La odisea de Hundley

«I’ve got three years invested in Brett Hundley, I’ve got great confidence in Brett Hundley. I’ve got two years invested in Joe Callahan. It’s a quarterback room that has structure and has a philosophy behind the development of it.»

Éstas son las mágicas palabras que Mike McCarthy dijo en la sala de prensa tras el aciago día ocurrido en Minnesota. Y ahora que toca la semana de descanso vamos a intentar dar algo de luz sobre Brett Hundley.


Primer partido de titular

En la última batalla en el Lambeau el comienzo fue el soñado. Desplegando un gran juego de carrera, pases cortos y nada de locuras. Con una defensa jugando en marcajes individuales (los cuales anulaban a los receptores de los Saints) que estaba rayando un nivel óptimo, puesto que las dos primeras intercepciones fueron al final casi casi… Lo dicho, parecía que la máquina carburaba. Hasta Brett se atrevía a correr al no encontrar situaciones de pase. Y lo hacía bien. con sentido. Incluso hizo un TD (aunque no sé si acusar a la defensa de Saints de flojos…).

TheStar.com

¿Y qué pasó? Que el equipo fue desapareciendo poco a poco. La defensa volvió a lo que era cuando se cambió a zona y el ataque resultó inoperante. Lo más increíble fue que se llegase con 17-16 de ventaja para GB al último cuarto. Y todo porque nos sostenía un bravo Aaron Jones, nada más (¿tenemos juego de carrera al fin?). Pero sin juego de pase (Hundley: 12/25, 87 yardas) poco más se puede hacer. Y con la defensa de vuelta a las andadas… ni te cuento. Las armas ofensivas en forma de WR que tiene Green Bay son difícilmente comparables a las de otros equipos. Nelson, Cobb, Adams, Bennett… Y aún así, no somos capaces de aprovecharles. Parecía que el comienzo de Hundley iba bien encaminado. Carreras, pases cortos,… Todo preparado para que fuera cogiendo confianza. Y desde luego parecía que lo hacía, pero solamente con su juego de carrera. Sabe leer los movimientos, y tiene claro aquello de «no guts, no glory» cuando sale del pocket para echar a correr. Pero dejando eso a un lado… poco más.

 

Año 2015: No se necesita un QB… ¿o sí?

Bleacherreport.com

Era el año 2015. GB tenía sus QBs establecidos: Aaron Rodgers y Scott Tolzien (actual Colts, suplente de Brissett). No se iba a elegir un QB, pero Hundley resultó ser un caramelo demasiado apetitoso, y se seleccionó para pelear con otro jugador por el puesto de QB3, Blanchard, (el cual había impresionado a McCarthy hasta tal punto que éste le dijo: «Why the hell don’t you have a job?»). La cuestión es que Hundley era un prospect de 4ª ronda y, cuando llegó el turno de GB en 5ª, viendo que estaba disponible, Ted Thompson no se lo pensó. El resto es historia…

Durante aquel draft se decía de él que era un QB con mucho talento pero que estaba por hacer. Han pasado ya 3 años y se puede decir que aún no está en su punto, aunque también hay peligro de pasarse de cocción. Ha de dejar de dudar con el balón, tener confianza y generar confianza a los demás. Los receptores dormían más tranquilos sabiendo que quien les lanzaba los balones era Mr. Moustache… Por eso mismo ha de crear confianza a su ofensiva.


Conclusión

Poniendo un símil: cuando te pones a hacer queso y estás 3 años a la sombra del mejor quesero, aprendiendo todo su conocimiento… deberías aprender algo, ¿no? Pues ahora Hundley tiene la oportunidad de demostrar lo que ha aprendido, sin hacer requesón ni tranchetes.

Packers.com

En definitiva, hay mimbres en este novel para confiar en él, pero primero tiene confiar en sí mismo. Y trasladar la confianza demostrada en su juego de carrera a su juego de pase y, más importante aún, a sus compañeros.

 

Anton @ElchicodelDAI 

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