Los héroes y villanos de la semana 14

La emoción de la NFL está al rojo vivo, con el final de la temporada regular cada vez más cerca y todavía con todo por decidir. En la semana 14 varios equipos han encauzado su camino a los playoffs. Mientras que otros ven el objetivo de la postemporada desvanecerse.

Los héroes de la semana

Partidazo en la nieve de Buffalo

La primera gran nevada de la temporada cayó en el Highmark Stadium, la casa de los Buffalo Bills, para acoger el duelo más esperado de la semana, con la visita de los Cincinnati Bengals. Josh Allen contra Joe Burrow, el enfrentamiento entre dos de los mejores quartebacks de la generación no decepcionó.

Los visitantes, con Joe Burrow comandando el equipo, comenzaron dominando. Josh Allen y el ataque de Buffalo no terminaban de carburar en la nieve y eso lo aprovecharon los Bengals. Burrow, en tan solo en su segundo partido tras su lesión, demostró por qué es uno de los mejores jugadores de toda la NFL. Conectó con sus receptores con una facilidad pasmosa, bajo unas condiciones meteorológicas extremas.

Pero en el último cuarto, todo cambió. Josh Allen demostró por qué es el vigente MVP y sometió a la defensa de Cincinnati. Además, en drives consecutivos, la defensa de Buffalo logró interceptar dos veces a Joe Burrow, dándole la vuelta a una desventaja en el marcador de 10 puntos y acabando con la victoria final por 39-34. En unas condiciones tan duras, estos dos quarterbacks dieron un auténtico show, acabando cada uno con cuatro touchdowns y regalando a los aficionados uno de los mejores enfrentamientos del año.

La nieve cayendo en el Highmark Stadium durante el encuentro entre los Bills y los Bengals | Fuente: @NFL (X)

 

La cara buena de J.J. McCarthy y los Vikings

Después de dos semanas completamente desastrosas,  todas las esperanzas por lograr algo esta temporada se desvanecieron en Minnesota. Pero este domingo los Vikings han realizado su mejor partido del año, sacando brotes verdes para el futuro. J.J. McCarthy volvió a la titularidad tras perderse el partido de la jornada anterior, al estar el en protocolo de conmociones. Pese a haber tenido un año muy complicado, con muchas dudas apareciendo sobre su capacidad, el joven quarterback jugó este domingo su mejor partido en la NFL, lanzando tres touchdowns y, por primera vez en su corta carrera, no perdiendo el balón.

Es cierto que los Commanders no dieron ninguna competición. Los capitalinos son un equipo muerto esta temporada. Sin embargo, eso no le quita mérito a los Vikings que, tras este partido, sí tienen motivos para sonreír, aunque sea de cara a la próxima temporada. La clave de que el ataque de Minnesota haya pasado de ser de los peores de la historia las dos semanas anteriores, a uno tan sólido este domingo, está en la banda, en el diseño de jugadas de Kevin O’Connell. Por primera vez en todo el año, el head coach de Minnesota le dio más peso a la carrera y le dió la oportunidad a J.J. McCarthy de conectar con sus tight ends en rutas más cortas y seguras. De hecho, los tres pases de touchdown de J.J. los recibieron sus tight ends.

JJ McCarthy y Donovan Jackson en la victoria de los Vikings sobre los Commanders | Fuente: @TPPSkol (X)

 

Puka Nacua con otro partido descomunal

Puka Nacua volvió a demostrar este domingo por qué es, no solo de los mejores receptores de la liga, si no de los mejores jugadores de toda la NFL. Con el permiso de Jaxon Smith-Njigba y su temporadón en Seattle, ambos están siendo, sin ligar a la menor duda, los mejores wide recievers del año. En la paliza que le endosaron este domingo los Rams a los Cardinals (45-17), Puka recibió 7 pases para 167 yardas, dos touchdowns y varios momentos para inmortalizar.

Los Angeles Rams siguen siendo uno de los mejores equipos de toda la NFL. Gracias en gran medida a que cuentan con el mejor juego aéreo de la liga. Si combinas a McVay en la banda, Stafford como quarterback y Puka Nacua y Davante Adams como tus receptores, el éxito está asegurado. Pero entre todas estas estrellas, el mayor héroe de la semana es Puka. Su tamaño y físico privilegiados, junto con la excelsa capacidad que tiene para correr sus rutas y conseguir separación, lo convierten en un jugador imparable. El ejemplo perfecto fue su segundo touchdown en este partido. Una jugada en la que rompe al correr en la ruta a Will Johnson y luego vuelve a destrozarle al atrapar un pase que iba corto justo por encima de su cabeza, mientras no sale en ningún momento del campo.

