Entró en el estadio como si se tratara de un príncipe Nubio: seguido de una recua de bueyes y 6 o 7 estibadores, un tipo que le llevaba la maleta, las gafas de sol caladas, al ritmo de una música que solo él escuchaba, presa de un flow inaguantable. Y podríamos decir que así se mantuvo 3 cuartos hasta que Tyler Huntley entró a sustituirle: Sanders se robó el primer partido de pretemporada en las Carolinas.
Con Flacco en la banda esperando que llegue lo importante, Gabriel tocado y Pickett también, Shedeur Sanders era la única opción lógica para empezar la batalla de los Bastardos de Juego de Tronos. Más allá de los números (y de los rivales: la capacidad de placaje de Panthers sigue en el limbo, titulares o no) la sensación que deja es la de un tipo que puede ganarse la vida jugando a este deporte. Extendió varias jugadas con sentido, corrió si hacía falta, puso 3 o 4 pases de mucho mérito y, en general, se ganó el derecho a continuar en la lucha.
En el lado contrario, 3 luces y 50 sombras de Grey. Impresionó Corey Thornton. El undrafted procedente de Louisville sustituía a Jaycee Horn y dejó buenas sensaciones. Se fue a la ducha con 3 tackles, uno para pérdida de yardas, y un pase defendido que se quedó cerca de la intercepción. El placaje que le hizo a Kaden Davis nos recordó a los buenos tiempos de Hulk Hogan (en paz descanse) contra El Enterrador. También gustaron Jalen Coker -confirmando lo que habíamos entrevisto el año pasado- y Jimmy Horn Jr -el Coker de este año-: la sala de receptores de Panthers está cargada de talento. Por último, la relación Young&T-Mac es todo lo buena que podíamos esperar de dos top 10 del Draft.

Las sombras
Los dos retornos consecutivos de Blackshear y Etienne que metieron a Browns en el partido. Dominaba Carolina en el marcador y en sensaciones. Shedeur parecía incapaz de avanzar más que un puñado de yardas. Raheem, primero, se tropezó dentro de su 10 obligando a Bryce Young a sacar todas sus esencias. El pequeño de los Etienne, después, intentó retornar un balón que no tenía ningún sentido y lo tocó para que Browns lo recuperara en 1&Goal. Shedeur empató con un gran pase y ya nadie lo pudo volver a controlar.
Más sombras
Se corrió poco y mal aunque tanto Chubba como Dowdle dejaron su sello. 39 pases por 14 acarreos parece un ataque poco balanceado. No sé si hay profundidad de banquillo detrás de los dos corredores principales pero ayer parecía que no. Hay que mejorar por ahí. A velas del resultado, Browns hizo justo lo contrario en el otro lado de la pelota. Apenas 20 pases y 32 intentos de carrera que depararon 125 yardas. Como todo parecía una continuación del 2024 esto también lo fue: hay órdenes de no placar a un tío corriendo con el balón en la mano. Además, la línea ofensiva pareció frágil por momentos, los suplentes Carter y Tarquin salieron en la foto.

El lado oscuro
Las penalizaciones lastraron cualquier atisbo de reacción. Tanto pre snap como después, la indisciplina de Panthers fue indecorosa. Hubo jugadas en las que acumularon varias faltas diferentes a la vez. Regalar yardas no es el camino, my friends.
Suena Mitchell
El grupo de Tight Ends está, diríase, bien definido, aunque la lesión de Tremble tiene a todo el mundo tremblando. Mitchell Evans, el quinta ronda, fue superado en todo momento por James Mitchell. El ex de Lions mostró buenas manos y se sacó de la cartera alguna que otra yarda after catch. Esta rivalidad dará que hablar las próximas semanas.
Desde la UFL
Tanto Sal Canella como Toa Taua tuvieron su cuota de protagonismo en los visitantes. Demostraron que están preparados para competir por ser, al menos, practice squad. Canella lideró al equipo en yardas de recepción y se mostró solícito en los bloqueos. Taua entró más tarde en el partido y enseñó de lo que es capaz tanto corriendo como atrapando pases. Nos sentimos orgullosos como un padre en el primer partido de su hijo. Aguanten uefeleros.
Pablo López | @jucort365