Colts afrontan la off-season con ‘demasiada’ paciencia 

El equipo de los Indianapolis Colts empezó la off-season con una plantilla prometedora, pero con cuatro huecos importantes: quarterback, edge rush y left tackle. Casi nada… quizás las tres posiciones más importantes en un equipo de football. Sin embargo, el front office no tuvo ninguna prisa en atacar dichas necesidades y al aficionado Colt le tocó ejercitar el arte de la paciencia.

Esperó por Carson Wentz, cuya adquisición llegó tras semanas de especulaciones, y en agencia libre vió como todos los pass-rusher élite disponibles acababan en otros equipos y el enorme espacio salarial de Indianapolis quedaba sin usar. Incluso en el draft hicieron falta siete rondas para que llegara un línea ofensivo, y, por supuesto, no dejó tranquilo a nadie en cuanto a la posición de left tackle titular.

No fue hasta la segunda semana de mayo que Ballard logró llenar el último de los grandes huecos con el fichaje de Eric Fisher. A partir de ahora la plantilla está hecha, y no se esperan fichajes más allá de jugadores que aporten profundidad.

 

 

El draft

Si drafteas buscando múltiples titulares, es que tienes un mal equipo. O al menos eso piensa el general manager de los Indianapolis Colts, Chris Ballard. Tras cuatro años, su plantilla está lo suficientemente completa como para que sea difícil que un rookie encuentre un sitio inmediatamente. De los siete jugadores elegidos en el draft de 2021, solo uno -el edge rusher de Michigan elegido en la primera ronda, Kwity Paye- proyecta como titular para la incipiente temporada.

Chris Ballard se siente más cómodo saliendo de la primera ronda, a cambio de futuros picks, que eligiendo un jugador. Sin embargo, en esta ocasión él admitió en la rueda de prensa post-draft que no encontró una oferta lo suficientemente buena como para justificar dejar pasar a uno de los mejores edge rushers de la promoción. Kwity Paye era el mejor jugador disponible en el Big Board de Ballard: un físico privilegiado, un motor incansable, actitud madura y cultura sobreviviente. Un Colt.

Paye no tuvo la mejor producción en la Universidad de Michigan en cuanto a sacks se refiere, sin embargo, en Colts piensan que esto puede deberse a que se le pedía un rol más enfocado a parar la carrera y que en el nivel profesional puede desarrollar las dos facetas y ser un three down player. 

 

Kwity esta listo… / usatoday.com

 

En segunda ronda, Ballard escoge a Dayo Odeyingbo, otro defensive end y otra prueba de paciencia. El rusher de Vanderbilt sufrió una lesión en el tendón de Aquiles mientras entrenaba para la Senior Bowl, y no se espera que debute hasta el final de la temporada -quizás no lo haga hasta 2022. Pero cuando pueda jugar promete ser una fuerza disruptiva, un talento de primera ronda que bajó a la segunda debido a la lesión.

Colts usó su tercera ronda en el traspaso por Carson Wentz, y en la cuarta escogió al tight end de SMU Kylen Granson. La amenaza vertical que hacía falta tras la marcha de Trey Burton, y una pieza fundamental en los esquemas ofensivos del head coach Frank Reich. Están muy contentos en Indiana con la llegada de esta arma ofensiva, que requiere algo de desarrollo pero promete ser un mismatch desde muy temprano.

Shawn Davis, safety de Florida, llegó en la quinta ronda con expectativas de que aporte profundidad en la secundaria y participe en equipos especiales. Sam Ehlinger, quarterback de Texas, luchará con Jacob Eason por ser el QB2 y probablemente acabe en el practice squad. Michael Strachan intentará hacerse hueco en un grupo de receptores necesitado de talento. Y, finalmente, la última elección del draft de 2021 fue el línea ofensivo de Penn State Will Fries.

 

 

¿Dónde está el left tackle?

Como ya dijimos, Chris Ballard afrontó la agencia libre con mucha paciencia. Quizás demasiada, al menos desde el punto de vista de muchos seguidores del equipo de la herradura. Sin embargo, esta estrategia es la habitual para el respetado GM de Colts y por tanto no debería haber sorprendido a nadie.

Ballard construyó esta plantilla drafteando bien y pescando en agencia libre a veteranos que rindieran a un alto nivel a cambio de un bajo precio. El caso de Denico Autry, ahora en Titans, es el mejor ejemplo. Esta temporada se apostó por Isaac Rochell, un DE en su quinto año que desempeñó un papel discreto en la línea defensiva de Chargers, y Antwan Woods, un defensive tackle que fue titular en Dallas la temporada pasada. Malik Jefferson (LB) también tendrá una nueva oportunidad y Chris Reed llega como suplente de lujo en la posición de guard.

¿Dónde está el left tackle? Tras un mes de agencia libre y un draft entero, el aficionado Colt seguía esperando una respuesta definitiva en la posición que protege el lado ciego del quarterback. El front office trajo a dos tackles, pero ni Sam Tevi ni Julien Davenport convencen como solución permanente. Ambos veteranos de esta liga, siendo titulares en sus anteriores equipos, y buenos refuerzos a una gran línea ofensiva a la que le faltaba profundidad en el banquillo. 

Finalmente, Chris Ballard firmó la semana pasada a Eric Fisher. El pro bowler es una opción convincente para el lado izquierdo de la línea, sin embargo, el aficionado Colt deberá -una vez más- ser paciente; ya que Fisher tiene que recuperarse de la rotura del tendón de Aquiles que sufrió durante los playoff la temporada pasada. Nadie quiere poner fecha al regreso del nuevo LT de los Colts. Los más optimistas creen que llegará a tiempo para el training camp, pero es muy posible que Sam Tevi comience la temporada como titular.

 

Eric Fisher / espn.com

 

Si Eric Fisher vuelve al nivel que ha tenido los últimos 9 años en Chiefs, estaremos hablando de un movimiento exitoso. Aunque nunca cumplió las expectativas tras ser número uno del draft, Fisher es un titular más que decente en la NFL, y jugando junto a Quentin Nelson, Ryan Kelly y compañía… podríamos estar hablando de la mejor línea ofensiva de la liga. Time will tell, dicen los estadounidenses. 

La realidad es que Ballard ha construido un equipo para aspirar a todo. Quizás no este año, paciencia otra vez, pero pronto. A falta de unos ajustes y que muchas de las apuestas salgan bien: que Reich sea capaz de revivir la carrera de Wentz, que los DL rookies funcionen, que Fisher vuelva sano, que los receptores más jóvenes cumplan las expectativas… 

Todavía son varias las interrogantes en los Indianapolis Colts, pero el trabajo está hecho. Es evidente que hay un proyecto de equipo, uno que ha sobrevivido el retiro repentino de Andrew Luck, el desplante de McDaniels y muchos otros desafíos sin dejar de ser competitivos. Pero la NFL es un negocio de resultados y va llegando la hora de presentarlos. La paciencia tiene un límite.

 

Fran Pazos 

 

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