Cómo sacarle partido a A.J. McCarron ahora

A.J. McCarron será agente libre restringido al final de la próxima temporada, lo que quiere decir que los Bengals podrían perderle a cambio de nada o arriesgarse a pagarle demasiado por calentar el banquillo, lo que sería un gasto estúpido de recursos, aún para Cincinnati. Tal y como estaba el panorama de quarterbacks esta offseason puede que no vaya a haber mejor momento para sacarle partido que ahora. Para el entrenador jefe Marvin Lewis y el propietario Mike Brown sin embargo el quarterback suplente es un miembro demasiado valioso de la plantilla asi que no van a buscar traspasarle.

Como mensaje para el resto de equipos está bien, uno no puede regalar sus activos, sobretodo sabiendo que el mercado está muy interesante con el robo a mano armada de Mike Glennon a los Bears y los Jets recurriendo a Josh McCown. Colin Kaepernick sigue sin trabajo, lo cual, aún tremendamente injusto e hipócrita por parte de las franquicias de la NFL, ayuda a aumentar la demanda por los escasos quarterbacks disponibles capaces de ser titulares. Tony Romo sigue en Cowboys porque Dallas cree que va a poder sacar algo por él, y mientras observan como la mitad de su defensa se marcha por no tener espacio salarial. Nadie va a pagar siquiera un modesto precio por la veterana estrella con ese historial de lesiones y contrato.

El draft es casi peor, con muchos equipos en busca de quarterback del futuro y sin ninguno que aparentemente merezca el apelativo en esta clase. El mejor candidato es uno con apenas 13 partidos de titular en la universidad. Si el año pasado había franquicias pegándose por subir en el orden y poder hacerse con Jared Goff o Carson Wentz – que quién sabe si serán mejores que Mitchell Trubisky y compañía, en 2017 hay muchas franquicias que querrían bajar y hacerse con más picks, pero no encuentran comprador.

Ahí es donde entran los Bengals, que tienen a un quarterback todavía joven, con experiencia en la NFL y que ha demostrado que puede ganar partidos. En Denver, ante los futuros campeones de la Super Bowl en 2015 perdió en la prórroga y en la nieve en un encuentro que Cincinnati dejó ir en la segunda mitad. En el Wild Card ante Steelers él no tuvo la culpa del fumble de Jeremy Hill. Yo tampoco, pero bueno, ahí estamos. McCarron no es mejor que Andy Dalton, si lo fuera los Bengals le traspasarían a él, pero si que puede estar cerca de su nivel y eso te garantiza ser competitivo en cualquier partido al menos. Jets, Texans, Broncos, Jaguars, 49ers, Browns podrían darle buen uso. Con 2017 a un coste de apenas poco más de medio millón de dólares el equipo que se hiciera con sus servicios podría negociar una extensión en buenos términos enseguida y ahorrar dinero en el futuro sin arriesgarse a quedar como idiotas – o Houston, básicamente. Además el precio no tendría que ser el mismo que el del último suplente de Tom Brady por el que Bill Belichick piensa sacar un Potosí. Bengals deberían ser razonables.

Como dice Lewis que no están en reconstrucción a pesar de apostarlo todo prácticamente a las 11 elecciones que tienen en el próximo draft, lo ideal sería conseguir ayuda en forma de un veterano de nivel que elevase al equipo ya, y no otra segunda ronda que pueda convertirse en Margus Hunt. Esto podría incluso hacer más fácil la aparición de un comprador, aunque todo apunte a que Cincinnati no quiera saber nada de dicha fórmula, no vaya a ser que tengan que renovar al que venga.

Muchos de los equipos en busca de un quarterback probablemente no tienen un candidato que encaje en el perfil y si lo tienen probablemente prefieran quedárselo para seguir construyendo su plantilla. Por ejemplo, los Jaguars no se desharían de Telvin Smith para fichar a McCarron. Otros como Browns sólo tienen jóvenes y multitud de elecciones en el próximo draft, y otros como Bears han preferido dejarse sólo dinero e ir a por el «mejor» agente libre disponible. Los Bengals tampoco se van a bajar los pantalones, obviamente. Tienen la sartén por el mango:

Tiene que ser una oferta casi hecha a medida, de un jugador con talento suficiente, en una posición de necesidad para Bengals, y que el otro conjunto, que desesperadamente necesite un quarterback, también quiera sacarle provecho. Ahí es donde entran los Jets, que no pueden ir en serio con McCown, tienen un entrenador jugándose el puesto, y también parece que quieren desprenderse de un hombre importante, Sheldon Richardson.

Repasemos las condiciones. Richardson centrado es fácilmente un Pro Bowler. Los Bengals necesitan un defensive lineman que pueda llegar al quarterback rival, ya sea por dentro para emparejar con Geno Atkins o en el exterior para reemplazar a Michael Johnson. Los Jets necesitan un quarterback, y siendo Richardson agente libre en 2018 se arriesgan a perderlo por nada. Y así es como le conseguimos a Cincinnati una justa oferta por McCarron. Si ninguno sale bien no hay obligaciones contractuales después de esta temporada, y los Bengals se pueden permitir los más de 8 millones de sueldo de Richardson esta temporada.

Esta propuesta de traspaso lleva en boca de aficionados de Bengals mucho tiempo; pero como todo este tipo de operaciones en la NFL la posibilidad de que se lleve a cabo es ínfima. New York ha fichado a McCown precisamente para no tener que correr a la desesperada a por otro parche en la posición en el draft, que ya van unos cuantos. Cincinnati parece muy contento con quedarse con McCarron y sacarle una ronda compensatoria en 2037.

Siempre nos quedará el draft.

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