Chiefs-49ers, una loca Súper Bowl

La temporada NFL 2023 llega a su fin con la disputa de la Súper Bowl LVIII entre los Kansas City Chiefs y los San Francisco 49ers. Una campaña que, jornada tras jornada, ha estado plagada de emoción y sorpresas. Como no podía ser de otra manera, nos ha dejado momentos espectaculares y surrealistas. Irrepetibles. Sirva este artículo como recuerdo y homenaje a 4 meses inolvidables. Que nadie se lo tome a mal. El único objetivo es conseguir arrancar una sonrisa.

 

Súper Bowl LVIII – Allegiant Stadium – Las Vegas (Nevada) – 11 de Febrero de 2023

Muy buenos días desde Paradise, la paradisíaca (valga la redundancia) localidad al sur de Las Vegas. Antes de nada, quisiera pedir disculpas porque la narración de esta Súper Bowl puede verse alterada por el estado resacoso de este comentarista. No recuerdo nada del tatuaje que me cruza media cara, ni del tigre que ha despertado en mi habitación. Pero uno es un profesional, e intentará hacer su trabajo de la mejor manera posible.

 

La película «The Hangover» («Resacón en Las Vegas» en España y «¿Qué pasó ayer?» en Hispanoamérica) nos ha marcado para siempre la idea de que todo es posible en la ciudad del vicio.

 

La denominada “ciudad del vicio”, en esta semana donde recibe tantos visitantes y atención mediática, ha decidido volverse más políticamente correcta, cambiando la denominación de sus juegos más populares a un lenguaje más inclusivo. Por ejemplo, los tradicionales colores “negro” y “rojo” de la ruleta, ahora se denominan “afroamericano” y “progresista”. El juego del blackjack ahora es “persona-de-color-Jack”; y las populares “tragaperras” ahora son “ingesta de animal doméstico de raza canina y sexo femenino”.

Igualmente, operarios del ayuntamiento han estado trabajando hasta el último momento para transformar uno de los principales símbolos de Las Vegas, la espectacular «sphere«, en una no menos extraordinaria construcción ovalada, llamada «the ovoid» en conmemoración de tan magno evento deportivo.

 

 

Entrada de autoridades y celebridades

Acostumbrada a la vida nocturna, a la ciudad le cuesta tomar un ritmo normal a estas horas tan tempranas. Los pocos espectadores que acuden al estadio con antelación lo hacen arrastrando los pies y con evidentes ojeras. Similar molicie se observa entre los invitados VIP al evento. Actores, deportistas retirados, cantantes, personajes relacionados de alguna forma con Las Vegas, o todo a la vez, como el ex-boxeador Mike Tyson, van lentamente ocupando sus localidades. En este caso, su parsimonia parece deberse más al estado de embriaguez que aparenta.

Se espera con ansiedad la presencia del presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, sin el cual no puede dar comienzo el evento. Últimas informaciones afirman haberle visto sentado en un banco frente a las fuentes del Bellagio, echando pan a las palomas, preguntándose qué demonios hace allí. En estos momentos, un gran tumulto se arremolina frente al acceso principal, lo que parece confirmar que por fin llega el presidente. Ah, no. Es Taylor Swift quien congrega tal multitud de admiradores. El presidente de la nación entra tras ella sin levantar el más mínimo entusiasmo entre los presentes.

 

Los juegos de agua de las fuentes frente al hotel Bellagio son uno de los mayores espectáculos de Las Vegas

 

Arranca el espectáculo

Por fin da comienzo el espectáculo deportivo. Los jugadores de Chiefs y 49ers saltan al césped del Allegiant Stadium, pero la cámara que debería enfocarles muestra un fundido en negro. El cameraman se ha debido quedar dormido. Esta temporada no ha sido la más emocionante ni la de mayor calidad en la historia de la NFL, pero tampoco nos parece que sea como para dormirse antes incluso del inicio del partido. Para solventar el contratiempo, la FOX, cadena con los derechos televisivos para esta retransmisión, pasa imágenes de la entrada de los jugadores en la Súper Bowl LIV. Como la disputan los mismos equipos, y con los mismos uniformes, nadie nota la diferencia.

