El gafe de la portada del Madden

No son pocos los videojuegos como FIFA, NBA, o Madden que han contado con deportistas como los principales reclamos de su política de imagen. Sin ir más lejos, cada portada del estandarte de los juegos deportivos en España y Europa, FIFA, fueron durante muchos años síntoma de estatus y de reconocimiento, señal inequívoca de que se había alcanzado un nivel deportivo que hacía merecedor de ser la cara de la edición de ese año.

De la mítica portada de Raúl rumbo al Mundial en el año 98 pasando por Guardiola, Iker Casillas, o la aparición de Gaizka Mendieta en 2001 en lo que fue un hito para los valencianistas de la época, ser portada de un videojuego empezaba a ser algo de cierta relevancia. Tim Duncan, Kevin Garnett o Kobe Bryant hacían lo propio en la versión baloncestística, el aclamado y ya caído en desgracia “Nba Live”.


Sin embargo, en aquel final de década e inicio de nuevo milenio, se fue formando lo que alguno de los seguidores más jóvenes de nuestro deporte desconocerá, la llamada “Maldición del Madden”.

¿Bendición o maldición?

Si hacemos un repaso a las portadas desde Madden 2000, observamos un absurdo porcentaje de jugadores que han sufrido lesiones, percances, descensos drásticos en su producción o incluso arrestos y acusaciones judiciales gravísimas. Hasta la edición de 1999, el protagonista de la portada era el ex-entrenador y ex-comentarista John Madden (que hasta donde sabemos goza de una envidiable salud), y fue en el primer Madden que cambiaba el dígito donde encontramos la primera muesca en este revolver del infortunio.

Barry Sanders se retiraba a los pocos días de ser lanzado el juego y su compañero de portada, Dorsey Levens, no llegó ni a las 300 yardas de carrera en esa temporada. Tras ser cortado por los Packers, pasó por Eagles y Giants antes de retirarse tras una cuesta abajo estadística muy notable después de aparecer en la portada.

Fuente: Fssta

A partir de aquí, la lista de lesiones graves tras ser imagen del juego no hace sino crecer. Eddie George, RB de los Titans y portada de Madden 2001, se lesionó durante un partido de play-offs ese mismo año y sus números jamás volvieron a ser los mismos, pero más impactante fue el caso de Daunte Culpepper, que solo pocos meses después de su nombramiento como estandarte de Madden 2002 sufrió una lesión que acabó con su temporada y con su condición de QB de élite en la liga.

Portada del Madden 2004. Fuente: theundefeated.com

Marshall Faulk, Michael Vick y Ray Lewis fueron los siguientes en ocupar el puesto de honor en la portada del referente electrónico en cuanto a fútbol americano. Y los tres sufrieron, si no de forma inmediata, si en los meses siguientes varias lesiones que les hicieron perderse un número importante de partidos y bajar sus números de forma drástica (hasta el retiro en el caso de Faulk). Mejor ni mencionar el escabroso asunto legal de Vick relacionado con las peleas ilegales de perros que acabó con sus huesos en prisión, por supuesto.

En las ediciones del 2006, 2007 y 2008, nos encontramos con que tanto Donovan McNabb como Shaun Alexander sufrieron lesiones que les hicieron bajar su rendimiento, mientras que Vince Young fue apartado de la titularidad tras una lesión de rodilla y nada quedó del prometedor QB que parecía destinado a marcar una época.

¿Se suaviza la maldición?

Fuente: Wikipedia

Brett Favre retirado e involucrado en escándalos sexuales, Larry Fitzgerald y Troy Polamalu sufriendo lesiones leves que mermaron sus temporadas o Drew Brees lanzando el mayor número de intercepciones en una temporada fueron las siguientes víctimas de la “maldición”.

En Madden’12, Payton Hills sufrió una lesión que le hizo perderse los 5 primeros partidos de la temporada y jamás regresó a su nivel, obligándole a una retirada prematura en lo que es sin duda el caso más impactante de esta última hornada, algo más suave en cuanto a infortunios. Calvin Johnson se salvó en Madden’13 (aunque los Lions firmaron una pésima temporada) y Adrian Peterson se vio involucrado en el escandaloso caso de abuso físico a menores y fue apartado de la liga.

Sin embargo, cuando parecía que la maldición había desaparecido con las grandes temporadas de Richard Sherman (llegando a la Superbowl con los Seahawks) y Odell Beckham Jr, Rob Gronkowski sufrió una lesión que le impidió disputar la gran final que sus Patriots remontaron frente a los Falcons, mientras que Tom Brady, en esta presente edición, perdió la SB cuando eran claros favoritos. Sin embargo, en estos dos últimos casos la barrera entre maldición o no es algo más difusa ya que sus temporadas hasta el fatal desenlace habían sido de un nivel excelso, igual que la de Richard Sherman.


Este ha sido un ligero repaso a la historia de las portadas de Madden, cuya historia y maldición seguramente sea desconocida para aquellos que se han acercado en los últimos tiempos a la franquicia tras el auge del football en nuestro país, pero fue durante muchos años la comidilla del sector. Pese a ello, aparecer en la portada del juego sigue siendo considerado una muestra de respeto y reconocimiento y podemos estar bastante seguros que no son pocos los que querrían desafiar la maldición para ser la imagen del que es, sin duda, uno de los referentes mundiales en cuanto a videojuegos deportivos.

@Parrhieu

 

 

 

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