titular con el que catalogar el aciago año de los Minutemen. 

Walt Bell asumió el cargo la pasada temporada y no pudo dar con la tecla para, al menos, competir con el resto de rivales. El juego por aire fue inexistente, realizándose tres cambios de QBs durante la temporada: Randall West y Andrew Brito fueron los mariscales más utilizados. Entre los receptores, prácticamente no hay nada que destacar, siendo la mediocridad la nota dominante. 

El juego de carrera dio algo más de vida a UMASS, puesto que Bilal Ally fue responsable de 853 yardas y 7 anotaciones. Por último, la defensa fue la peor unidad y se convirtió en un burdo coladero de puntos. Lo más decente fue la labor del LB Cole McCubrey, aunque dentro de un suspenso general de la unidad. 

“Malos tiempos para la lírica” es la canción que más suena en el McGuirk Alumni Stadium, de la localidad de Hadley (Massachussetts). Walt Bell tiene una harta y compleja papeleta por delante, difícilmente asumible. Los Minutemen buscan -nunca mejor dicho- su tiempo, pero parece que quedan muchos minutos para encontrarlo… 

Huntley supo correr por su vida en Las Cruces / zimbio.com

 

JUGADORES MÁS VALIOSOS DE LA TEMPORADA

Los jugadores más destacados entre los FBS Independents fueron: 

 

  • Stephen Calvert QB (Sr, Liberty Flames): 431 pases, 249 completados (57’8%), 3663 yardas de pase, 28 TDs aéreos, 7 interceptaciones. Majestuoso año de Calvert y Liberty Flames. Supo aprovecharse de tener un receptor que rindió a un nivel excelso. Gracias a Antonio Gandy-Golden, Calvert ofreció un altísimo nivel de juego. Su liderazgo en la victoria en la bowl frente a Georgia Southern fue decisivo
  • Jessie Lemonier DL (Sr., Liberty Flames): 80 tackles (43 solo, 37 asistidos), 10’5 sacks. Una máquina de capturar quarterbacks rivales. Formó una dupla temible con Solomon Ajayi. Uno de los responsables de la gran temporada de los Flames. 
  • Jason Huntley RB (Sr., New Mexico State Aggies): 1090 yardas terrestres, 9 TDs de carrera, 2 TDs de pase. El mejor RB entre los independientes. Destacó en un ataque muy malo, convirtiéndose en el máximo responsable del mismo. Grandísimo desempeño el de Huntley en su último año universitario. 
  • Chase Claypool WR (Sr., Notre Dame Fighting Irish): 1037 yardas, 13 TDs. Espectacular temporada de Claypool. Una brutal referencia en la end zone, con unas excelentes manos y un poderío físico admirable. Camina con paso firme hacia el mundo profesional, donde le auguramos un brillante futuro. 
  • Antonio Gandy-Golden WR (Sr., Antonio Gandy-Golden): 1396 yardas, 10 TDs. Brillar en un equipo tan débil como Liberty tiene un mérito enorme, pero conseguir casi 1400 yardas de recepción y dobles dígitos en anotaciones, aún más… Colosal temporada de Antonio (a pesar de algún drop). Puede ser uno de los mayores robos de este NFL Draft. Lo nombramos “Best Ofensive Player of the Year»
Gandy-Golden lució imperial en su año Senior / fakepigskin.com

 

MEJOR…

JUGADOR OFENSIVO: Antonio Gandy-Golden (WR Liberty Flames).

MEJOR…

JUGADOR DEFENSIVO: Jessie Lemonier (DL Liberty Flames). 

MEJOR…

JUGADOR FRESHMAN: TreShaun Clark (DE Liberty Flames)

MEJOR…

PARTIDO DE LA TEMPORADA: Liberty Flames at BYU Cougars (24-31)  Week 11 – 8 de noviembre. 

 

EduVall82 representando a Coollege

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *