La pregunta del millón de dólares —o, en el caso de los Steelers, de varios millones y quizá del futuro de la franquicia— sigue en el aire. El pasado fin de semana arrancaron los primeros partidos del futbol colegial de la temporada 2025, aunque las universidades más poderosas entrarán en acción hasta esta semana. Quién Quién Quién Quién Quién Quién Quién Quién Quién Quién
Este es el momento perfecto para hablar de los prospectos que debemos seguir de cerca durante la campaña. No es ningún secreto que la primera selección de Pittsburgh en el próximo Draft —que, además, se celebrará en la ciudad— apunta directamente a un QB.
No importa si Aaron Rodgers decide quedarse un año más. Ha habido señales de que podría suceder, pero la realidad es que la próxima clase de mariscales de campo viene cargada de talento, y este podría ser el momento ideal para encontrar al heredero que lidere la franquicia hacia nuevas glorias.
Arch Manning (Texas)
Hablemos del “elefante en la habitación”. Mucho se ha especulado sobre si Arch Manning se declarará elegible para el Draft 2026 o si permanecerá más tiempo en la universidad. Por un lado, su abuelo Archie Manning comentó que no saldría; por otro, el propio Arch aclaró la situación:
“No sé de dónde sacó eso, me envió un mensaje disculpándose. Estoy tomando las cosas día a día.”
La decisión dependerá de varios factores:
- Su desempeño en esta primera temporada como titular en Texas.
- Los equipos que ocupen los primeros lugares del próximo Draft.

Los Steelers, por su parte, han hecho movimientos estratégicos para posicionarse y tener la posibilidad de subir en la primera ronda si es necesario. Si Manning decide declararse, el precio para seleccionarlo será alto… salvo que Pittsburgh tenga una temporada desastrosa en 2025.
Como jugador, Manning combina lo mejor de dos mundos:
- La movilidad y agilidad que tenía su abuelo Archie (cualidades que ni Eli ni Peyton mostraron).
- El talento de brazo heredado de sus tíos.
Es un pasador de buen tamaño, con manejo sólido dentro de la bolsa de protección y precisión en pases cortos y medios. Su bola profunda y la velocidad de su release aún necesitan desarrollo, pero el potencial está ahí.
El único inconveniente: la muestra de juego es reducida. Sin embargo, su pedigrí es innegable. En Isidore Newman High School, rompió los récords de Eli Manning en yardas y de Peyton Manning en anotaciones.
Garrett Nussmeier (LSU)
Otro apellido ligado a la NFL. Su padre, Doug Nussmeier, fue QB para Saints y Colts, aunque sin gran impacto. Garrett es un pasador que lee bien la defensiva, se anticipa desde la bolsa de protección y, al mismo tiempo, encarna el espíritu gunslinger: arriesgado, atrevido y capaz de regalarnos jugadas espectaculares… pero también pérdidas costosas.
Sus números lo reflejan: 40 anotaciones, pero 19 intercepciones. Es un jugador de picos altos, capaz de parecer de los mejores de la nación en un buen día, pero también de generar dudas cuando su consistencia se desploma.
Me recuerda un poco a Joe Burrow antes de su temporada de campeonato con LSU: mucho talento, pero aún sin alcanzar su techo. Este año será crucial, y su primera gran prueba llegará en la Semana 1, cuando LSU enfrente a Clemson y a otro prospecto de esta lista.
Si logra encontrar equilibrio en la toma de decisiones y aprende a no forzar jugadas cuando el plan inicial falla, podría convertirse en un candidato serio para colarse en el Top 10 del Draft.
Drew Allar (Penn State)
Si dejamos de lado el apellido Manning, el favorito de muchos —incluyéndome— para los Steelers es Drew Allar. La temporada pasada tuvo un año espectacular con Penn State, quedando a las puertas de la final colegial.
Allar fue un recluta cinco estrellas y encarna el arquetipo clásico de pasador de bolsa: preciso, inteligente en sus lecturas y cuidadoso con el balón. Sus números lo respaldan: 53 touchdowns y solo 10 intercepciones.

Su récord como titular es 23-6, destacando que lo logró sin contar con los mejores receptores. Para esta campaña, Penn State trabajó en darle más armas ofensivas, y esta será la gran oportunidad para ver su verdadero techo.
En una entrevista reciente, Allar explicó que pudo haber salido al Draft 2025, pero decidió regresar para pulir su juego y pidió elevar el nivel de exigencia en los entrenamientos. Esa mentalidad es exactamente lo que los Steelers necesitan en su próximo líder.
LaNorris Sellers (South Carolina)
Si buscas un dual-threat puro, este es tu hombre. LaNorris Sellers combina fuerza física y explosividad. Con las piernas, es muy difícil de derribar y, además, es elusivo: acumuló 18 tackleadas forzadas en la temporada pasada.
Con el brazo, Sellers también impresiona. Ganó el premio al freshman del Año de la SEC, llevó a su equipo a un récord de 9-3 y se posicionó como el prospecto #16 de la nación. Su estilo recuerda a Cam Newton: físico, dominante y con potencial de superestrella, aunque todavía necesita refinar su mecánica de pase.

Un dato clave: un gerente general de la NFL comentó que el IQ de football de Sellers es uno de los más altos que han visto en años. Actualmente, es el quinto favorito al Trofeo Heisman.
Cade Klubnik (Clemson)
Ex prospecto #1 de la nación y MVP del Elite 11, Cade Klubnik rompió los récords de Drew Brees y Nick Foles en Westlake High School. Llegó al colegial con grandes expectativas, y aunque el inicio fue complicado, mostró resiliencia y trabajó hasta consolidarse.
Sus números de la temporada pasada hablan: 36 anotaciones y 6 intercepciones. Klubnik cerró fuerte el año, encontrando su mejor versión en la segunda mitad, y su debut en 2025 contra LSU será una prueba inmediata para medir en qué nivel inicia la campaña.
Mención Honorable: Sam Levitt (Arizona State)
Sam Levitt llevó a Arizona State a ganar el Big 12 y meterse en playoffs, consolidándose como un atleta explosivo con gran brazo y capacidad para generar jugadas fuera de estructura. Aún debe mejorar su presencia en la bolsa de protección, pero es un nombre que hay que vigilar de cerca.
Conclusión
Los Steelers deberán elegir cuidadosamente a su próximo QB. La clase 2025 promete talento, pero también trae complejidad:
- ¿Subirán posiciones en el Draft para ir por un talento generacional como Manning o Sellers?
- ¿O esperarán a que uno de los favoritos, como Allar o Klubnik, caiga cerca de su turno?
Para encontrar esa respuesta, tendremos que seguir de cerca cada semana del futbol colegial.