En la NFL se castiga la agresividad, pero para los New York Jets de 2026 no había otra opción.
Tras una temporada para el olvido y una limpieza estratégica en Florham Park, los neoyorquinos salieron del draft con un arsenal de locura y muy bien curado.
La estrategia se basó en priorizar el impacto inmediato; asegurando talento élite en posiciones críticas, logrando algo especial: ser el único equipo con tres selecciones de primera ronda. Tomaron riesgos que podrán definir a la franquicia por la próxima década y en este análisis, desglosaremos lo sucedido en Pittsburgh y cómo esta movida maestra pone a Jets como uno de los claros ganadores de la cita más importante de la primavera.
De Avrell Reese a ¿David Bailey?
Horas antes de iniciar el draft todo apuntaba a que Avrell Reese era el pick 2 del año, pero… ¿Por qué Bailey y no Reese? Bueno, la respuesta radica en el tipo de proyecto que implica cada uno:
Avrell es un atleta híbrido mas parecido a un linebacker moderno, pero Jets requiere un edge determinante y de alto impacto; David Bailey tiene las cualidades que cubren estas necesidades. Con 1.91m y los 113 kg de poder, físicamente lo convierten en un atleta con el corte de un profesional, además de ser eficiente, talentoso y veloz logra encajar perfecto en el rol de técnica 9.
Sus estadísticas fueron clave para su reclutamiento, con 14.5 capturas y el 18% en la taza de presión en la Big 12 que es dominada por los quarterbacks élite, lo convierte en un prospecto plug-and-play.
El truco ofensivo
En los picks 16 y 30 de la primera ronda, se apostó por 2 prospectos ofensivos: El tight end Kenyon Sadiq y el wide receiver Omar Cooper Jr. Este par le da frescura y flexibilidad a una unidad que depende muchísimo de Garrett Wilson y Breece Hall que son objetivos clave para mover el balón.
Kenyon es un talento arrollador. Su actuación en el combine lo dejó como el TE más rápido en la prueba de las 40 yardas, dejando una marca de 4.39 segundos, además de ser atlético es un gran bloqueador. Muchos especialistas del scouting, comparan su estilo de juego al de George Kittle.
En el caso de Omar, es un receptor con gran habilidad para el desarrollo de rutas, muy buena inteligencia kinestésica lo que le permite orientarse en campo, un productor de yardas excepcional después de recepción y la mejor parte es que físicamente sólido, por lo que lo convierte en un gadget para jugadas clave.

Días 2 y 3: Lo Raro, El Desarrollo y La Polémica
Lo Raro
Cuando habla uno de lo raro piensa en cosas feas, pero a este war room le encanta apostar por lo raro que es interesante. Con los picks 50 y 103, optaron por el RAS (Relative Athletic Score) para elegir a estos jugadores:
- D’Angelo Ponds, es un cornerback como pocos… Tiene el temple, carácter, velocidad, fuerza y lo que para muchos sería una deficiencia: Su estatura. Con 1.75m es fácil subestimarlo, pero Ponds logró usar el combine como una exhibición de talento, demostrando que con los 100 de calificación en el salto vertical, la estatura es un número simple.
- Darrell Jackson Jr. fue otro de estos jugadores que supo a bien usar el combine para convencer del porque es una apuesta segura. Es un tackle defensivo que impone con su 1.96m y los 143 kgs de presentación, además de lograr un salto vertical de 99. Es fuerte y aunque le falta mejorar en el pass rush, es un jugador moldeable, con potencial de ser genio y figura en la unidad defensiva.

El Desarrollo
Ahora si hablamos de paciencia y procesos, tenemos que hablar de los picks 188 y 228:
- Anez Cooper es un guard ancla, que tienen la experiencia, conocen bien su posición y su capacidad. Es un jugador interesante por su talla y peso (1.98m-151 kgs), pero su mayor debilidad esta en la movilidad y velocidad lateral. Como virtudes es fuerte, pesado e inteligente, tiene lo necesario para empezar en banca y dar ese salto de calidad.
- VJ Payne es probablemente el eslabón más débil de esta generación (desde mi perspectiva). Es un safety de velocidad y experiencia, con cualidades como brazos largos y complexión grande (1.91m-93 kgs), pero le falta destreza en las manos, mejorar la lectura de campo y en la técnica de «tackleo». Son detalles que con el staff y «coacheo» adecuado pueden hacer que un atleta como Payne, madure su juego.
La Polémica
Para cerrar, entremos en detalle con la selección más polémica… El QB:
Cade Klubnik se convirtió en el pick 110 de la cuarta ronda, pero su elección no es al azar. Klubnik es táctico, tiene buena lectura y habilidad para improvisar, pero que no es consistente, es malo bajo presión y su brazo no es especial. Si bien, suena a catástrofe, es una selección de bajo riesgo pero se puede convertir en un pick de alta recompensa. Para mi es la apuesta más loca, pero con el mayor potencial a largo plazo.

El Draft 2026 no fue una simple suma de prospectos, sino un cambio de filosofía radical. La mancuerna de Aaron Glenn y Darren Mougey ha dejado claro que la reconstrucción pasiva terminó. No se solo reclutó talento, seleccionó atletas con ojo clínico. Puede que 2026 sea el año en que el Jets dejó de mirar el draft como una esperanza y comenzó a usarlo como una herramienta.
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