Eso sí, la cadena ultraconservadora aprovecha para recordar los buenos tiempos que se vivían en aquel año, todavía bajo la presidencia de Donald Trump, y criticando a la actual administración comunista que afirma, bajo fake-news, que el asalto al parlamento era un acto golpista y no un picnic, el COVID una enfermedad real, y la tierra, redonda.

 

La Súper Bowl, fiel a sus tradiciones

El himno nacional, “the Star-Spangled Banner” será interpretado en esta oportunidad por la veterana cantante country Reba McEntire. La popular intérprete y actriz, la denominada “reina del country”, de 68 años, no puede disimular lo embargada que se encuentra por tamaña responsabilidad. Quizá por esta emoción, o puede que por su edad, la memoria ya le empieza a fallar, y a mitad del himno se queda en blanco. Durante unos segundos que parecen horas, la McEntire balbucea palabras sin sentido mientras intenta recordar la letra. Cuando por fin recupera el hilo, se han consumido más de 5 minutos de interpretación, lo que supone un nuevo record de duración, imposible de pronosticar a priori.

Sin embargo, hay un ganador en las habituales apuestas sobre la extensión del himno nacional. Las sospechas recaen sobre la propia Reba, quien reconoce sin rodeos (lo cual es chocante para alguien salida de la cultura country) que lo ha hecho aposta para reparar sus maltrechas financias.

La cantante country Reba McEntire es toda una leyenda en Estados Unidos, pero es imposible destacar ante la popularidad de la pareja Kelce-Swift

 

Se produce entonces un hecho inaudito. El tradicional vuelo de los cazas de la aviación coincidente con el final del himno es confundido por las autoridades militares de Nevada como un ataque iraní. Después de lo ocurrido en Jordania, nadie se fía. De inmediato, despegan un número equivalente de aviones, que entablan combate con los sorprendidos anteriores. La situación es caótica. Tanto, que decide intervenir el mismísimo Tom Cruise, en su papel de “Maverick”, tomando las riendas del asunto, derribando todos los aparatos, y volviendo a tiempo a su localidad para el inminente comienzo del partido.

 

Sorteo Inicial

Una vez finalizados los prolegómenos, se procede al sorteo inicial. El árbitro lanza la moneda al aire y cae junto a los pies de Purdy, quien se agacha a recogerla. Acto seguido, se echa la mano a los riñones. Deben entrar las asistencias, quienes certifican que sufre una luxación lumbar. Se le declara OUT. Lo de este año con los quarterbacks es increíble. Ya se lesionan incluso antes de empezar a jugar. Una auténtica pena la mala suerte de este jugador escogido en la última posición del draft de 2022, quien ya se perdió la final de conferencia pasada por otra lesión.

Pocos minutos después de su espectacular entrada en el campo, Aaron Rodgers caía lesionado de gravedad para toda la temporada en el partido inaugural. Sin duda, esta campaña 2023 será recordada como una de la más nefastas para la salud de los quarterbacks (foto: Getty Images)

 

En esta situación de emergencia, comienza a calentar Tom Brady (no sin antes refunfuñar cual jubilado por la fragilidad de los quarterbacks en la actualidad, no cómo en sus tiempos), a quienes los 49ers habían hecho un contrato de un día sólo por la gracia de tener la posibilidad de ganar un anillo con el equipo de su infancia. Ahora, se va a ver obligado a salir del retiro para guiar a San Francisco a la victoria. Recordemos que, junto a Joe Burrow, Brady es el único jugador que ha derrotado a Mahomes en playoffs. Esta situación preocupa sobremanera a Andy Reid, al punto de hacerle perder el apetito, y comerse solamente tres hamburguesas antes de comenzar el partido.

