Dead Man Walking

En los Estados Unidos cuando a un criminal se le ha dado sentencia de muerte, en su ultimo caminar a la silla eléctrica o la cámara de gases se le anuncia como «Dead Man Walking»

Esto es porque se crea una especie de pasarela, en el que el criminal pasa por una ventana en donde generalmente los familiares y amigos de sus victimas lo ven caminar a su sentencia final. A su destino dictado por el peculiar sistema judicial del país de las barras y las estrellas. Así, camina aun vivo, pero es un muerto, dentro de poco así estará. Un muerto caminando.

Así parece que tenemos a Jay Gruden, aun dirige al equipo. Aunque tenga momentos buenos, la afición esta cansada. Si llega a hacer algo bueno, no se lo toman en cuenta. Si hace algo mal, se magnifica. En Washington es momento de dar paso a la silla eléctrica, de dar sentencia final.

Los inicios

Después de la era Mike Shanahan en DC y una desastrosa campaña 2013 donde el equipo sólo obtuvo 3 victorias, Dan Snyder no pudo más y optó por cambiar de rumbos. Decidió alejarse de las decisiones del equipo. Nombra a Bruce Allen presidente y gerente general. Da un paso al costado y por momentos el equipo parece que empieza a tomar mejores decisiones. Primero se opta por ir por una mente creativa a la ofensiva. Al final el equipo tenía un par de prospectos jóvenes en RGIII y Kirk Cousins. Con dudas en la salud del QB salido de Baylor y  sin una claridad de cuál sería el futuro de la franquicia bajo centro. Jay Gruden el elegido, un coordinador ofensivo en Bengals que en años anteriores había sido entrevistados por Eagles, Cardinals y Chargers.  Una mente ofensiva creativa y que había sacado lo mejor de Andy Dalton. Un quarterback que lo poco que ha hecho en la NFL ha sido al mando de Jay Gruden, se podría decir que sacó lo mejor de él, sacó agua de las piedras.

El primer año el récord terminó siendo 4-12. Pero se venia arrastrando con Jim Haslett como coordinador defensivo. La defensiva de ese año fue un desastre, y al finalizar ese año se despidió a Haslett.

Después Gruden tuvo la oportunidad de traer a Wade Phillips, un experimentado coach de tintes defensivos que entre sus equipos están los Denver Broncos ganadores del Super Bowl 50. Esos Broncos que dejaron en 10 puntos a los increibles Carolina Panthers de ese año. Un coach que hoy tiene a Los Ángeles Rams como una defensiva top de la liga. Ahí estuvo el primer gran error de Jay Gruden. Quizas por miedo a perder protagonismo o porque Phillips llegara a ser una amenaza para él en su puesto de coach.

 

La oportunidad perdida

En su lugar eligió a Joe Barry, el cuál fue un desastre. LA ofensiva en esos años caminaba muy bien. Con el diseño de jugadas y playbook de Gruden y el playcalling y lecturas de Sean McVay. Pero la defensiva no permitía al equipo mantenerse en la pelea en los juegos. Aun así en 2015 el equipo jugó playoffs, perdiendo contra Packers el juego de comodín 18-35. Con una defensiva que no pudo ni siquiera contener a Aaron Rodgers y compañía.

La mancuerna de Gruden y McVay funcionó, pero no había defensa que lso apoyara. (lockerdome.com)

El error de Gruden costó caro, porque como se dice: «Las defensivas ganan campeonatos» Y en los playoffs la defensiva termina siendo clave para pelear los juegos con los equipos más competitivos.

Lesiones y más lesiones

Un año después de entrar a playoffs vino el fin de la era de Joe Barry y se promovió a Greg Manusky. Un coach que era el anteriormente el coach de linebackers exteriores en el equipo. El primer año la defensiva fue la 27 en puntos recibidos y 21 en yardas permitidas. Rankings peores (ó similares) que su antecesor Joe Barry que fue la 19 en puntos recibidos y 28 en yardas permitidas.

Sin embargo 2017 y 2018 fueron un par de años plagados de lesiones en el equipo. Y la justificación para el staff de coaches fue esa. Yo en lo personal me incluyo en ese grupo de gente que justificó las mediocres temporadas de 7-9 en los dos años pasados. La realidad es que se extrañó mucho a Sean McVay y la calidad de su lectura de juego. Creo que el que más lo extraño fue el propio Gruden.

Los problemas con front office

En años recientes se ha filtrado que Jay Gruden no esta en el mismo canal con la front office. Tiene puntos de vista distintos en muchos temas, como la elección de jugadores, los que deberian de haber sido renovados y por supuesto toda la historia de Kirk Cousins. Se llegó a filtrar que Gruden quería que Kirk se quedara en el equipo, pero que era el único en la mesa que opinaba de esa forma. Estos asuntos han desgastado la relación del coach con el resto del equipo y ahora se están viendo reflejadas en la cancha.

La relación de Jay Gruden con el front office esta muy desgastada (Washington Post)

Un muerto en vida, por ahora

La verdad es que los días de Gruden y gran parte del staff de coacheo están contados en DC. Esto se puede dar tan pronto como después de la semana de bye, como al final de la temporada. Gran parte de la afición quisiéramos que también Bruce Allen saliera de la organización. A mi punto de ver las cosas él es el verdadero Cancer de este asunto, su ego y forma de acción le hace mucho daño al equipo.

Es necesario contratar a un verdadero General Mannager que conozca a la liga y tenga esos instintos de gran negociador. Bruce Allen ha funcionado como un hombre de conflicto con Shanahan, McCloughan, Gruden y otros tantos que se ha sabido. Necesitamos a una persona que nos lleve a viejos años de gloria. Un Bobby Beathard o Charley Casserly. Un hombre que nos haga ganar un Super Bowl de nuevo.

 

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