TJ Parker, OLB: bills
22 años – 3 años en College – 6’4” pies – 263 libras – 3 años en Clemson Tigers.
Su padre sirvió en el Ejército, durante 11 años. De ahí que el bueno de TJ haya vivido a lo largo y ancho de la geografía estadounidense. Un dato curioso es que, en high school, jugó en el equipo de Patrick Nix, el padre de Bo Nix. Se comprometió, en un principio, con Penn State, pero finalmente aceptaría la oferta de Clemson. bills bills bills bills bills bills bills bills bills bills bills bills bills bills bills bills bills bills bills bills bills bills
El gran problema de Parker y su compañero de equipo, Peter Woods -seleccionado por Kansas City Chiefs-, tras unas expectativas bestiales a nivel individual y grupal, al inicio de temporada, donde Clemson figuraba entre las grandes candidatas al entorchado nacional, ha sido que los Tigers se cayeron con todo, desde la derrota inicial contra LSU. Desde ahí, todo ha ido de mal en peor, cayéndose no solo de la lucha por los Playoffs, sino también de la pugna por el título de conferencia. Parker y Woods entraron en una desidia, ante la falta de objetivos, y bajaron con creces su rendimiento individual, desmoronándose sus altas expectativas de ser elegido en las primeras posiciones del NFL Draft.
Ha sido titular durante dos años y medio en el equipo de Dabo Swinney, pero jugando como EDGE, no alineándose jamás como OLB, sino como un rusher puro y duro. En 2023, tuvo una temporada bestial, siendo elegido Freshman All-American. En su segunda temporada, siguió una estela colosal, estando en la terna de ser un potencial top 5, en el Draft 2026. Pero su tercer año ha sido mucho más discreto, como y he comentado anteriormente.
Sin duda, la mejor característica de Parker es esa combinación de potencia física y punta de velocidad. Sus manos son fuertes y poderosas, con una longitud de brazos muy dominante, pero suele ganar sus duelos más por potencia que por técnica. Este aspecto ha de mejorarlo, o lo pagará en el siguiente nivel. Es bastante bueno contra la carrera, con un motor potente, que le hace llegar con fuerza al final de la jugada. Ha jugado 39 partidos de forma consecutiva.
Entre sus debilidades, hay que decir que tiene que mejorar su anclaje, al iniciar la jugada, ya que puede ser presa fácil para los tackles rivales. Su suelo ya es más que interesante, pero tiene que pulir y mejorar sus movimientos como pass rush si quiere convertirse en un OLB competente en Buffalo Bills. Sin duda, tiene el físico y la capacidad atlética para conseguirlo.
Davison Igbinosun, CB:
22 años – 4 años en College – 6’2” pies – 189 libras – 1 año en Ole Miss Rebels – 3 años en Ohio State Buckeyes.
El nombre de nuestro nuevo cornerback, Aimuamwosa, en nigeriano, significa “No se puede discutir con Dios”. Así que esperemos que ningún QB ni WR rival puede discutir con el bueno de Igbinosun. Tras una magnífica etapa en high school, recibió muchas ofertas, decidiéndose finalmente entre Rutgers -universidad de su New Jersey natal y equipo de su hermano- y Ole Miss. Aceptaría la oferta de Ole Miss y el magnífico entrenador Lane Kiffin. Tras una temporada 2022 fantástica, en la que fue elegido All-American, optó por seguir creciendo y aceptó la oferta de Ohio State. Su jugador favorito siempre fue Jeff Okudah. Hay que decir que ya es graduado en Psicología, por lo tanto, a priori es un profesional con la mente bien puesta y no debería presentar ningún problema extradeportivo.
Ha sido cuatro años titular. En Ohio State, que plantea un esquema defensivo zonal, ha sido un pilar fundamental. Ha jugado, en ocasiones, man to man. Por tanto, su versatilidad es una de sus características más notorias. 2025, a pesar de que Ohio State no ha conseguido revalidar el título nacional, ha sido el mejor año de Igbinosun, no permitiendo ningún TD y solo concediendo 22 recepciones (solo una de más 20 yardas).