Tom Brady, la leyenda californiana, estuvo realmente a punto de firmar por los 49ers antes de empezar la campaña 2023

 

Por el revuelo provocado, nadie ha llevado la precaución de comprobar si había salido cara o cruz. Así que, por deferencia hacia los 49ers que han perdido a su quarterback titular, se decide que sean ellos quienes den la patada inicial para tener la primera posesión al volver del descanso. El novato Moody chuta el kickoff y, ante la decepción generaliza del público, que ya tenía preparados los móviles para grabarlo, y la indignación más absoluta de los compañeros, hartos de su incompetencia, el oval sale, botando, por la yarda 40. Las posibilidades de que pasara algo así eran ínfimas. Más tarde se descubrirá que fue el propio Moody quien, temiendo un inminente despido, había registrado la única apuesta ganadora sobre la resolución del kickoff inicial.

 

Comienza la Súper Bowl LVIII

La posesión para Mahomes y los suyos no puede ser más ventajosa. No obstante, para no salirse del plan establecido, comienzan con carreras de fácil ejecución (y poca ganancia de yardas) para quitarse los nervios iniciales. En realidad, siendo para muchos ya su cuarta súper bowl en solo 5 años, muy nerviosos no estaban. En cambio, la falta de ambición les deja sin convertir el primer down, y deben conformarse con un fieldgoal. Kansas City Chiefs 3 – San Francisco 49ers 0.

Turno ahora para Tom Brady y los 49ers. Shanahan empieza agresivo, con backfield vacío anunciando pase. Sin embargo, entre la falta de ritmo competitivo, y la escasa coordinación con unos receptores con quienes nunca ha entrenado, la primera posesión minera termina con tres pases incompletos y debiendo despejar el balón.

Con la ventaja obtenida, Reid se vuelve aún más conservador. Carreras centrales de Pacheco, uno-dos, dum-dum, como el antiguo boxeador de idéntico apellido, poco a poco van minando una defensa minera (valga la redundancia) que lleva haciendo aguas contra la carrera durante todos los playoffs. Con Bosa cazando aire, y los linebackers Warner y Greenlaw desbordados, la ofensiva de los de Missouri no encuentra excesivo problema para recorrerse todo el campo. En primera y gol, el boricua penetra imparable en la zona de marca, rompiendo la resistencia del front-seven de niners, así como la de un par de agentes de la Migra, enviados por el aspirante a presidente Donald Trump, en su política antimigratoria para ganarse al electorado californiano.

 

Kansas City Chiefs 10 – San Francisco 49ers 0.

Aun no ha finalizado el primer cuarto, y San Francisco ya se encuentra a remolque por dos anotaciones. La inquietud empieza a cundir en el bando de los hoy visitantes. En todos, excepto en Brady. El ex de Patriots y Buccaneers relata cómo, en sus tiempos mozos, fue capaz de dar la vuelta a un marcador adverso de 3-28. La historia del abuelo cebolleta cala tanto en el ánimo de los jugadores de 49ers, que se desentienden de la acción, y el drive termina en un nuevo tres y fuera.

La cómoda ventaja obtenida relaja tanto a Reid que recuerda que apenas ha comido nada. Se dirige presuroso a la cantina, dejando la ofensiva en manos del coordinador Matt Nagy. Éste, que sólo se había preparado para el partido la forma en que a Reid más le gusta el café, se encuentra desconcertado y decide tirar de un playbook antiguo, de cuando Alex Smith (en su época de chief, no de niner).

La arcaica estrategia, basada en un “mini-football” de pases cortos y mínimo riesgo, descoloca a Steve Wilks, el coordinador defensivo de San Francisco, quien se había preparado para el juego habitualmente temerario de Mahomes. Continuos checkdowns a Kelce, que se convierte en el máximo protagonista de esta fase del partido, para regocijo del palco donde se encuentra su novia Taylor Swift. De hecho, el juego de Chiefs se vuelve tan aburrido que las cámaras se pasan la mayor parte del tiempo enfocando a la popular cantante.

De pronto, se escucha un clamor en el público, y en el palco todos se ponen a dar saltitos e histéricos gritos de satisfacción. Por lo visto, los Chiefs han anotado otro touchdown, esta vez por medio del citado Kelce. Lamentablemente, los espectadores de televisión nos lo hemos perdido, pero en las repeticiones ofrecidas por la FOX, se aprecia claramente la cara de tensión y posteriormente de alegría de la Swift, desde distintos ángulos de cámara.

