El contrato de Chandler Jones, la clave de la postemporada

Chandler Jones y Markus Golden | Getty Images Sports – Norm Hall

En una liga dominada por los matchups, la adición de Chandler Jones a un raquítico pass rush fue el detonante de una revolución en una defensa que ha pasado a liderar la liga en número de sacks (48, para ser exactos). La unidad de los Cardinals contaba con piezas muy interesantes que no lograban hacer clic. Entonces, Steve Keim y Bill Belichick se pusieron al teléfono y el resto es historia. A cambio de una segunda ronda y un Jonathan Cooper que ya va camino de consagrarse como un bust catedralicio, Chandler Jones llegó el pasado mes de marzo a Glendale.

Sus números al término de la temporada no han sido nada desdeñables: once sacks, cuatro fumbles forzados, otros dos recuperados… Sin embargo, lo que esos números no muestran es el verdadero impacto de Jones en la liberación de sus compañeros de frente. Los constantes equipos dobles a los que se ha enfrentado han dado alas a un Markus Golden que ha multiplicado su número de sacks (12,5) con respecto a su temporada rookie. El par de linebackers exteriores se ha convertido en la primera dupla de rushers de los Cardinals en conseguir dobles dígitos desde que lo lograran Al Baker y Curtis Green en 1984 —cuando el equipo jugaba en St. Louis.

Pero hubo otro compañero con el que Chandler Jones conectó de manera especial sobre el campo: Calais Campbell. En su novena temporada en la liga, el monstruoso lineman de los Canes se ha convertido en el sueño húmedo de cualquier coordinador: three-technique, five-technique, nose tackle, etc. Ninguna asignación resta impacto a este jugador que a los 30 años acabó la temporada con 53 placajes, 8 sacks, dos fumbles forzados y tres recuperados (uno de los cuales devolvió para anotar el primer touchdown de su carrera). Su fuerza en el interior fue crucial para que sus compañeros acumularan cifras desde atrás, del mismo modo que él también se benefició de la atención extra que recibió Chandler Jones.

Calais Campbell y Chandler Jones | Getty Images Sports – Norm Hall

La impresión, sin embargo, es que Calais Campbell es algo más que un gran jugador, es la voz de una unidad que se desea mantener intacta. Bajo el concepto de que, tal y como evoluciona la liga, resulta fundamental tener a jóvenes en el equipo que te ofrezcan la versatilidad de poder hacer otras cosas con los más veteranos, los Cardinals mantuvieron hasta 9 líneas defensivos en un roster que juega una defensa 3-4: Calais Campbell, Rodney Gunter, Josh Mauro, Robert Nkemdiche, Corey Peters, Olsen Pierre, Frostee Rucker, Ed Stinson y Xavier Williams.

Josh Mauro, que recientemente ha firmado una ampliación por dos años, es un fanático del deporte que ofrece un rendimiento sin descanso como jugador rotacional, tanto desde el edge como en 5T. Robert Nkemdiche, tras un pobre inicio de temporada que el DC James Bettcher atribuyó a la falta de madurez hace un par de días en el podcast de Ron Wolfley, fue encontrando el camino hacia el final del año. Olsen Pierre, que permaneció inactivo durante toda la temporada, se mantuvo en el roster desde la primera semana bajo la premisa de que puede llegar a ser un jugador especial. Todos estos jóvenes, rodeados de otros veteranos capaces de anclar el campo como Corey Peters, necesitan a un líder como Calais Campbell que ejerza de playmaker y abandere la unidad.

Con toda probabilidad, si las circunstancias fueran diferentes, Campbell ya habría negociado un nuevo contrato antes de que el próximo mes de marzo venza la ampliación por 55 millones que firmó en 2012. Pero la llegada de Chandler Jones, cinco primaveras más joven, le sitúa a la espera de lo que decida su compañero.

Jones, que cumplirá 27 años el mes que viene, parece sin duda la prioridad de la Front Office. Bruce Arians ya ha declarado que, si no se logra alcanzar un acuerdo antes de que se abra la agencia libre el próximo mes de marzo, se le colocará el franchise tag. Este tag, no obstante, implica que Jones recibiría la media del salario de los cinco jugadores de su misma posición mejor pagados de la liga. Este año, ese número se ha situado en torno a los 14 millones de dólares. La próxima temporada será ligeramente mayor, dado el aumento del salary cap y los nuevos contratos que vendrán.

Calais Campbell | Getty Images Sports – Christian Petersen

Los Cardinals cuentan con unos 40 millones de espacio salarial, sin tener en cuenta futuros movimientos. Sin embargo, esa partida debe cubrir el nuevo contrato de jugadores instrumentales para la secundaria como Tony Jefferson o DJ Swearinger, de un Kevin Minter que se convirtió en el altavoz de la defensa y creció durante toda la temporada o de un jugador que han catalogado como prioridad para sorpresa de muchos: el tight end Jermaine Gresham. Si el contrato de referencia para Campbell es el que firmó Michael Bennett con Seattle (31,5 millones durante 3 años), el franchise tag de Chandler Jones ataría las manos de la gerencia.

Es por ello que el 9 de marzo se antoja como la fecha límite para definir el futuro de una unidad que tuvo que empujar de un ataque estacando durante casi todo el año y que, con toda probabilidad, también tendrá que tirar del carro el año que viene. Que Chandler Jones firme un nuevo contrato daría libertad a Steve Keim para mantener su front seven intacto, renovar a jugadores clave para la secundaria e intentar atar hasta el fin de sus mejores días a un Calais Campbell que se ha erigido como pieza fundamental del éxito de sus compañeros.

@cardinals_esp

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