Chicago Bears, análisis previo al draft

Se vienen tiempos inciertos para el GM de Bears, Ryan Pace, debido principalmente a la regresión que se tuvo con los resultados que tuvo el equipo en 2019, de acuerdo a lo logrado el año anterior. Esta responsabilidad es atribuible en gran parte a él. En 2019 se tenían grandes expectativas de volver a ganar la división NFC Norte y llegar al menos al juego de campeonato de la liga. En su lugar, se termino con un récord mediocre de 8-8, lejos de contender por un wildcard.

Para 2020, Pace se juega su trabajo si no llega al menos a playoffs. Es más, aún llegando a playoffs y no ganar al menos un juego, lo haría sucumbir.  Aunado a eso, los Bears deben jugar mucho mejor, pues lo demostrado el año pasado fue una caricatura del paso adelante que se dio en 2018.

Foto Charles Arbogast-AP

Anatomía del desastre

Explicar todas las cosas que no salieron bien, en relación a como se jugó el año pasado, requeriría horas sentado con el psiquiatra. Por tal motivo, solo señalaré las mas significativas.

 

La regresión de Mitch Trubisky

Varias personas lo defienden mencionando la mala actuación que tuvo la OL.  Se ha dicho que la linea no ha podido garantizar que Trubisky tenga mayor protección para lanzar y que la baja producción por tierra, no le ha quitado presión y responsabilidad al ataque.  Es cierto que se tuvo una producción realmente raquítica por tierra, los Bears quedaron en el lugar 29 en ofensiva por tierra, pero no es atribuible al 100% al mal desempeño del bloqueo de la linea.  El plan de juego del coach Matt Nagy y su pobre balance por tierra también tiene su parte de responsabilidad. Por otro lado, la cantidad de capturas que Trubisky tuvo el año anterior (24) se elevó a 34. Para hacer una odiosa comparación, el novato de los Cardinals Kyler Murray fue capturado 47 veces, terminando la campaña con un QB Rating de 87.9, mientras que Trubisky terminó con 82.9. Otra consideración para el aumento de capturas se debió a que Mitch dejó a un lado sus carreras y en su lugar, se comió algunas capturas que el año anterior simplemente no hubieran ocurrido.

Al final del día Trubisky se vio errático, impreciso, falto de confianza y demostró que no va a cubrir las expectativas que se crean en una segunda ronda global de draft.  Lo malo es que también nos dio a entender, que el no puede ser el QB del futuro para el equipo y Pace por lo menos ya se está dando cuenta, que podría ser quien cave su tumba.

 

La debacle de los TE

En una liga donde la posición de Tight End esta tomando cierta relevancia para los equipos contendientes, léase San Francisco con George Kittle y Kansas City con Travis Kelce, los Bears terminaron con una irrisoria producción de sus 5 TE, quienes entre todos solo lograron ganar 416 yardas, con promedio de 83 yardas por jugador. Para que se entienda la debacle que se tuvo, Nick Boyle, quien es el tercer TE de Baltimore, ganó 321 yardas.  Difícilmente se podrá tener una peor actuación que la de Bears.  La causa de esta baja producción? Las lesiones que tuvo Trey Burton y la incapacidad de Adam Shaheen a estar sano desde que llegó a la liga, se tuvo que recurrir a una serie de apaga fuegos como Ben Braunecker, J.P. Holtz y Bradley Sowell, ex OL que fue cortado y firmado 5 veces durante el año. Sin duda, mucho campo de mejora en esta posición.

 

El plan de jugadas de Matt Nagy

Como ya escribí, mucho del fracaso de los Bears es su jugador número 10, sin embargo, no podemos dejar afuera que el pobre play calling que en algunos juegos tuvo Matt Nagy. No se puede decir nada acerca de la inteligencia para diseñar jugadas por parte del coach, sin embargo, no es lo mismo crear jugadas, que llamar la jugada adecuada en el momento preciso. Y eso no es cuestión de inteligencia, sino de timing, de tener el tacto de ser previsor, de saber leer la defensivas contrarias.  Y eso es de lo que ha carecido en juegos cerrados, o en los que ha sido superado ampliamente por los coaches rivales. Como ejemplo puedo dar los 2 juegos que perdimos contra Green Bay, en el cual tácticamente fue vencido por coach novato Matt LaFleur, con solo preparar mejor la estrategia de juego.

 

 

Análisis de la Agencia Libre y cambios realizados

Al no tener Cap Space suficiente para hacer contrataciones espectaculares, se tenía la expectativa del rumbo que tomaría Ryan Pace.  Fiel a su costumbre, optó por llenar huecos con gente de menos calibre, o con veteranos que no rindieron con sus anteriores equipos, quienes fueron contratados por cantidades bajas, con un riesgo de pérdida menor.  He aquí los jugadores firmados por orden de relevancia.

 

QB Nick Foles, adquirido via trade de los Jaguars a cambio de una cuarta ronda compensatoria.