 

Uno de los mayores atractivos de los partidos de los Chiefs es la presencia en el estadio de Taylor Swift, lo que ha disparado las audiencias de la NFL, en especial, entre el público femenino. Aquí la vemos feliz, pese a estar al lado de su suegra.

 

Kansas City Chiefs 17 – San Francisco 49ers 0.

Shanahan empieza a impacientarse por la ineficacia de su equipo. Al mismo tiempo, detecta cierta pérdida de confianza de los suyos en su dirección, sugestionados por la historia de la remontada de Brady en el Super Bowl LI, donde él era el coordinador ofensivo de los Falcons. Para evitar volver a sufrir las críticas de aquella fatídica noche, decide esta vez controlar el ataque con el juego de carrera, aunque las circunstancias del partido pidan ser más audaces.

Sorprendidos por la inesperada táctica, la defensa de Chiefs es incapaz de dar respuesta a las continuas carreras de McCaffrey, ya sea entre tackles o por el exterior. Spagnuolo se tira de los pocos pelos que le quedan en la cabeza, mientras las espectaculares acciones del runningback levantan el entusiasmo del público, que corea ¡MVP, MVP! Creyendo que estas alusiones iban dirigidas a su persona, Lamar Jackson se levanta en el palco de celebridades, pero en vez de la esperada ovación, recibe un sonoro abucheo.

Animado por el buen resultado del juego de carrera, Shanahan dispone una power-formation. Brady amaga el handoff a McCaffrey, pero se gira en un play-action y pasa a la end-zone, donde recibe totalmente desmarcado el Offensive Tackle  McKivitz, a quien habían declarado elegible. Sin embargo, el árbitro principal Vinovich anula la acción por pase ilegal. Tras las protestas de Brady, diciéndole que ya le había avisado de que el OT era elegible, el referí reconoce que tiene razón, que había confundido el nombre, y ya le extrañaba que declararan elegible a McCloud quien, por su condición de widereceiver, ya era elegible de facto; pero quién era él para contradecir a toda una estrella como Brady. Como excusa, el árbitro argumenta que el tono de voz del quarterback es muy parecido al de su esposa, y su cerebro ha desarrollado la capacidad de no prestar atención a esa tonalidad.

 

La incorrecta interpretación del colegiado sobre la elegibilidad de un jugador de línea de los Detroit Lions les costó la derrota en su duelo contra los Dallas Cowboys

 

Los 49ers aceptan la disculpa, pero son castigados igualmente. Enrabietado, McCaffrey arranca el balón de las manos de Brady. Buscando un hueco, retrocede una docena de yardas, sólo para volver a recuperarlas zigzagueando, sin que ningún defensor chief pueda echarle el guante. La pasmosa habilidad del corredor niner para eludir rivales tiene su recompensa anotando un meritorio touchdown, que borra el cero del marcador de su equipo, justo antes de que se llegue al intermedio. Kansas City Chiefs 17 – San Francisco 49ers 7.

 

Descanso en la Súper Bowl

La actuación del descanso comienza con retraso. Por lo visto, la seguridad del estadio ha impedido la entrada al campo del cantante Usher, alegando que no sabían quién era. La demora se ha prolongado, ya que ni siquiera los responsables de la NFL encargados del show del intermedio eran capaces de asegurar si el retenido era quien decía ser. Finalmente, da comienzo a su actuación, pero dado el escaso interés que despierta, nadie se queja de la tardanza.

De hecho, los espectadores aprovechan el asueto para dirigirse con adicción a unas mesas de juego que ha dispuesto la organización. Causan furor las apuestas a los dados y especialmente, unos nuevos juegos de cartas, cuyos crupieres dicen que se llaman “las siete y media” y el “cinquillo”.

En el palco de celebridades, Goodell presenta el plateado trofeo Lombardi a los invitados, pero súbitamente lo esconde cuando pasa junto a George Clooney y Brad Pitt, ya que no hay vez que estos líderes de la banda “Ocean’s Eleven” vayan a Las Vegas y no roben algo.