Es un CB muy atlético, con una fisicidad fuera de lo común. Gana muchísimos duelos por músculo, puro y duro. Ese aspecto no va a ser tan dominante en NFL, así que tendrá que crecer en movimientos y habilidades técnicas. Sin duda, con Leonhard, especialista, en secundaria, este chico va a crecer. Tiene un gen competitivo y una confianza en su juego que lo pueden erigir en un CB generacional. Ni un problema de lesiones a lo largo de su carrera. Es explosivo a la hora de ir al blitz. Puede ser uno de los juguetes favoritos de Jim Leonhard.
Su estilo de juego tan disruptivo ha hecho que haya cometido muchas penalizaciones a lo largo de su etapa colegial. Tiene que seguir siendo agresivo, pero usando menos sus manos, en movimientos no permitidos. Es un torito, pero un torito que tiene que templarse un poco más. Otro aspecto es que tiende a jugar muy erguido, lo cual perjudica sus movimientos y cambios laterales. Tiene que ganar músculo, especialmente en el tren inferior, para mejorar su productividad contra la carrera. La técnica de placaje también tiene que ser implementada.
Jude Bowry, OT:
22 años – 4 años en College – 6’5” pies – 314 libras – 4 años en Boston College Eagles.
Recibió ofertas de Army, Ball State, Liberty, Old Dominion y UMass. Aunque finalmente aceptó la oferta de Boston College. Otro jugador graduado, en este caso, en Comunicación, así que se presupone que, en su vida, está completamente asentado.
Solo ha sido titular durante dos años en Boston College, jugando como left tackle. Hay que decir que su experiencia como liniero ofensivo es bastante corta y aún tiene que pulir y aprender muchos movimientos de la posición. Este año tuvo un problema de cadera y se perdió tres partidos. Sorprende lo explosivo que es para su tamaño, siendo mejor en protección de pase que en defensa para abrir huecos terrestres. Sube bien al segundo nivel. Lo más importante es que tiene el tamaño, las manos, la fuerza y la explosividad para seguir creciendo. Ha sido utilizado también en el right tackle. Fue capitán de los Eagles, en 2025.
Entre sus debilidades, aparte de su inexperiencia, está el hecho de que tiene que seguir creciendo. Sus manos son buenas y poderosas, pero le falta aprender a moverlas, porque los rushers rivales con un poco de técnica, lo mean. Tiene que ser aún más agresivo desde el movimiento inicial. Su anclaje aún es deficiente, perdiendo estabilidad y siendo fácil de sortear. Es un jugador que debe entrar en la rotación y seguir creciendo. Igual es interesante su cambio al guard, pero jamás ha jugado en esta posición.
Skyler Bell, WR:
23 años – 5 años en College – 6’0” pies – 192 libras – 3 años en Wisconsin Badgers – 2 años en UConn Huskies.
El amigo Skyler viene de una familia súper vinculada al fútbol americano. Skyler, desde siempre, ha sido un auténtico atleta, practicando hockey, lacrosse, baloncesto y crossfit (su padre tiene un gimnasio). Se comprometió con Wisconsin, en 2020. Se perdió su primera temporada con los Badgers, debido a una lesión. En 2022, tuvo una excelente temporada y fue, sin duda, el mejor rookie del programa sito en Madison. Sin embargo, la marcha de Paul Chryst y la llegada de Luke Fickell lo defenestró al abismo, solicitando su transfer, en diciembre de 2023. Jim Mora y su remozado proyecto en Connecticut lo convencieron. En 2024, la partió con los Huskies, recibiendo una oferta de medio millón de dólares por parte de Michigan. Pero Skyler se mantuvo fiel a UConn y al entrenador Mora, realizando otra sensacional temporada, en su último año.
Ha sido titular con UConn durante las dos últimas temporadas, alternándose como receptor abierto y como receptor de slot. Ha conseguido el hito de ser el único jugador All-American de la historia de UConn. Estamos hablando de palabras mayores. Esta campaña ha arrasado con 101 recepciones para 13 TDs.

