Bowles y la gestión del talento

En cualquier competición deportiva de alto nivel, para poder ganar es indispensable tener talento. Y cuánto más talento tengas, más fácil será ganar.

El talento disponible

Los New York Jets son un equipo con muy poco talento en comparación con el resto de equipos de la liga. Si hacemos el ejercicio mental de pensar qué jugadores son top 10 en su posición, y cuántos de éstos juegan en los Jets, el resultado es bastante deprimente. Podemos considerar al safety Jamal Adams, al punter Lachlan Edwards, al retornador Andre Roberts y quizá al defensive tackle Leonard Williams. El resto de la plantilla es, por norma general, joven y tiene mucho margen de evolución por delante. Cabe destacar en este apartado al quarterback Sam Darnold, y al linebacker Darron Lee, dos elecciones de primera ronda que están empezando a despuntar, pero que aún no son estrellas de la liga.

Por ello no es de extrañar que se pierdan muchos partidos, sobre todo contra equipos con mayor calidad. El equipo tiene un récord de 3 victorias y cuatro derrotas. Las victorias se han conseguido  en Detroit y en casa contra Indianapolis y Denver, mientras que las cuatro derrotas han sido en casa contra Miami y Minnesota y en Jacksonville y Cleveland.

Revisando el talento de los equipos contra los que se ha jugado, todos y cada uno de ellos tienen más talento que los Jets, salvo quizá los Colts. Esto quiere decir que los Jets salen a jugar sin ser favoritos en casi ningún partido. Sin embargo, tienen un récord de 3-4. ¿Cómo puede ser posible?

El elemento diferencial de los Jets

Suele sonreír poco – www.newyorkjets.com

El elemento diferencial de este equipo es su head coach, Todd Bowles. Es a todas luces incomprensible que haya determinadas voces en la prensa y aficionados de nueva York pidiendo la cabeza de Bowles. ¿Es que acaso existen tantos entrenadores a día de hoy en la liga mejores que Bowles como para despedirle? ¿Cuántos aficionados de otros equipos cambiarían a su head coach por Bowles sin pensárselo dos veces?

El año pasado, con un equipo con aún menos talento, casi todos los análisis daban a los Jets como claros candidatos al 0-16. Se acabaron consiguiendo 5 victorias, 3 de las cuales fueron frente a equipos que terminarían disputando playoffs.

Este año, Bowles ha conseguido que el equipo tenga más empaque, y tras la semana 6* el equipo se encuentra con el ataque número 28 de la liga (27º en pase y 28º de carrera), con la séptima defensa (sexta contra el pase, y decimosexta contra la carrera) y con los segundos mejores equipos especiales de la liga. Para ser un equipo con tan poco talento no son malos números, especialmente en defensa y equipos especiales.

Existen quejas acerca del alto número de penalizaciones que sufre el equipo. Es un aspecto que puede parecer preocupante, pero cuando tienes que compensar la falta de calidad con anticipación o con alguna triquiñuela, es lógico que se cometan más penalizaciones de las consideradas como normales. Conseguir que un equipo tan limitado sea competitivo es el gran mérito de Bowles.

El futuro inmediato

El objetivo de este equipo en lo que queda de año es competir y evolucionar. De ninguna manera hay equipo para pelear por una plaza de wildcard. El calendario restante es el siguiente: @Bears, @Dolphins, Bills, BYE, Patriots, @Titans, @Bills, Texans, Packers y @Patriots. En condiciones normales, y revisando las trayectorias de los equipos rivales hay dos partidos claramente ganables (Bills, @Bills), tres partidos en los que lo más normal es perder con claridad (@Bears, Patriots y @Patriots), y otros cuatro partidos contra equipos que a priori son mejores pero en los que puede haber opciones de sacar la victoria (@Dolphins, @Titans, Texans y Packers). Esto deja al equipo en una horquilla entre 5 y 9 victorias, siendo la previsión más realista finalizar la temporada con un récord de 5-11 o 6-10.

A partir de aquí hay que seguir adquiriendo talento en el draft principalmente, y complementarlo con jugadores disponibles en la agencia libre, ya que hay mucho CAP disponible de cara a la temporada 2019.

Una cosa está clara, Bowles es un gran entrenador y se ha ganado todo el crédito del mundo. El año que viene seguramente tampoco alcance para pelear los playoffs. La reconstrucción está siendo profunda, pero para que todo funcione hay que dejar trabajar a don Todd Bowles.

*Información extraída de footballoutsiders.com

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