Mientras, ante la indiferencia general, Usher prosigue su actuación, a la que se ha unido un coro de chavalería. En realidad, son sus propios hijos, quienes, al no poder pagar un canguro para esa noche, no han tenido más remedio que acompañarle. En todo caso, la retransmisión se centra en el palco de Taylor Swift, donde la reciente ganadora en los premios Grammy’s devora una bolsa de patatas fritas, recientemente sacadas al mercado por una empresa de su novio Travis. Al instante, todas las existencias de esa marca de aperitivos, respetuosa con el medio ambiente y baja huella de carbono, se agotan en los supermercados, demostrando el tirón popular de cualquier cosa que haga la pareja.

 

Comienza la segunda parte

Los 49ers salen del túnel de vestuarios a todo ritmo, guiados por un enorme radiocasete portátil. El entusiasmo se apaga cuando su portador, Chase Young, empieza a dolerse la espalda por sobrellevar tan ingente peso sobre su hombro. Su cuestionable retorno supone un serio contratiempo para la defensa minera en la segunda mitad.

 

Se ha convertido en tradición que los 49ers accedan al estadio al ritmo de un enorme «boombox»

 

Guiados por un retorno como un rayo de Ray-Ray (valga la doble redundancia) McCloud, los 49ers inician el tercer cuarto con Brady mucho más entonado. Recodando sus mejores tiempos, encadena una soporífera secuencia de pases cortos, que desata los bostezos del respetable. En esta fase del encuentro, destaca la capacidad del widereceiver Samuel para ganar yardas después de la recepción, y la fortaleza del tight-end Kittle en los balones divididos.

Lento pero inexorable, el ataque de San Francisco se planta en la red-zone de Kansas City, donde su defensa se hace fuerte y cierra todos los huecos. Es 3ª y 7. Brady escanea el campo, marca la jugada, recibe el snap, da tres pasos hacia atrás y… ¡de repente todos los jugadores se quedan paralizados! Jugadores, árbitros e incluso cheerleaders se quedan absolutamente inmóviles, como estatuas. De pronto, se vuelven a movilizar, pero en lugar de continuar la jugada, … ¡se van todos a repetir el kickoff inicial! Por lo visto, esto ha sido una práctica habitual durante todo el año. Y nosotros criticando injustamente a DAZN por sus nefastas retransmisiones donde se quedaba congelada la imagen y el resumen se reiniciaba solo.

 

 

Se reanuda el encuentro

Se repite todo el encuentro, incluido el aburrido espectáculo del descanso. Los espectadores aprovechan para pasarse en masa a la retransmisión que de la Super Bowl está haciendo el canal Nickelodeon, con los personajes de la serie “Bob Esponja” simulando un partido en el fondo del mar, mucho más divertido y dinámico que el partido real.

 

La retransmisión del partido entre Falcons y Jaguars como si fueran personajes de “Toy Story” fue una auténtica pasada.

 

Se retoma el partido en el punto donde lo habíamos dejado. Brady pasa a Samuel, quien se lanza hacia la end-zone. En el último momento, Sneed, el cornerback de los Chiefs, le provoca un fumble justo antes de sobrepasar la línea de marca, como hizo contra Flowers en la final de conferencia. Toda la defensa de Kansas City, entusiasmada por la acción, se va en grupo a celebrarlo al fondo donde está el palco de Taylor Swift. Mientras, nadie se ha ocupado de recuperar el balón, que sigue vivo en la zona de anotación. Kittle lo recoge y convierte así el segundo touchdown para los de San Francisco.

 

 

Kansas City Chiefs 17 – San Francisco 49ers 14.

Viendo que el partido se complica, Reid decide regresar de la cantina para dirigir personalmente la ofensiva. A pesar de que la temperatura dentro del Allegiant Stadium es muy agradable, da la impresión de que el entrenador de los Chiefs tiene el bigote congelado. Sin embargo, Tracy Wolfson, la reportera a pie de campo, nos confirma que en realidad es azúcar glas de los donuts que se ha zampado.

