Nunca juegues con el cinturón de Aaron Rodgers

Cuando eras pequeño había comidas que aborrecías. Recuerdo execrar la berenjena  por su aspecto hasta que cierto día me dio por probarla y ya no la detesté tanto. Es más, a día de hoy me encanta. Pero caigo en la cuenta, que antes de eso siempre estaban las típicas frases que te solían decir para “animarte” a deglutir semejante escarnio hecho alimento. Entre esos clásicos sobresalían varios, pero para hoy, nos quedaremos con el manido “Niño, deja de jugar con la comida”. Esta reacción venía dada porque pasabas minutos sin dar bocado a la pitanza del día y ya se estaban cansando. Y tu, erre que erre con el tenedor sobre las judías verdes… cinturón cinturón cinturón cinturón cinturón cinturón cinturón cinturón cinturón cinturón cinturón 

Es conocida por todo el mundo la afición de Aaron Rodgers por el wrestling. Y siempre que ha hecho una gran jugada, logrado un TD o conseguido algo imposible, se ha puesto su “cinturón” de campeón. Ya vimos cómo en aquella Super Bowl XLV, Clay Matthews ponía sobre el hombro derecho de Aaron uno de los títulos que tenía la WWE en ese momento. Más concretamente el “World Heavyweight Championship”.

A modo de curiosidad, decir que este título lo consiguió Goldberg, antiguo jugador de los Atlanta Falcons y el título original, aquel de principios del siglo XX lo consiguió Bronco Nagurski, bear cuya historia habla por sí misma. El domingo 17 de agosto, se enfrentaban en el Soldier Field Chicago Bears y Green Bay Packers, en el duelo número 203 que ha enfrentado a ambas franquicias. Un duelo que será recordado entre otras cosas por como Robert Quinn le arrebató el cinturón a Aaron Rodgers para ponérselo y por la “double bird signal”.

 

Aaron portando el Lombardi y el cinturón… / pinterest.es

 

Corría el primer cuarto de juego y se llevaban unos nueve minutos de juego. Con el backfield vacío empieza la jugada. Elgton Jenkins, el cual reapareció tras haberse perdido algunos partidos por lesión, ocupaba el puesto que había tenido Yosh Nijman durante su baja. En esta jugada, le tocaba cubrir a Robert Quinn. La defensa de los Bears realmente empezó muy motivada el partido y eso se notó. Y más que nunca en este drive, con cero a siete en el marcador favorable para los Bears.

Ya había conseguido Chicago un sack gracias a Khalil Mack, el cual aprovechó muy bien el hueco dejado por Billy Turner, y aunque le echaban la culpa a Royce Newman, yo no veo que sea tan culpa suya como dicen. Tras un movimiento, Robert Quinn se zafó de Jenkins y entró de manera fulgurante a por Aaron Rodgers para derribarlo. Lo consiguió y lo celebró como ya lo había hecho cuando estuvo en Dolphins… Poniéndose el cinturón de AR.

 

 

Alguien le cogió la matrícula a Quinn, porque desde ese momento y con 7-0 en el marcador favorable a los Bears, alguien no iba a permitir tener una sexta derrota en su haber ante el equipo de la ciudad del viento. Lo que ocurrió el resto del partido, es de sobra conocido… hasta que llegó el éxtasis. Estoy seguro que los fanáticos de los Bears hubieran preferido que Davante Adams hubiera anotado ese Touchdown que se anuló antes que el 12 anotase ese TD de carrera, que hizo saltar de júbilo a los cheeseheads y soltar improperios y peinetas a diestro y siniestro a los Bears. 

 

El reloj está corriendo y marca 4:39 para el final cuando Lucas Patrick (que había sustituido por lesión a Josh Myers) hace el snap. Aaron Rodgers mira a izquierda donde están sus receptores y Aaron Jones iniciando sus rutas y ahí lanza el primer amago, amenazando el pase. Mientras que la línea le da tiempo y espacio, sale del pocket por la derecha y empieza a correr amenazando de nuevo el paso.

Nuevo amago que consigue dejar durante un lapso de tiempo exiguo a la dejar a la defensa un poco desconcertada. Cuando intentan remediar la papeleta, Aaron Rodgers está llegando y anotando. Éxtasis para unos, demonización para otros. Denuestos de todos los tipos posibles, double bird, y otras gesticulaciones de carácter despectivo afloran en una parte de una fanaticada ya cansada de ver como Aaron Rodgers se ceba especialmente con su equipo.

El reloj se ha parado y marca 4:30. 9 segundos han transcurrido para que de nuevo Aaron Rodgers campe a sus anchas por el Soldier Field de Chicago. 

 

 

All my f*cking life. I own you. I still own you. I still own you.

Estas son las palabras que Aaron Rodgers dijo celebrando el TD. Esta vez fue el. No hubo ningún Jordy Nelson, no hubo un Davante, y por supuesto, no se escuchó aquello de “It’s Randall Cobb again” 

En rueda de prensa, AR12 declaró que vio a una señorita hacer el double bird y que entonces ya sufrió “un apagón” por decirlo coloquialmente… Ese “apagón” ha dado para mucho estos días y seguirá dando, eso no lo dudéis.  Y quizás ese “apagón” sirva de acicate para el partido que se celebrará en la week 14… Ese Sunday Night Football promete echar muchas chispas y más dependiendo de cómo se llegue en la clasificación de la división en esa fecha. ¿Se atreverá alguien a coger el cinturón de nuevo?

Desde luego que Aaron Rodgers no deja indiferente a nadie, y más aún ahora… porque en las cabezas de algunos aficionados resuenan con fuerza cuatro palabras… I still own you…

 

 

 

@ElChicodelDAI

 

 

Por cierto… si queréis escuchar el ultimo episodio de Frozen Tundra, aquí podéis escucharlo. ¡Disfrutad del episodio!.

 

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