Tras la primera semana de NFL, en la que a todos nos encanta sumergirnos en las sobrerreacciones e ilusiones, llega la jornada dos. Aquí sí podemos empezar a ver los primeros indicios de lo que más adelante se convertirán en certezas. Aquí traemos a los actores más destacados y a los más perjudicados de esta segunda semana de acción en la mejor liga del mundo.
Los héroes de la semana
El nuevo Indiana Jones
Todo el mundo había perdido la esperanza en este equipo y en este quarterback de maneras independientes. Puede que precisamente ahí esté la fórmula del éxito que ha tenido esta unión en las dos primeras semanas de competición. Daniel Jones, ha revivido como quarterback en la NFL en los Indianapolis Colts. Tras apalizar a unos débiles Dolphins en la primera jornada, este domingo batieron en los últimos instantes a los Denver Broncos, una de las mejores defensas de la liga.
Daniel Jones finalizó el partido con 316 yardas de pase y dos touchdowns, uno de carrera y uno de pase. El ataque de los Colts se ha convertido en una gran amenaza para toda la liga. Tiene un corredor estrella en Jonathan Taylor, una línea renovada y súper efectiva y un cuerpo de receptores muy completo, al que se ha sumado este año el tight end novato, Tyler Warren, el cual posee todas las cualidades para convertirse en una estrella. Daniel Jones ha encontrado su entorno ideal en Indianápolis y lo ha demostrado de sobra en sus dos primero partidos. De hecho, los Colts se han convertido en el primer equipo de la historia que no se ve obligado a realizar ni un solo punt en sus dos primeros partidos. Nada mal para una franquicia a la que se la veía peleando el primer puesto del próximo draft.
El partido tuvo uno de los finales más locos del fin de semana. Los Colts perdían por dos puntos y, en la última jugada del encuentro, se dispusieron a lanzar un field goal de 60 yardas para ganar. Lo fallaron. Sin embargo, una falta en los equipos especiales de Denver les acercó 15 yardas más y les dio la oportunidad de repetirlo. Esta vez Spencer Shrader sí acertó con la patada y los Colts se llevaron la victoria en el último instante.

El pasado y el futuro de las conexiones quarterback – receptor
El enfrentamiento entre Los Angeles Rams y los Tennessee Titans nos regaló uno de los mejores símiles del año. Fue un partido trepidante el que se llevaron los Rams, debido a su superioridad de talento. Pero al que los Titans jamás le perdieron la cara. En ambos equipos, lo más destacado fue la conexión de su quarterback con uno de sus respectivos receptores.
En el caso de los Rams no es ninguna sorpresa. Matthew Stafford y Davante Adams llevan años siendo de los mejores jugadores de la liga. Por eso no es de extrañar, que esta temporada en la que se han juntado, su rendimiento esté siendo diferencial. Stafford buscó a Davante durante todo el encuentro, llegando a conectar con él en 6 ocasiones, logrando 106 yardas y un touchdown.
Sin embargo, en el equipo de en frente, pudimos ver una conexión de dos novatos, que tienen capacidades para lograr ser una pareja de gran éxito en la liga. El pick numero uno del pasado draft, el quarterback Cam Ward, cuajó otro gran partido en su segunda titularidad como profesional, pese a la derrota. ¿Su mejor socio? Nada más ni nada menos que el receptor que eligieron en cuarta ronda, Elic Ayonmayor. Los rookies llegaron conectaron en cuatro ocasiones para 56 yardas y un touchdown. Si consiguen aprender de los rivales que tuvieron en frente de la semana, podemos estar frente a una de las parejas más prometedoras de la NFL.
El caos en el Giants – Cowboys
Uno de los que ‘a priori’ era uno de los encuentros menos llamativos de la jornada, acabó convirtiéndose en el más trepidante. El duelo divisional de la NFC Sur enfrentó a los New York Giants con los Dallas Cowboys. Ambos venían de perder en la jornada inaugural frente a los otros dos equipos de la división. Los Cowboys dieron la cara frente a los Eagles. Pero los Giants fueron aplastados por los Commanders y todas las dudas estaban ya puestas sobre su quarterback, Russell Wilson.
Pero en este encuentro Russel Wilson sacó su mejor arsenal. Lanzó para 450 yardas y tres touchdowns, incluido uno de 48 yardas para Malik Nabers, a falta de 30 segundos para el final, con el que los Giants se pusieron tres puntos por delante. Sin embargo, en esos segundos restantes, los Cowboys lograron acercarse lo suficiente para que su kicker, Brando Aubrey, conectara una increíble patada de 64 yardas para mandar el partido a la prórroga.
Si bien el partido había sido una exhibición de los ataques, con touchdowns anotados constantemente, el tiempo extra fue todo lo contrario. Ningún equipo lograba mover las cadenas. Pero, a falta de dos minutos, Russell Wilson se cargó su espectacular partido lanzando una intercepción horrorosa. Tras esto, lo Cowboys volvieron a acercarse lo suficiente para que Brandon Aubrey conectara otro field goal y se convirtiera en la estrella del partido al darle la victoria a su equipo.