 

La imagen del bigote congelado de Andy Reid en la eliminatoria que enfrentó a los Chiefs contra los Dolphins, demuestra bien a las claras las duras condiciones climatológicas que deben superar los jugadores de fútbol americano (foto: Larry Brown Sports)

 

Mahomes ha recuperado su magia. Se desenvuelve en el campo haciendo eses, y ejecutando maniobras inverosímiles, como si estuviera conducido bajo los efectos del alcohol. Se ve que lo lleva en la sangre. La defensa de 49ers, presa del desconcierto, y mermada su capacidad de presión sin Young, se encuentra desbordada. Sin mayores sobresaltos, llegan con relativa facilidad a la yarda 15 de San Francisco.

 

Desde ahí, Mahomes hace el handoff a Edwards-Helaire, quien amaga una carrera central para después irse por el exterior, y cederle el oval a Rice, que venía corriendo en dirección opuesta. La jugada cambia totalmente de orientación. En ese momento es cuando el receptor se gira para pasarle el balón a Mahomes quien, con un par de regates asombrosos, un amago de pase y haciendo un escorzo, consigue cruzar la zona de marca para aumentar la ventaja de su equipo. Kansas City Chiefs 24 – San Francisco 49ers 14. Todos los miembros del palco de los Chiefs se lanzan a felicitar a Taylor Swift. Mientras, Brittany Mahomes, la esposa de Patrick, llora desconsolada porque nadie le hace caso.

 

Último cuarto

Llegamos al último cuarto del partido con los 49ers abajo de 10. A Shanahan se le aparecen los fantasmas de las pasadas ediciones perdidas, ante la incomprensión del resto del equipo. Tan sólo le entiende el quarterback suplente Sam Darnold.

 

La defensa prevent de Spagnuolo permite avanzar a 49ers, pero muy lentamente, sin conceder bigplays. Brady no encuentra soluciones. Shanahan le dice por los auriculares que busque al fullback Juszczyk. Sin embargo, el quarterback cree que lo que le está diciendo es la clave del WiFi, y no le hace caso. Es tercera y largo, y lanza profundo a Aiyuk, quien realiza una espectacular recepción pegado a la banda. Los 49ers se apresuran a reanudar el juego, pero Reid pide challenge.

 

La jugada es tan dudosa que, para analizarla a conciencia, hacen traer al equipo de CSI de Las Vegas. Uno de los investigadores, un tal Grissom, saca del césped con unas pinzas un insecto semiaplastado. Comprueba que es una variedad muy rara que sólo vive en la cal blanca de las líneas de banda, así que determina que el jugador ha pisado fuera y el pase es incompleto.

 

Los 49ers deben conformarse con un gol de campo, pero no se fían nada de Moody. En su lugar, deciden llamar a una de las celebridades asistente al encuentro: el jugador del Inter de Miami, Leo Messi. El afamado delantero argentino se perfila para chutar el field-goal, y el balón pasa por la escuadra entre el goal-post y la crossbar. Le dicen que no era necesario ajustarlo tanto, a lo que responde que no sabe tirar las faltas de otra forma.

 

Kansas City Chiefs 24 – San Francisco 49ers 17.

Estamos en los momentos decisivos del partido. Kansas City necesita un drive largo, y anotar si es posible. San Francisco debe pararlos, y conseguir un turnover si es posible. La tensión se palpa en el ambiente, donde todo el mundo está pendiente del palco de Taylor Swift.

Los Chiefs atacan por tierra, pero Pacheco ya no tiene las fuerzas del inicio. Hay dos terceros downs que salvan por los pelos entre el talento de Mahomes y la pericia de Kelce. En ningún momento del año han llegado a funcionar los pases largos en los Chiefs, con continuos drops de sus recptores. El público enardecido, no deja de jalear a la Swift, que se mueve nerviosa por el palco. Para rebajar la tensión, su cuñado Jason se pone a hacer el ganso. En vez de salir a la ventana semidesnudo como en el frío Buffalo, se asoma recubierto de gruesos abrigos de arriba abajo, para regocijo de la concurrencia.

