Agrupando todas las piezas

Houston está viviendo una Offseason muy diferente respecto a la del año pasado. Tras encontrar un diamante en el Draft de 2023, la franquicia tejana afrontaba la pasada campaña de otro modo. El impacto que tuvo C.J. Stroud nada más aterrizar en los Texans fue espectacular, demostrando que estaba más que listo para competir al máximo nivel en su temporada rookie. De hecho ya partía como titular desde la primera semana. De estar en reconstrucción a postularse como contender, la transformación de Houston en tiempo récord no se entiende sin la lotería que le tocó con Stroud y el último partido de temporada regular fue una muestra de ello. Con la postemporada el juego, C.J. se comió el escenario en el último cuarto con un drive espectacular que acabó en touchdown y que plantaba a los Texans en la ronda de Wild Card. Agrupando Agrupando Agrupando Agrupando Agrupando Agrupando Agrupando Agrupando Agrupando 

Emparejándose con Cleveland en el primer partido de postemporada, el rookie dio un auténtico recital. Con tres pases de touchdown además de 274 yardas, C.J. Stroud lideró un señor
partido ante los Browns para dejar el marcador en un contundente 45- 14 y avanzar a la ronda divisional. Ante Baltimore se impuso la experiencia y la veteranía de los Ravens provocando
que los tejanos cayeran en el segundo partido con actuación discreta de su quarterback. Pero de todo se aprende y la historia de los Texans de Stroud está lejos de acabar.

C.J. es un QB con cabeza de veterano a pesar de su edad. Toma las decisiones correctas en función de la defensa del rival y sabe qué pase dar en cada momento con una precisión espectacular. Su criterio y su brazo han sido fundamentales para el resurgimiento de Houston, porque parece que ha sembrado una semilla que desde los despachos van a intentar regar para que crezca con fuerza.

 

No hay tiempo que perder

La directiva sabe que tienen al quarterback que les llevará a competir por todo y que ahora el trabajo se centraba en rodearlo de herramientas para competir. Dicho y hecho, las oficinas de
Houston se pusieron manos a la obra y en la Offseason han dado de qué hablar. En el plazo de movimientos, Houston se hizo con los servicios de Danielle Hunter, EDGE de Minnesota
Vikings; Joe Mixon, running back de Cincinnati Bengals y Stefon Diggs, el receptor de Buffalo Bills. Aparte , también Autry, Al-Shaair o Henderson entre otros. Es la primera vez en la historia que una franquicia de la NFL se hace en una ventana con jugadores capaces de hacer 10 o más sacks, 1000 o más yardas de carrera y 100 o más recepciones respectivamente.

El nombre más destacado es el de Diggs, que sale de Buffalo tras ser uno de los socios favoritos de Josh Allen. Puede que sea una personalidad compleja de manejar de cara al vestuario, pero la dirección de los Texans ha tomado una gran decisión reestructurando su contrato. El Wide Receiver recibirá 22.5 millones de dólares por esta temporada en Texas, pero el equipo se limpia los tres años que le quedaban de contrato, haciendo que Stefon sea agente libre el próximo año. Una medida que puede sonar cortoplacista pero que se construye en base a una decisión acertada. Diggs no tiene contrato garantizado y como decíamos es un jugador que puede desconectarse fácilmente. Este nuevo contrato le obliga a buscar un hueco en la NFL y rendir a su máximo nivel, que de alcanzarlo podría ser letal para los rivales de Houston.

 

El Draft como guinda del pastel

Ahora queda la noche del Draft, una noche en la que Houston empieza con dos elecciones en segunda ronda y ninguna en la primera. Esto por el traspaso con Minnesota que cambiaba su pick de primera ronda por dos de segunda. Una de esas segundas voló a Buffalo en el intercambio por Stefon Diggs. Sin embargo, la clase de este año es lo suficientemente profunda para pescar algo de talento a esas alturas de la segunda noche. Las elecciones tienen pinta a que se van a tirar al equipo defensivo a pesar de que esta clase está repleta de receptores y jugadores de línea ofensiva de un nivel excepcional. Podría darse la situación de usar el 42 y el 59 para subir a por un jugador que de verdad llame la atención a Nick Caserio, pero sumar efectivos tampoco está nada mal.

Sin saber la estrategia de Houston de cara a la noche del Draft todo apunta a que la franquicia busca a jugadores que sean capaces de competir desde el día uno y que suban el nivel defensivo sumando además contratos rookies. Con una clase con pocos jugadores en la posición de Safety, todos los rumores apuntan a nombres como Edgerrin Cooper, linebacker de Texas A&M; Braden Fiske, Defensive Tackle de Florida State; Mike Sainristil, cornerback de Michigan…

Houston se lanza a por todas, impulsados por la confianza de tener a un QB para muchos años y conscientes de que si hacen las cosas bien para rodearlo pueden marcar una era. Son los principales favoritos de la AFC Sur y a pesar de que en la conferencia todavía acechan rivales como los Chiefs, Ravens o Bengals, nada impide que Texans sueñe a lo grande

 

 

Javi Camello

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