Los villanos de la semana
Ben Johnson, el alumno que no superó a los maestros
En el duelo divisional de la NFC Norte se presenció uno de los reencuentros más esperados de esta temporada. Ben Johnson, el nuevo head coach de los Chicago Bears, volvía a Detroit, para medirse a unos Lions en los que desarrolló su gran talento como coordinador ofensivo. Sin embargo, se vio completamente arrasado por unos leones que pagaron con los Bears los platos rotos de su fea derrota en la primera semana.
Ben Johnson y su idea de juego tan estructurada siguen sin congeniar con un quarterback tan improvisador como Caleb Williams. Mientras esa falta de conexión sucedía en el Ford Field, John Morton, y el ataque de los Lions se dieron un festín a costa de sus rivales divisionales. El sustituto de Ben Johnson como coordinador ofensivo en Detroit sí logró conectar con las armas ofensivas de su equipo esta semana. Jared Goff lanzó para 334 yardas y cinco touchdowns y el equipo también corrió para 177 yardas y dos touchdowns. Una verdadera demostración de poder en la cara de Ben Johnson, del que muchos decían que era la única razón del éxito de ese ataque.

El infame partido entre los Panthers y los Cardinals
Si bien la jornada de domingo tuvo partidos espectaculares, el peor de ellos sin duda fue el duelo entre los Carolina Panthers y los Arizona Cardinals. Hace muchísimo tiempo que no se veía a un equipo generar tan poco como los Panthers, y a otro desentenderse de un partido tal y como lo hicieron los Cardinals desde el tercer cuarto.
El partido comenzó siendo un auténtico paseo para los de Arizona. Tanto, que en el tercer cuarto llegaron a ponerse 27-3 por delante. El desastroso partido de los Panthers hacía perder toda la esperanza en este proyecto liderado por Dave Canales y Bryce Young, que tan solo ha visto un atisbo de luz en el final de la pasada temporada. Sin embargo, en ese punto de dominio total del partido, los Cardinals decidieron dejar de jugar. Pasó a ser un equipo con cero intensidad en ambos lados del balón. En la NFL, por mucho que tengas ventaja, es insostenible abandonar un partido durante dos cuartos casi enteros.
En el último cuarto los Panthers se acercaron a tan solo cinco puntos y, con dos minutos por jugar, recuperaron un onside kick. Tenían la oportunidad de llevarse el partido en ese último drive, Pero al verse entre la espada y la pared, la defensa de Arizona reapareció y se comió al ataque de Carolina. Sin apenas mandar blitz, se avasallaron a la línea ofensiva y a Bryce Young, acabaron con el drive y se llevaron la victoria.

Los Steelers y el peor retorno de la historia
En el enfrentamiento entre los Steelers y los Seahawks se vivió una de las peores jugadas de la NFL en los últimos años. Nada más comenzar el último cuarto, los Seahawks chutaron un kickoff que cayó dentro de la yarda 20, por lo que era un balón jugable. Sin embargo, el rookie de los Steelers, Kaleb Johnson, lo dejó pasar con plena tranquilidad, pensando que la jugada no seguiría. Evidentemente los equipos especiales de Seattle aprovecharon este gravísimo error. Recuperaron el balón en la zona de notación y anotaron un touchdown en su propio kickoff, lo nunca visto.
Los Steelers comenzaron el partido de manera muy seria. Su defensa, en especial su pash rush, puso en apuros a Sam Darnold en cada jugada, forzándole a cometer varios errores. Sin embargo, en la segunda parte, además de los errores cruciales de los equipos especiales, el ataque dirigido por Aaron Rodgers fue un auténtico desastre. La defensa de los acereros no pudo sostener más la ineficacia de su ofensiva y, con 17 puntos anotados por los Seahawks en el último cuarto, estos se llevaron la victoria final por 31-17.