 

Ya sea Jason Kelce o Taylor Swift, el palco de los Chiefs es siempre centro de atención. La aparición de Jason sin camiseta en el gélido Buffalo, aparte de simpática, ponía sobre la mesa el debate acerca de si la NFL debería tener preparados estadios cubiertos como alternativa a los retrasos provocados por las nevadas.

 

Estamos dentro de los dos últimos minutos. San Francisco no tiene tiempos muertos. Kansas City se enfrenta a un tercera y largo. Un primer down les da el partido. Taylor Swift se mueve inquieta. Da un saltito. Otro más. Se muerde las uñas. Levanta los brazos, pero al instante los baja de golpe. Por la desolación impresa en su rostro, deducimos que el pase ha sido incompleto. En efecto, el oval, perfectamente lanzado por Mahomes, iba dirigido a ValdesScantling, que estaba siendo marcado por Lenoir. Sin embargo, ninguno de los dos se ha percatado, ya que discutían diciendo el cornerback que su nombre, Deommodore, era más original, mientras el receptor que el suyo, Marquez, tenía más clase.

 

Controversia sobre jugarse los cuartos downs

Es cuarto down, y las leyes del estado de Nevada obligan que “aquí hemos venido a jugar”. Además, Reid no quiere ser menos que Campbell, el entrenador de Lions, a la hora de arriesgar estúpidamente la victoria. Ordena un pase a Kelce, pero eso es lo que espera toda la defensa de 49ers, así que el tightend, antes de verse placado, ejecuta un pase lateral al widereceiver Toney quien, totalmente solo, se dirige a la end-zone. Sin embargo, antes de cruzar la línea de goal, suelta el balón que se pierde por la zona de marca. Touchback. El receptor declara que lo ha hecho aposta, por despecho al haberle dejado fuera del equipo tras su fuera de juego en el partido contra los Bills.

Los jugadores de Kansas City recriminan la acción de su compañero dándole golpes en el casco hasta que éste queda peor que el de Mahomes el día de Miami. Su regreso es cuestionable. San Francisco tendrá una última oportunidad con algo más de un minuto por jugar.

 

La imagen del casco de Mahomes destrozado nos recuerda la violencia de este deporte, y la necesidad de mejorar las medidas de protección para sus protagonistas (foto: Emily Curiel/The Kansas City Star/Tribune News Service via Getty)

 

Último drive a la desesperada de los 49ers para lograr la remontada

No hay lugar para ser timoratos, así que Brady se juega un pase profundo hacia Aiyuk aunque éste se encuentra bajo doble cobertura. Sorprendentemente, el receptor no hace el más mínimo ademán de buscar el ovoide. Desconcertado ante tal apatía, el cornerback McDuffie pierde de vista el balón, que le rebota en el casco. Descontrolado, el oval rebota también contra el casco del safety Reid que había acudido en la ayuda. Es ahora cuando interviene Aiyuk quien, con una acrobática recepción, se hace con el balón antes de que impacte contra el suelo. El receptor niner, desaparecido durante buena parte del Super Bowl, declararía después que, si no es de rebote, para él no tienen mérito las recepciones.

Con la posesión dentro de la red-zone, pero sin tiempos muertos, los 49ers deben apresurarse para hacer el spike. Todos se sitúan en formación, excepto Brady que, jadeando, llega casi un minuto después. “Ya no estoy para estos trotes”, afirma, aunque en realidad, no es que se pueda decir que durante su prime fuese un gran corredor.

 

Férrea defensa de los Chiefs para conservar la ventaja

Quizá todavía exhausto por la carrera anterior, o porque el umpire estaba en babia mirando al palco de la Swift, el quarterback californiano tropieza con el árbitro en su rollout y cae al suelo. Desde ahí, para evitar un sack que haría consumir el poco tiempo que queda, se desprende del balón. El pase queda corto y va a ser interceptado por el safety Edwards, pero el receptor Jennings se anticipa y consigue quedarse con el balón para salir por la banda en la yarda 2.

