North Dakota State, una nueva Esparta

NATIONAL CHAMPIONSHIP FCS

(20-28)

JAMES MADISON DUKES👑 Vs. NORTH DAKOTA STATE BISON🟢🟡

11/01/20

TOYOTA STADIUM, FRISCO (TEXAS)

Agogé, la educación espartana impuesta por Licurgo fue, sin duda, el sustento que dio vida a Esparta como pueblo. La dureza misma de su génesis, el rechazo del individualismo, la cooperación, la superación de las dificultades y la especialización -en todos los sentidos- fueron los pilares sobre los que se asentaría la sociedad lacedemonia. 

El cénit del pueblo espartano se alcanzó en el verano de 480 a.C. con la Batalla de las Termópilas, en las que el valeroso Leónidas y sus 300 (cifra totalmente incorrecta y aportada por el filoespartano historiador Heródoto) lucharon por defender la libertad frente a las prolijas huestes del tiránico Jerjes. Esta singular acción inició una hegemonía de la polis espartana en occidente, que se extendería –Guerra del Peloponeso incluida- hasta el 371 a.C. Más de una centuria de poderío de la mítica ciudad-estado griega. 

“Vuelve con tu escudo… o sobre él”, la lapidaria máxima espartana que hacia referencia a ese no rendirse y dar todo -incluida la muerte- en el campo de batalla, puede resumir excelsamente la esencia misma de Esparta. Casi 25 siglos después, un programa universitario de football desprende esa mística, ese poderío, esa estela de dominio, esa sensación en el rival de ser invencible… Fargo (North Dakota), cuna de una estirpe de campeones, patria de la mayor dinastía que jamás haya presenciado el mundo del football. North Dakota State, una nueva Esparta. 

LA DICTADURA DEL BISON.

Cuando uno habla de dinastías deportivas estadounidenses, dos equipos acuden a nuestra mente; dos franquicias que, en su momento y en su deporte, tiranizaron inmisericordemente a sus respectivos congéneres deportivos. Hablamos de New York Yankees y Boston Celtics.

Los bombarderos de la Gran Manzana consiguieron 10 Series Mundiales entre 1947 y 1962, pero -no contentos con tal hito- volvieron a devastar las Grandes Ligas de béisbol con cuatro campeonatos más de 1996 a 2000.

Por su parte, Boston Celtics es, sin duda, la dinastía más importante de la NBA, al conquistar 11 anillos en tan solo 13 años (1957-1969). De hecho, la década de los 60 fue exclusiva del equipo del trébol al ganar nueve campeonatos de la mano del mágico Bill Russell. 

Mas nuestro deporte es el football… Prácticamente no hay neófito aficionado al fútbol americano que no asimile la palabra “triunfo” al triunvirato comandado por Robert Kraft, Bill Belichick y Tom Brady. Efectivamente, New England Patriots ha dominado a ambos lados del ovoide los últimos 18 años (2002-2019), logrando seis Vince Lombardi Trophy.

Sin embargo, cuantitativamente hablando, existe otro equipo que ha asolado el panorama futbolístico y no ha tenido piedad de sus rivales. ¿Patriots? ¿Quién puede hablar de dinastía en fútbol americano y no pensar en la “dictadura del Bison”?

Craig Bohl -cual Licurgo en Esparta– fue el ideólogo y el iniciador de la dinastía más arrolladora que haya conocido el football. Chris Klieman fue su discípulo y continuador. Y Matt Entz llevó al programa futbolístico de la siempre legendaria ciudad de Fargo a la excelencia cine de los Coen apartey a su éxtasis deportivo.

Ocho FCS National Championships en los últimos nueve años, 37 victorias consecutivas y la primera temporada de 16 victorias y ninguna derrota que ha cosechado cualquier equipo de la FCS de cualquier división, desde que lo hiciera Yale en 1894. Un dominio aplastante en la última temporada que evoca al reciente triunfo de LSU Tigers o a la siempre mítica “temporada perfecta” de los Dolphins del 72. La maquinaria futbolística magistralmente diseñada por Bohl, mejorada por Klieman y heredada por Entz no ha tenido rival -salvo su némesis James Madison Dukes- en la última década. A todo esto hay que sumar cinco títulos de la NCAA División II en el periodo 1983-1990. 

Craig Bohl, el iniciador de todo / inforum.com

UN TRIDENTE PARA LA EXCELENCIA.

Tres fueron los responsables claros de la insuperable campaña del Bison: Trey Lance, la línea ofensiva y un inesperado invitado a la fiesta verde y amarilla, James Hendricks.

TREY LANCE: La temporada de Trey ha sido sencillamente mágica. Cuando Easton Stick se declaró elegible para el pasado draft NFL, el “bisonte” se quedaba sin un jinete que lo guiara, por primera vez, en la última década. Tanto Carson Wentz como el propio Stick estuvieron en el banco hasta que asumieron su titularidad.

Lance, red shirt freshman, generaba muchísimas dudas cuando fue elegido como titular, tras ganar el puesto al teórico titular, Zeb Noland, transfer que llegaba desde Iowa State. 

Trey ha ganado todos los premios individuales disponibles: es el primer freshman que obtiene el Walter Payton Award y ha logrado -lógicamente- el Jerry Rice Award al mejor freshman. Sus 2786 yardas de pase para 28 TD y ninguna interceptación marcan unas estadísticas de leyenda. Ha roto el récord de Ryan Fitzpatrick de 150 pases sin interceptación, implementándolo en 192 pases sin ninguna captura rival. 

A esa capacidad de pase añade una movilidad y explosividad impresionantes como corredor. Ha obtenido 1100 yardas de carrera y 14 anotaciones, llegando a una cifra bárbara: 3886 yardas totales. Trey también ha roto el récord de Carson Wentz de más yardas totales en una campaña (3753 yardas), que databa de 2014.

Muchos le auguran un futuro brillante y -verdaderamente- cualidades no le faltan. Tiene un modelo en el que fijarse y cuyas estadísticas, en una sola temporada, ya ha superado. ¿Será Lance un nuevo Carson Wentz en NFL? Solo el tiempo nos lo dirá…

LÍNEA OFENSIVA: Una de las mejores noticias del Bison ha sido su ofensive line. Sin duda, la irrupción de Lance viene motivada, en cierta medida, por el magnífico hacer de su guardia pretoriana. Solo ha sufrido 13 sacks con una pírrica pérdida de 59 yardas. Además, esta OL ha permitido la maniobrabilidad de Trey fuera del pocket. 

Uno de los factores más inusuales y sorprendentes es que los cincos miembros de esta línea han disputado los 16 partidos de la temporada: LT Dillon Radunz, LG Nash Jensen, C Karson Schoening, RG Zack Johnson y RT Cordell Volson. 

JAMES HENDRICKS: Cada equipo necesita “poner un Jimmy en su roster”: un líder senior que aporte estabilidad, veteranía y experiencia en el campo. Hendricks realizó “la jugada” de la final: un espectacular fake field goal de 20 yardas, que acabó en TD. Este antiguo QB -que pasó dos años como suplente hasta que decidió cambiar su posición a free safety- selló su estelar participación en el FCS Championship con una interceptación final a Ben DiNucci, cuando restaban dos segundos para la conclusión del partido y los Dukes estaban en 1ª&Goal. El “factor Jimmy” fue decisivo en el partido. 

Trey Lance, el jinete del Bison / gobison.com

EL ÉXTASIS BISON. 

NDSU alcanzó su “nirvana” el pasado sábado 11 de enero. La empresa no resultó sencilla, pues se medían a su enemigo más íntimo: James Madison, único programa que osó arrebatar un campeonato de la FCS en esta década de tiranía oro y verde. 

El encuentro tuvo dos protagonistas indiscutibles: Trey Lance y James Hendricks. Lance corrió para 166 yardas, con un decisivo TD de 44 yardas en el último cuarto. Por su parte, Jimmy logró el celebérrimo fake field goal y esa interceptación final que cerraba el encuentro.  

El partido se iniciaba con un magistral drive dirigido por el QB senior de JMU, Ben DiNucci (204 yardas, dos TD y una interceptación), que concluía magistralmente con un pase a Riley Stapleton de 5 yardas. Los Dukes se adelantaban en el marcador y dejaban claro que iban a vender cara su derrota. La reacción del Bison no se hizo esperar y Adam Cofield cruzaba la end zone con una carrera de una yarda. Tablas en el marcador y fin del primer cuarto. 

En el segundo periodo, NDSU asestaba un golpe rápido, gracias a una espectacular carrera de 38 yardas de Phoenix Sproles. Ethan Ratke, kicker de JMU, taponaba un poco la herida abierta con un certero FG de 26 yardas. Mas, al final del mismo, James Hendricks hacia magia con el ya histórico fake field goal y anotaba un TD a través de una carrera de 20 yardas. 10-21 a favor de las huestes del enérgico Matt Entz. 

En el tercer cuarto la genialidad defensiva se impuso y el luminoso solo se vio alterado con otro gran FG de Ethan Ratke (esta vez de 27 yardas). Todo quedaba abierto para el envite final. 

Trey Lance lucía imperial al inicio del último cuarto y demostraba músculo con una poderosa carrera de 44 yardas, que parecía la puntilla final para unos Dukes agonizantes. Pero nunca se debe subestimar a un equipo dirigido por Curt Cignetti. A menos de 7 minutos del final, DiNucci volvía a demostrar su calidad con otro magnífico drive y un gran pase que Stapleton convertía nuevamente en seis puntos. James Madison aún tenía mucho que decir… 

Tras parar a Trey Lance en 4ª&2, DiNucci movía espectacularmente las cadenas y colocaba a sus mesnadas en 1ª&Goal a ocho segundos del final. Un TD y una anotación de 2 puntos separaban a los Dukes del overtime. Pero el destino quería que el bueno de Jimmy fuera el hombre del partido… Interceptación, partido y campeonato. Éxtasis Bison en Frisco. DiNucci afirmaba que “ellos no ganaron el partido, lo perdimos nosotros”. En realidad, razón no le faltaba: JMU jugó sus cartas… y las jugó bien, simplemente no contó con el “efecto Hendricks”.  

Ponga un «Jimmy» en su vida / ftw.usatoday.com

¿PRÓXIMA PARADA?

Muchos pueden acusar al equipo de Fargo de falta de ambición, de permanecer perennes en una competición que se les queda pequeña… Bien se puede pensar en un posible cambio a la división superior: la FBS, tomando como ejemplo a un programa laureado como el de Appalachian State -que daría el paso en 2015-. El nivel mostrado tanto por el Bison como por los Dukes no tiene absolutamente nada que desmerecer al juego ofrecido por muchos programas Power 5. 

Sin embargo, en North Dakota, conocen bien lo que implica ser tan mediático en la FCS: contrato televisivo millonario con la NBC, cifras mareantes en venta de merchandising… Muchas veces es preferible ser “cabeza de ratón a cola de león”.  Independientemente de cualquier analogía con un roedor o un gran felino, nadie puede discutir que el Bison es la DINASTÍA del football actual. Un programa, un equipo, una ética de trabajo, una disciplina, unos valores que asemejan al equipo de Fargo a los bravos, indómitos  e intrépidos espartanos.

 

Edu Vallejo, representando a los chicos de Coollege para SpanishBowl.com

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