La luz al final del túnel

Los Arizona Cardinals parecen ver la luz al final del túnel en el que se encontraban. En mi artículo previo a la temporada predije que los Cardinals acabarían con un record de 6-10 y dejando buenas impresiones de cara a la temporada 2020, pues poco ha faltado.

El record final fue de 5-10-1 y somos varios los que podríamos argumentar que este equipo merecía alguna que otra victoria más. Especialmente a comienzos de la temporada, este equipo jugó de igual a igual a algunos de los equipos que finalmente acabaron entre los mejores de la NFL. Los dos principales ejemplos son, por un lado, el enfrentamiento de week 2 en el que perdieron de 6 contra los Baltimore Ravens, y la derrota por tan solo 3 puntos en week 9 frente a los 49ers.

A continuación un repaso a los puntos positivos y negativos de esta agridulce temporada de los Arizona Cardinals:

 

Positivos

 

Combinación Kingsbury/Murray

Cualquier persona que tenga un mínimo conocimiento sobre el fútbol americano, y especialmente sobre la NFL, te dirá que un pareja HC/QB rookies no es una buena idea teniendo en cuenta la importancia que tiene la experiencia en esta liga. Sin embargo, la combinación entre Kliff Kingsbury y Kyler Murray, ambos en su primer año en la NFL, mostró un nivel relativamente bueno teniendo en cuenta la poca profundidad del ataque en el resto de posiciones, tema el cual abordaremos luego en los apartados negativos.

 

Chandler Jones

Es imposible destacar aspectos positivos de estos Cardinals sin nombrar a Chandler Jones. A pesar de seguir sin ser uno de los jugadores con mayor renombre de la posición, sigue demostrando temporada sí y temporada también que es uno de los mejores edge rushers de la liga. Esta temporada no ha sido la excepción, ya que Jones acabó con 75 presiones al QB (8vo mejor en este aspecto) y nada menos que 19 sacks (2do mejor de la liga solo por detrás de Shaquil Barrett).

Jones, un lider / AZCentral.com

 

Juego de carrera

Por extraño que suene para algunos, el juego de carrera de estos Arizona Cardinals es una de sus principales virtudes. A pesar de la gran inconsistencia mostrada, es uno de los principales responsables del buen juego de este ataque.

Destacaron cuatro nombres. David Johnson, quien a pesar de que puede considerarse una de las principales decepciones de la temporada fue junto con Kyler Murray el líder del equipo en este aspecto durante los primeros 5 partidos. Chase Edmonds, quien logró mantener el buen nivel en este aspecto después de que David Johnson comenzará su declive debido a las lesiones. Y por último, pero no menos importante, Kenyan Drake. Kenyan llegó en un intercambio con los Miami Dolphins como reemplazo de Chase Edmonds y desempeñó un rol fundamental en este ataque desde su llegada hasta el final de la temporada. Cabe recordar que Chase Edmonds sufrió una lesión durante la week 8 que lo alejaría de los terrenos de juego durante unas 5 semanas.

 

Negativos

Grupo de receptores

A nadie debería sorprender que este cuerpo de receptores se encuentre entre los puntos negativos. A pesar de haberse notado una mejora de cara al final de la temporada simplemente a quedado a deber. 

Cómo hace años nos tiene acostumbrado, Larry Fitzgerald ha liderado este aspecto consiguiendo 804 yardas y 4 TDs. Cabe decir que hay buenas noticias en este apartado, puesto que Larry Fitzgerald ya confirmó que regresará a los Cardinals de cara a la temporada 2020/2021. Fue seguido por un Cristian Kirk, que sigue sin destacar tanto como es esperado, consiguiendo a penas 3 TDs y 709 yardas. Descarguemos en favor del bueno de Cristian que se perdió 3 partido debido a una lesión. 

Motivos para sonreir… ¡un año mas con nosotros! / SBNation.com

El principal problema de este apartado es la falta de profundidad. El puesto de tercer receptor jamas logró establecerse y fue compartido por varios jugadores a lo largo de la temporada, siendo Damiere Byrd, Pharoh Cooper y KeSean Johnson los más destacables. Aunque ninguno de ellos logro consolidarse, dejando un hueco a cubrir de cara a la siguiente temporada. Hueco el cual muchos esperamos sea cubierto con nuestra primera selección del próximo draft. Una las principales opciones para este puesto sería, si llega, CeeDee Lamb, receptor el cual ya compartió terrenos de juego con Kyler Murray en la universidad de Oklahoma.

Secundaria

Cualquier fan de los Cardinals a quien le preguntes te pondrá a la secundaria como apartado negativo. Sinceramente, la mires por donde la mires ha dejado muchísimo a deber.

Comencemos a repasar la secundaria. Empezamos por Patrick Peterson. De primeras, estuvo fuera 5 partidos por una sanción. A su regreso, jamás logró mostrar el nivel al cual nos tenía acostumbrados, concediendo yardas a quien a todo el que se le ponía delante. Otro de los principales culpables del desastre de esta secundaria fue el rookie de segunda ronda, Byron Murphy, de quién se esperaba mucho cuando fue seleccionado aunque se lo vio muy flojo, siendo quemado de forma constante por los receptores rivales y acabando la temporada como uno de los peores CBs de la liga.

Los safetys tampoco se quedan atrás. Dj Swearinger fue cortado tras 4 partidos debido a su deplorable nivel, mientras que Budda Baker acabo la temporada con el equipo y fue uno de los puntos decentes de este grupo. Aunque sus números siguen estando lejísimos de considerarse decentes en comparación al resto de safetys.

División

Por extraño que suene, una de las principales causas del récord negativo de estos Cardinals sin duda es su división. La NFC West fue probablemente la más difícil de la liga. Fue la única división con tres equipos en record positivo. Los Cardinals se enfrentaron dos veces con unos 49ers que acabarían llegando a la Super Bowl. Dos veces contra unos Seahawks que por momentos se vieron como uno de los equipos más fuertes de la liga. Y otras dos veces contra unos Rams, que a pesar de haber quedado a deber, tenía un roster que era de los más completos de la NFL.

 

Resumen

A pesar de ser sobre el papel una simple temporada de transición, esta fue de gran importancia para estos Cardinals. Y esto es debido a que después de varios años de debacle, podemos decir finalmente que el equipo ha logrado establecer una base sólida sobre la cual construir de cara a futuro. Una base que, a pesar de tener varios puntos débiles, está a una buena offseason de distancia de comenzar a soñar con los playoffs, algo que hace un par de años se veía imposible.

 

Franco Santamaría

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