¡Que alguien pare a estos Rams!

¿De verdad que segundas partes nunca fueron buenas? Que se lo digan a nuestros queridos y (aparentemente) imparables Rams.

El equipo, de los 162 puntos que han concedido a sus rivales, únicamente se dejaron anotar 61 en la segundas partes. Y de los cuales 13 (6 frente a Colts y 7 frente a Giants) los permitió la «segunda» unidad defensiva del equipo; los suplentes. Y otros 26 de los puntos que han recibido los Rams fueron en una segunda parte muy extraña contra Niners en el partido más loco que han jugado los Rams este año.

De ahí el escepticismo hacia la popular frase «Segundas partes nunca fueron buenas». En el caso de los Rams sí, son mejores que las primeras partes, sobre todo en el apartado defensivo.

Respecto al ataque, en nueve partidos han anotado 296 puntos. En los últimos dos cuartos de cada partido han anotado 126 puntos. Es decir, en las segundas partes a los Rams les han anotado algo más de un tercio de los puntos y han anotado más de un tercio de los puntos.

¿Conclusión? La efectividad en segundas partes de Rams es crucial para el devenir de sus partidos. Anotan más del doble de puntos que conceden en segundas partes. Ahí radica su éxito.


Texans @ Rams

Primera parte gris, muy gris

La primera mitad del partido fue bronca. Demasiado.

Los Rams no salieron del vestuario hasta el segundo cuarto. Un desastre tras otro en la ofensiva hizo que el equipo, sin saber cómo, se fuese al descanso por delante de Texans con 9-7.

¿La clave? Los turnovers. Un sack de Donald que provoca un fumble de Tom Savage se materializará en los primeros puntos del partido por parte de Greg Zuerlein tras no conseguir los Rams ni un primer down en las siguientes jugadas a la recuperación del balón.

Donald vence al LG como quiere y ataca a Savage, forzando un fumble (lleva 4 sacks y 3 fumbles forzados en los últimos 4 partidos).

Tras una sucesión de punts, los Texans consiguieron llegar a la red zone pero no pudieron culminar al fallar su kicker un field goal de 34 yardas.

 

A base de FGs

Los Rams responderán a este intento fallido de anotar con un buen drive en el que Gurley conseguirá, tras un pase corto de Goff, una ganancia de más de 40 yardas que acercó a los Rams a field goal range. Una buena carrera de Gurley llevó a los Rams cerca de la yarda 10 de Texans y tras no conseguir un primer down se vieron obligados a chutar un field goal.

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Tras esto los Texans hicieron un drive sostenido que acabó en un touchdown de Andre Ellington, entrando solo en la end zone por un fallo en la defensa de Rams. Los cuáles siguieron con su cortocircuitado ataque punt tras punt.

Si bien con un QB más capaz los Texans hubieran ganado el partido en este 2º cuarto, la defensa de los Rams es oportunista y, con menos de 2 minutos para acabar la primera parte, Barron cazó una pase de Savage en nuestra propia red zone. Un drive rápido y un FG de 50 yardas de Zuerlein, a quien tal vez habría que empezar a llamar Mr. Automatic o algo por el estilo nos ponían 9-7 arriba en el descanso.

La apoteosis del tercer cuarto

Los Rams que salieron del vestuario tras el descanso no eran los mismos que los que entraron. Es imposible, sobre todo el ataque.

El primer drive de los Rams fue un punt. Sí. ¿Y cómo es que salieron cambiados? Porque se les veía, se les notaba que tenían ganas de guerra. Y vaya que sí la dieron.

En el segundo drive empezaron en la yarda 4. Corrió Gurley para 2 yardas. Y entonces se lió. Woods salió escopeteado en una ruta post. Dejó atrás a dos defensores y entró a placer en la end zone. Un total de 94 yards to the house, como dicen los estadounidenses.

La conexión que, sobre todo últimamente, han desarrollado Goff y Woods nos hace pensar que pueden darnos muchas alegrías a los aficionados del equipo. Y sí, tiene una pinta Havenstein de cometer un holding no pitado contra Clowney

 

19 segundos mortales

Tras esto, un par de drives con sendos punts por parte de ambos equipos y llegó el drive que mató el partido. Un increíble retorno de Cooper desde la 37 de Rams hasta la 36 de Texans. Tras una carrera con pérdida de yardas de Austin, dos pases de Goff a Watkins consiguieron otra anotación para Rams.

Por cierto, fijaos en los dos bloqueos de Whitworth. Eso se llaman BLOQUEOS, con mayúsculas.

¿La siguiente de Rams? Justo 19 segundos después, para anotar de nuevo. Otra vez Goff para Wodds, en una screen.

¿Por qué solo hubo 19 segundos entre una jugada y otra? Samson Ebukam es el culpable, ved el sack fumble.

El último cuarto, ¿era necesario?

Un último cuarto que no hizo sino alargar la agonía de los Texans. Los Rams, por segundo o tercer partido consecutivo, sacaron a los suplentes a disputar los últimos snaps y, milagrosamente, consiguieron que no les anotasen los Texans.

Una intercepción salvadora de Countess cuando parecía que iban a anotar otro touchdown los Texans sirvió para finalizar el partido. Además Gurley se escapó en una carrera para más de 30 yardas pero en general tuvo un partido muy gris.


Fin del esperpento Fisher, comienzo del amor McVay

¿Esto de verdad funciona?

Sí, se que son dos partidos ante dos defensas sospechosas. Sé que lo que Goff dejó malas sensaciones la pasada temporada. Pero sus números estos dos últimos partidos: 39/59 pases completos, 666 yardas, 7 TDs y 0 INT. ¿No es bueno? Ya ha jugado 16 partidos completos, una temporada. ¿Sus números? 58% comp, 3.474 yards 7,15 yardas por intento 23 TDs y 11 INTs. No está mal, ¿no?

Sean McVay ha dado vida a esta franquicia. Nos ha resucitado. Y, hoy por hoy, parecemos imparables.

A Sean McVay nos encomendamos.

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Pedro Tofé para @RamsSpain

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