Este involuntario tropiezo con un árbitro le costó un safety a los Ravens (foto: Larry Brown Sports)

 

El temor a la remontada se extiende entre las filas Chiefs, quienes deciden acometer una acción desesperada. Contratan de emergencia al único que puede frenar en esta situación a Brady: Bill Belichick, que extrañamente está sin equipo. El respeto que el quarterback siente hacia su entrenador durante tantos años es tal que, nervioso, falla incomprensiblemente sendos pases en primer y segundo down.

Shanahan decide cambiar de estrategia y ordena una jugada de “Tush-push”. Brady toma el snap y es empujado al alimón por el runningback Mitchell y el fullback Juszczyk. Pero de pronto,  suelta inesperadamente el oval, girándose enfurecido, reclamando que alguien le ha metido el dedo en el culo. Para calmarle, Juszczyk le promete que su esposa le hará una cazadora personalizada. Mientras, los árbitros determinan incompleto, con lo que se para el reloj y San Francisco dispondrá de una última oportunidad para empatar el partido.

 

La jugada «tush-push», donde todo el equipo empuja al quarterback para avanzar la yarda que le separa de la anotación, se ha demostrado imparable (sobre todo cuando son los Eagles quienes la ejecutan). Tanto, que la NFL se plantea prohibirla.

 

Final no exento de polémica

Ya más tranquilo, Brady toma el mando de la situación y dispone que esta vez harán el QB-sneak como se ha hecho toda la vida. Una jugada en la que es un reconocido maestro. La tensión se desborda. Taylor Swift se tapa los ojos porque no quiere verlo. Para intentar relajarse, empieza a entonar una de sus canciones más populares, pero cambiándole la letra. “Cruel Super Bowl” se encarama de inmediato a lo más alto de las listas de reproducción de Spotify.

Arranca la jugada, y Brady empuja bajo una montonera de jugadores de ambos equipos. Es imposible determinar si ha cruzado la línea de goal o no. Los árbitros hacen un corrillo para dictar la resolución, pero todos estaban pendientes de la Swift, y nadie ha visto la acción. Las imágenes de televisión tampoco aclaran nada, centradas como estaban en la actuación de la cantante.

Así las cosas, los árbitros deciden consultar con el Comisionado Goodell sobre el dilema que se les plantea: si deben pitar a favor de Brady, como han hecho siempre, o a favor de los Chiefs, como llevan haciendo últimamente. La respuesta es categórica: hay que dejar el pasado atrás y mirar hacia el futuro. Además, Goodell y Brady nunca se habían llevado bien. Los árbitros decretan que la jugada ha quedado corta, por lo que la victoria en la Súper Bowl LVIII es para los Kansas City Chiefs.

 

 

Ceremonia de entrega de trofeos a los campeones: los Kansas City Chiefs

Contrariamente a lo que se podía esperar, la polémica decisión no genera en el público la controversia esperada. Los espectadores han sido obsequiados con gafas de Apple Visión, y cada uno ve lo que quiere ver. Donde se desborda el entusiasmo es en Kansas City, como muestran las imágenes de FOX. Sin embargo, en un error de la cadena ultraconservadora, lo que pasan en realidad es una manifestación de VOX, confundida por la proliferación de banderas rojigualdas, colores de los Chiefs.

Por total unanimidad, el trofeo MVP del partido se concede a Taylor Swift, para entusiasmo general. La cantante, agradecida y emocionada, se dirige a la tribuna a recogerlo cuando de pronto se encuentra allí a Tom Brady. El quarterback insiste en que cada vez que se juega una Súper Bowl, a él le toca recibir este galardón, por lo que no entiende que esta vez sea distinto.

Tras entregar el trofeo Lombardi a Clark Hunt, hijo del legendario Lamar Hunt y CEO de los Chiefs, el Comisionado Goodell se lo quita con la excusa de que “lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas”. Ante el desconsuelo de los de Missouri, que se marchan con las manos vacías, se cierra apresuradamente la ceremonia, ya que todos están deseando volver a los casinos.

Así, entre fuegos artificiales, ponemos punto final a una espectacular y emocionantísima temporada en la NFL. Si se han quedado con ganas de más, no desconecten de Spanish Bowl, ya que en nuestra plataforma podrán seguir disfrutando de los mejores contenidos sobre football americano, en todos los formatos posibles.

 

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