Football & Analytics: Malas decisiones

Hoy me paso por Spanishbowl para hablar de un tema que está bastante de moda en la NFL y en el mundo del football: La toma de decisiones por medio de las analytics.

La disyuntiva

Final de la Super Bowl 53.

1:12 del último cuarto. Yarda 41 del campo Rams. 4ª y pulgadas. Patriots arriba de 7 puntos y a Rams no le quedan tiempos muertos. Un primer down le da el partido a New England. ¿Qué hacer? ¿Correr? ¿Pasar? ¿Chutar un Field Goal? Para que tengáis una referencia y podáis poneros en el pellejo de Belichick:

    • Field Goal – Gostkowski:  % Acierto en Field Goal entre 40-49: 66%
    • Pase – Brady: % 1er Down en 3ª-4ª down y pulgadas: 56.6%
    • Carrera – Michel: %1er Down en 3ª-4ª down y pulgadas: 70%

 

¿Qué hicieron los Patriots? Chutó a palos. 

La falta de consistencia

Uso este ejemplo como base para exponer una idea que me ronda desde hace mucho tiempo.  ¿Están las analytics llevando a tomar malas decisiones en el Football actual? O, más concretamente, ¿es viable el uso de analytics en el Football actual?

Mi opinión respecto a este tema ha cambiado a lo largo de los años, pero cada vez tengo más claro que existe un serio problema a la hora de trasladar los datos aportados por las analytics a decisiones reales de juego. Ese es el quid de la cuestión. Mi conclusión es que, si bien las analytics aportan información muy valiosa, el proceso de aplicación de esa información sigue siendo imperfecto porque en ese acto consciente entran en juego aspectos intuitivos.  

Para que os hagáis una idea inicial, tengo que hablaros del Criterio de Kelly. Se trata de un modelo matemático que intenta optimizar la toma de decisiones en un proceso con una tendencia o una probabilidad asociada. En una bolsa hay 7 pelotas rojas y 3 negras. Tienes un fondo de 100 euros para apostar sacando una bola de las diez. ¿Cómo lo harías? Para una probabilidad del 70% de ganar, el Criterio de Kelly te indica cuánto debes apostar en cada puja para optimizar a la larga tu inversión. Por ejemplo, el Criterio de Kelly calcula que debes apostar 20€ de forma consistente siempre que inicias el juego.

Fuente: ThePowerRank

El problema es que el ser humano, aún teniendo datos estadísticos de inicio con tendencias muy marcadas (70%), es incapaz de optimizar sus pujas. Se han hecho pruebas en las que se constata que mucha gente apuesta todo de inicio y lo pierde, apuesta de más, apuesta de menos o incluso termina apostando negro aún en contra de la estadística.

En todo proceso de toma de decisión, y más en un deporte multifactorial como es el Football, cada estadística o cada tendencia deben traducirse en una decisión, en una “apuesta”. Es ahí donde se produce la desconexión porque las decisiones, muchas veces, no se pueden reducir al análisis de una sola probabilidad o tendencia o, aún incluso aislando la tendencia concreta, se es poco consistente en las decisiones, se es volátil o se cambia de criterio en base a intuiciones. 

Por ejemplo, se ha comprobado que el “icing the kicker” afecta, es efectivo. Existe una correlación y lo recomendable es “congelar al kicker”. El efecto es mínimo, pero existe. El problema es que los entrenadores han de ser consistentes, siempre han de pedir tiempo muerto para que el efecto estadístico se dispare. No se trata de utilizarlo esporádicamente sino de ser consistente en tus decisiones.

Confiar en tu instinto vs Analytics

Pasar es más efectivo que correr. Nadie niega este principio de las analytics. Pero el problema real sigue existiendo porque la verdadera pregunta que debe hacerse un entrenador es cómo distribuir ese balance pase-carrera: ¿100%-0%? ¿80%-20%? ¿60%-40%?… ¿Es el mismo balance para cualquier rival? ¿Es un balance dependiente del Game Plan? ¿De la época del año? ¿Del tipo de estadio? ¿De cómo se ha levantado hoy el QB? ¿De la rodilla de tu RB?…

El dato analítico no miente, aporta una información muy valiosa, pero ¿cómo se aplica? Aquí surgen múltiples problemas asociados a la imperfecta relación del cerebro humano y las estadísticas. 

En un estudio publicado en la revista Neuron en 2016, se establece que la base de nuestra toma de decisiones como seres humanos deriva de una sensación subjetiva de “confianza” fundamentada en múltiples computaciones  estadísticas que efectuamos en nuestro cerebro. Este sentimiento de confianza, subjetivo, pero central en la base de la toma de decisiones, se apoya en múltiples cálculos objetivos.

Ahora bien, el salto entre estos cálculos objetivos  y la sensación de confianza es intuitiva. La base de nuestras decisiones puede ser analítica, pero la confianza que nos permite dar un paso más y adoptar una decisión tiene un componente subjetivo muy marcado. En coche, ante un cruce, si no estamos seguros de nuestra dirección, aunque procesemos mucha información, siempre damos un salto intuitivo y giramos. Si sólo nos basásemos en nuestros datos disponibles, nos bloquearíamos y no avanzaríamos. Nuestro cerebro produce una sensación de confianza que sirve de base a nuestras decisiones de forma similar a la que las estadísticas intentan establecer patrones a partir de una dispersión de datos.

Fuente: NFL

Football y analytics

¿Qué sucede en el Football? Los entrenadores deben tomar decisiones en tiempo real en las que intervienen múltiples factores: tiempo restante, posición de campo, estado de la defensa, estado del ataque, condiciones externas (meteorología, dome…), jugadas alternativas a cantar, background analítico de la jugada… La base para la integración de todos estos datos es analítica, su cerebro intenta integrarlos con una aproximación objetiva, pero el “pegamento” que precipita la decisión final tiene un componente intuitivo muy importante. Siempre existirá. Estamos ante un cruce.  En EEUU, frente a la corriente analítica actual en la NFL, existe la corriente del “Trust your gut” o “confía en tu instinto”. Pero, como comentaba antes, también esta visión supuestamente intuitiva tiene en su base un componente analítico involuntario. 

El gran problema en la aplicación actual que hacen muchos entrenadores de la NFL es que utilizan mecánicamente datos de analytics para generar esa sensación de “confianza” que es la base de la toma de decisiones. De una sensación de confianza que integra años de experiencia y conocimiento, se ha pasado a una confianza mecanizada derivada del tratamiento de una serie histórica de datos.

Mi opinión es que esto último conduce a malas decisiones. Se sustituye la capacidad integradora e intuitiva de nuestros procesos mentales por decisiones mecanizadas. Los dos grandes problemas que observo en la aplicación de las analytics en el Football actual son que, por un lado, nuestro cerebro es incapaz de optimizar los recursos derivados del conocimiento de tendencias y, por otro, que la estadística es incapaz de integrar todos los factores del juego con la misma inmediatez y eficacia que nuestro cerebro. 

Volvamos al ejemplo del inicio del artículo. La decisión de patear no la toma ni siquiera Belichick. Es Brady el que se acerca a la banda y comenta: “Chutamos y ganamos el partido”. En esta simple frase se resume el fundamento de este artículo. No siempre es lo correcto basar las decisiones en el aspecto estadístico del juego. En esa frase de Brady coexisten múltiples análisis inconscientes: tiempo de juego, down, efectividad del ataque, efectividad de la defensa, conocimiento del kicker, partido en Dome… Personalmente prefiero tomar decisiones en base a la capacidad integradora del cerebro humano y no simplemente a 4 puntos porcentuales.  

@Catanovski 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *