Los malvados de la saga de James Bond son conocidos por su capacidad para diseñar creativos planes con el objeto de eliminar al famoso espía y dominar el planeta. No No No No No No No
A veces esos malvados tenían una habilidad realmente retorcida para poner en verdaderos aprietos al Agente 007. Goldfinger (en la película del mismo nombre); la agente del KGB en “Desde Rusia con amor”; Scaramamga en “El hombre de la pistola de oro” o el famoso Dr. No, entre muchos otros, planificaban todo tipo de originales obstáculos para hacerle la vida imposible a James Bond.
Si analizamos el calendario de los Lions parece que lo han diseñado los malvados de James Bond. Ya desde el primer partido, y sin solución de continuidad, los Lions se van a encontrar con todo tipo de minas, trampas y obstáculos en un dificilísimo camino hacia la soñada Super Bowl. No exagero, no. Lo pruebo a continuación.
Semana 1. Los Packers, en Green Bay
Los Lions empiezan con emociones fuertes. Rival divisional, histórico y probablemente su máximo enemigo en la lucha por el título de la NFC norte, en mi opinión la división más dura de toda la NFL junto con la AFC Oeste.
Es cierto que los Lions han ganado cinco de los seis enfrentamientos correspondientes a las últimas tres temporadas, pero los Packers van este año a por todas con su flamante fichaje Micah Parsons e intentarán hacer valer el rugido de la ilusionada hinchada de Lambeau Field.
No se me ocurre un comienzo más complicado.
Semana 2. Los Bears, en Detroit
El genio de la ofensiva vuelve a casa. Los Lions enlazan un nuevo partido divisional y lo hacen recibiendo al mismísimo Ben Johnson en el Ford Field.
A nuestro favor está que el partido es a comienzo de temporada y el Head Coach de los Bears no habrá tenido tiempo de poner a pleno funcionamiento su ataque, pero no hay duda de que será una prueba táctica del máximo nivel para el equipo de Detroit.
Semana 3. Los Ravens, en Baltimore
Después de dos partidos divisionales a cara de perro te toca viajar para enfrentarte a los Ravens.Ya avisé de que este calendario lo ha diseñado el malvado de James Bond.
La última vez que los Lions jugaron en Baltimore perdieron 38-6. Y este año el equipo de los Ravens es incluso un poco mejor que aquel. No hace falta añadir más.
Semana 4. Los Browns, en Detroit
Un teórico respiro. Tanto si los Lions van en ese momento 2-1 como 1-2 (veo muy improbable que vayan invictos o con el casillero de victorias a cero) necesitan este partido para mejorar su clasificación.
En comparación con el resto del calendario es de los partidos más asequibles y aun así tiene su trampa: la dupla formada por la doble G (Garret y Graham) a buen seguro pondrá a prueba a la renovada línea ofensiva de los Lions.
Semana 5. Los Bengals, en Cincinnati
Si se cumple la tradición de las últimas temporadas los Lions visitarán Cincinnati justo cuando la Jungla supera su tradicional bache de comienzo de temporada y empiezan a ganar partidos.
El malvado de James Bond no deja ningún cabo suelto.
Semana 6. Los Chiefs, en Kansas City
El gran dominador de lo que va de década con esa dupla majestuosa de mejor quarterback y coach de la liga. Y encima en su campo.

Otro hueso en el camino de los Lions. Otra prueba de fuego. Habrá que agarrarse a la sufrida victoria conseguida en la última visita a Arrowhead. Por agarrarse al algo.
Semana 7. Los Buccaneers, en Detroit
El año pasado los Lions solo perdieron dos partidos en temporada regular.
Uno de ellos fue precisamente contra los Buccaneers… en Detroit. Se oye la malvada risa de Scaramanga al fondo.
Semana 8. Semana de descanso
Es el momento perfecto para tomarse un Martini agitado, no mezclado. Y de paso recuperar a los jugadores que en ese momento se encuentren lesionados o tocados.
Semana 9. Los Vikings, en Detroit
Recién salidos del descanso otro partido divisional para que el relax no dure ni un minuto más de lo posible. En este caso viajarán a Detroit unos Vikings que ya tendrán rodado a su prometedor quarterback novato.
Un partido más al límite, un partido más de moneda al aire.
Semana 10. Los Commanders, en Washington
Cuando ves este partido en el calendario solo viene una palabra a la mente… ¡Venganza!
Los Commanders dilapidaron en un solo partido la temporada de ensueño que llevaban los Lions el año pasado, y les apartaron de forma inesperada de su camino hacia la Super Bowl.
¿Puede haber un partido de mayor carga emocional para los Lions? Goldfinger está convencido de que no.
Semana 11. Los Eagles, en Philadelphia
Nada más y nada menos que enfrentamiento contra los vigentes campeones, y además en su manicomio de Philadelphia.
Evidentemente, visto lo visto, que este partido entraba en el calendario estaba cantado.
Semana 12. Los Giants, en Detroit
Parece otro pequeño respiro en el tortuoso camino, pero ojo que es un partido trampa. La línea defensiva de los Giants es sencillamente brutal: Abdul Cartel; Branch; Thibodeuax y Lawrence. Y el único punto que puede generar dudas del ataque de los Lions es, precisamente, su remodelada línea ofensiva.
No te fíes Bond, ni un pelo.
Semana 13. Los Packers, en Detroit
Partido de acción de gracias. Ya hemos comentado antes que de los últimos seis enfrentamientos con los Packers los Lions solo perdieron uno.
¿Cuál fue? Lo habéis adivinado, el partido del día de acción de gracias. El Dr. No sabe lo que se hace.
Semana 14. Los Cowboys, en Detroit
Hasta el mismísimo agente 007 tiene algún momento de respiro. Y ojo con ese momento. Sé que estoy en clara minoría, pero pienso que los Cowboys tienen un buen equipo, aunque hayan perdido a su gran estrella Micah Parsons.
El año pasado flojearon en el juego de carrera y en la defensa. Han renovado completamente su backfield y han traído a Everflus como coordinador defensivo. Ojo con ellos.
Los supuestos respiros en el calendario de los Lions son como una visita al dentista.
Semana 15. Los Rams, en Los Ángeles
¿Quién podía faltar en el calendario de los Lions? ¿Quizás el equipo que se quedó a diez yardas de eliminar a los Eagles campeones?
A Goldfinger no hace falta que se lo digas dos veces, aquí los tienes.

Si Stafford aguanta sano, son probablemente el mayor contendiente de la NFC, con permiso de los Eagles, y a la espera de que ver si los Lions sobreviven a su infernal calendario.
Otro partido durísimo, y ya hemos perdido la cuenta.
Semana 16. Los Steelers, en Detroit
Este partido pueda entrar también en esos pequeños respiros que se vislumbran entre Everest y Everest. Con todo, es un equipo que no conoce temporada perdedora en las dos últimas décadas y que tiene a Watt en un lado del campo, y a Rodgers en el otro.
Son respiros estilo tirarse de un avión con paracaídas, pero medio roto. Al más puro estilo Bond.
Semana 17. Los Vikings, en Minnesota
Al final de la temporada regular los Lions, o lo que quede de ellos, terminan su calendario con un par de partidos divisionales.
Primero en Minnesota, uno de los campos más difíciles de la liga que pueden estar en plena pelea por el título divisional.
Casi nada.
Semana 18. Los Bears, en Chicago
Y para terminar… partido divisional, a principios de enero, en el gélido Soldier Field.
Y por si todo eso fuera poco, los Lions se pueden jugar su destino, quien sabe si por ganar la división, un puesto de Wild Card o incluso la semana de descanso, frente a Ben Johnson con su ataque ya perfectamente engrasado.
Definitivamente, el calendario de los Lions parece diseñado por un malvado en las películas de James Bond. Aunque conviene tener presente que el famoso espía, después de mil piruetas y de que le diesen por finiquitado, se las arreglaba para reaparecer y logra su misión.
Quizás los Lions superen este calendario y consigan su misión de jugar la Super Bowl, al estilo James Bond.