Como les había comentado, la actuación de Mitch Trubisky dejó en claro que su futuro en el equipo pende de un hilo. Los Bears tenían claro que se necesitaba ayuda, ya sea en el draft o en agencia libre. Ryan Pace empieza a darse cuenta que cometió un error gordo al elegirlo y ahora opta por traer a una opción no muy popular para la fan base. Primero que nada, se deshicieron de una ronda compensatoria del draft que nos había costado años tener, en un año donde no se cuenta con picks de primera, tercera y cuarta rondas, y con varios huecos en el róster.  A cambio, los Bears recibieron a un QB ganador y MVP de Super Bowl, con un historial con varias lesiones que lo han alejado de las canchas buena parte de su carrera. Sin duda que con Foles, Trubisky tendrá que elevar al máximo su nivel de juego o de lo contrario perderá la titularidad. Foles por su parte solo tiene que esperar y cuando esté a cargo, debe evitar lesiones y errores que cuesten juegos. El resto lo conseguirá la defensiva.

 

Foto Stephen Morton-AP

DE Robert Quinn, 5 años $70 millones

En lo que parece ser otro golpe al ego de Ryan Pace, se fue el pass rusher Leonard Floyd, que de cazador de cabezas no tenía mucho, con lo cual nos ahorramos $13 millones de dolares. Para ocupar su lugar, Pace trae a Robert Quinn. Quinn tiene 30 años y viene de tener 11 capturas con los Cowboys. Con este movimiento, se espera formar un tridente defensivo compuesto por Akiem Hicks, Khalil Mack y Quinn que buscarán la incomodidad de los QB rivales. Esta firma es claramente una mejora a nuestra defensa.

 

Foto Bill Feig-AP

 

TE Jimmy Graham, 2 años, $16 millones

En otro movimiento que deja a todos rascándonos la cabeza, Se trae a un Tight End cuyos mejores años quedaron atrás, con 33 años de edad y a un precio mas alto de lo que hubiera salido algún TE mas joven.  A su favor, se puede decir que no es propenso a lesionarse, lo cual de entrada ya significa un upgrade para la posición. Veremos si su pasado en Packers nos sirve de algo. Adicional a Graham, se firmó al TE Demetrius Harris, proveniente de los Browns, pero que trabajó con Matt Nagy en Kansas City. El contrato es por 1 año y $1,650 mil. Harris servirá únicamente para labores de bloqueo y equipos especiales.

 

OT Germain Ifedi, 1 año, $ 1 millón

Antigua primera ronda de los Seahawks, quien no cubrió las expectativas generadas. Ifedi es un Swing Tackle que puede jugar de Guard. Al precio que fue adquirido, es una adquisición de muy bajo riesgo y que no impacta en la fórmula de picks compensatorios. Viene a competir por el lugar dejado por el retiro de Kyle Long.

 

OLB Barkevious Mingo, 1 año, $1,180 mil

Otro pick de primera ronda, Mingo vendrá a su sexto equipo en 8 años, lo cual hacen dudar de su valor. En realidad viene a darle un poco de respiro a Quinn y a Mack y su labor principal será en equipos especiales. Lo positivo es que ya jugó para Coordinador defensivo Chuck Pagano y el Coach de equipos especiales Chris Tabor.

 

CB Artie Burns, 1 año, 1 millón

Y bueno, que creen? que Burns es otro pick de primera ronda a quien echaron a la calle y que Pace como buen filántropo, dará cobijo en Chicago. El asunto es que se necesita quien reemplace a Prince Amukamara, quien fue cortado antes de iniciar agencia libre y se le dará a Burns una oportunidad para competir con Kevin Tolliver II y seguramente alguna selección del próximo draft. Otro contrato de bajo riesgo para Bears.

 

S Jordan Lucas, 1 año, 1 millón

Ante la salida de HaHa Clinton-Dix, se creo un hueco en la posición de strong safety. Sin embargo, Lucas difícilmente lo cubrirá. Si bien jugó con Nagy en Kansas City, Lucas viene a contender por un lugar en el roster y ser considerado para equipos especiales.

 

Que dirección tomará Pace en el draft?

Anteriormente les comenté que este año no tenemos primera ronda, lo cual supone mayor creatividad de Ryan Pace para sacar provecho de las selecciones 43 y 50 de segunda ronda, 163 de quinta ronda, 196 y 200 de sexta, mas la 226 y 233 de séptima.  Los huecos que debe cubrir en draft son los siguientes:

OG para cubrir a Kyle Long solo tenemos a Alex Bars, quien aun le falta tiempo para ser considerado.

CB para acompañar a Kyle Fuller y a Buster Skrine.

WR se debe cubrir la ausencia de Taylor Gabriel y para eso se ocupa un WR que posea buena velocidad.

SS, Se necesita a alguien que apoye a Eddie Jackson en el la caja y que pueda ser mas peligroso como en 2018.

TE, No se sabe que tan bien puede funcionar Graham, pero se requiere de un TE2.

RB, Se fue Mike Davis y solo se cuenta con Motgomery y Cohen.

 


Los Bears se colocaron en una posición de ganar ahora, que de no conseguir, significaría por un lado, la posible dimisión de Ryan Pace y por el otro, la palabra mas triste en el mundo de la NFL, rebuilding. Por ahora, no queda mas que ver que movimientos se realizan y conocer a los próximos jugadores en usar el fantástico uniforme azul y naranja. BearDown Chicago Bears!

 

Jorge Gaxiola @gaxman1992

 

 

 

 

 

 

 

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