Puka Nacua haciendo una recepción espectacular en la victoria de los Rams sobre los Cardinals | Fuente: @RamsNFL (X)

 

Los villanos de la semana

La temporada de los Colts derrumbándose

Todo lo que podía salir mal para la franquicia de Indianápolis esta semana, así ha sucedido. En realidad, lo de menos ha sido la paliza que recibieron frente a sus rivales divisionales, los Jacksonville Jaguars. No solo les han quitado el liderato de la AFC Sur, si no que también les echan provisionalmente de puestos de playoffs. Pues si todo esto, que suena a catástrofe absoluta, es lo de menos, imaginad cómo es lo peor.

La peor noticia para los Colts  ha sido la grave lesión de Daniel Jones. Su quarterback, el que les había llevado a una posición tan privilegiada este curso, se rompió el Aquiles durante el partido y no volverá a jugar esta temporada. La situación en la posición más importante del football para los Colts ahora es una calamidad. Steichen no cuenta en absoluto con Anthony Richardson, por lo que solo les queda el rookie procedente de la Universidad de Notre Dame, Riley Leonard.

También han empezado a circular las noticias sobre que los Colts van a intentar que vuelva Philip Rivers. Un gran quarterback, pero que se retiró ya en 2021. Los de Indiana habían apostado todo a esta temporada, claro está con el gran traspaso que hicieron por Sauce Gardner. Pero con esta situación en la posición de quarterback, nadie puede pretender llegar lejos en la NFL. Una temporada que parecía tan prometedora para los Colts se comienza a derrumbar por completo.

Daniel Jones al lesionarse en la derrota de los Colts frente a los Jaguars | Fuente: @barstoolindy (X)

 

Tampa Bay se auto-sabotea

Está claro que Tampa Bay ya no es el equipo tan dominante de los primeros partidos de la temporada. Pero sigue siendo un gran equipo, que se debe obligar a sí mismo a ganar su división y competir en la postemporada. Pues es este objetivo el que precisamente se han empezado a complicar, tras perder frente al peor equipo de su división, los New Orleans Saints, por 24-20.

Fue un partido muy competido hasta el final. En él vimos la irrupción de Tyler Sough, el quarterback rookie de Nueva Orleans, que tuvo su gran primer partido en la NFL. Sin embargo, es un encuentro que un equipo del nivel y aspiraciones de Tampa no se puede permitir perder a estas alturas del año. El ataque aérero de los Buccaneers estuvo completamente estancado. Baker Mayfield deberá volver a su nivel de los primeros meses de competición si quiere llevar a su equipo a los playoffs. Ahora mismo se encuentran empatados con Carolina y viendo lo competida que está la conferencia nacional, parece que solo el campeón de esta división (NFC Sur) será el que consiga su billete.

Tyler Sough corriendo para anotar un touchdown en la victoria de los Saints sobre los Buccaneers | Fuente: @Saints (X)

 

¿El fin de la dinastía de los Chiefs?

En los héroes y villanos de la pasada semana ya barajamos esta idea y puede que en esta se haya terminado de confirmar. Los Kansas City Chiefs volvieron a perder, esta vez por 10-20 frente a los Houston Texans. Con esta derrota, los Chiefs se colocan con un récord de 6-7 y necesitarán de más de un milagro para poder clasificarse a los playoffs a través de un puesto de wild card. Lo que sí se ha confirmado con el resultado del domingo es que, tras nueve años de dominio absoluto, esta temporada los Chiefs no serán los campeones de la AFC Oeste.

Tommy Togiai realizando un sack sobre Patrick Mahomes | Fuente: @HoustonTexans (X)

Más allá del pobre resultado, la mala clasificación del equipo y cómo la línea defensiva de los Texans pasó por encima de la línea ofensiva de los Chiefs, las malas sensaciones con las grandes estrellas de este equipo, los que han formado esta dinastía, son las que hacen pensar en el cambio de ciclo. A excepción de Chris Jones, que precisamente jugó su mejor partido individual del año, el foco está en Travis Kelce. Una de las tres veces que los Texans interceptaron a Patrick Mahomes, fue debido a un drop terrible de su tight end y mejor amigo.

Es cierto que la vida nos ha enseñado a todos los aficionados a la NFL a no dar jamás por muertos a los Kansas City Chiefs. Hasta que matemáticamente no sea real, yo no les descartaré nunca. Pero si se terminan confirmando todos los indicios que apuntan a que no veremos a Kansas jugar en enero, en la postemporada, probablemente se deberán de tomar decisiones muy duras esta offseason.