Sin duda, su característica más sobresaliente es su explosividad. Tiene un primer paso simplemente alucinante, que ya le genera ventaja sobre su marca. Además, su velocidad es buena, manteniendo un ritmo alto a lo largo de toda la ruta. Otro aspecto que lo puede consolidar en Buffalo Bills es su capacidad innata para ganar yardas tras la recepción. Además, ha demostrado que es capaz de aceptar la responsabilidad y ejercer de claro receptor uno, alineándose siempre con el mejor CB del equipo rival. Corre muy bien las rutas, más que bien es inteligente corriéndolas, aunque, no obstante, tiene que ampliar y depurar su árbol. Puede ayudar, por su fisicidad, en los bloqueos.
En cuanto a sus debilidades, cabe destacar que tiene que mejorar sus manos, ya que ha cometido muchos drops. Además, tiene que proteger mejor el ovoide, para no permitir pases despejados por el CB. Muchas veces le falta más agresividad a la hora de atacar el ovoide. No ha participado jamás en special teams. Tuvo una lesión de isquiotibiales en 2021.
Kaleb Elarm-Orrs, LB:
22 años – 5 años en College – 6’2” pies – 234 libras – 3 años en California Golden Bears – 2 años en TCU Horned Frogs.
A Kaleb, de casta le viene al galgo, ya que sus padres practicaron atletismo en UC Davis. Por tanto, desde pequeño, Kaleb fue un grandísimo atleta, que practicó fútbol americano, baloncesto y béisbol. Se comprometió con California, pero sufrió una rotura del ligamento cruzado en 2021, perdiéndose su primer año. En 2022, apenas jugó, siendo la campaña 2023 la de su total consagración. Es curioso que rechazó una oferta de Ohio State para comprometerse con TCU. En Fort Worth, hemos presenciado la irrupción y crecimiento de Elarm-Orrs como uno de los mejores middle linebackers de esta clase. Otro graduado, con las ideas claras.
Ha sido titular como ILB en el esquema defensivo del DC Andy Ávalos. Se ha consolidado, en 2025, como una auténtica máquina de placar, liderando la Big 12. La característica más notoria de Kaleb, aparte de su espectacular condición física y atlética, es su rapidez y explosividad. A pesar de llevar poco tiempo jugando como linebacker interior, sabe reaccionar bien a lo que le proponen los ataques contrarios. Su motor y su rango son alucinantes, con una agresividad que es marca propia. Puede ser otro arma espectacular yendo al blitz.
Ahora bien, le faltan instintos en la posición y tiene que mejorar sus fundamentos como ILB a tiempo completo. Ello implica mejorar su técnica de placaje. Sin duda, pondrá a prueba la capacidad de Jim Leonhard a la hora de desarrollar talentos en bruto. Ha de ganar músculo, especialmente en su tren inferior.
Jalon Kilgore, S:
21 años – 3 años en College – 6’1” pies – 210 libras – 3 años en South Carolina Gamecocks.
Otro atleta bestial, que practicó fútbol americano, baloncesto, béisbol y atletismo. Además, como servidor, es un virtuoso del saxofón. Hay que recordar que su primo es Andrew Thomas, left tackle de New York Giants. Terminaría aceptando la oferta de South Carolina Gamecocks, debido a una relación muy cercana con su entrenador Shane Beamer. Se ha graduado en estudios de Salud Pública.
Ha sido titular sus tres años en Columbia. Fue freshman All-American desde su primer año, supliendo a Nick Emmanwori en momentos puntuales. Es un jugador que se ha desempeñado espectacularmente en la posición de nickel y puntualmente como safety. Además, puede ser utilizado muy bien cerca de la caja. Lógicamente, llama la atención su complexión física y su delirante condición atlética. Su agresividad y su velocidad son otras de sus características más impresionantes. Estos dos aspectos lo erigen en un auténtico baluarte a la hora de generar turnovers.

Aunque ha jugado fundamentalmente como nickel, su tamaño, su velocidad y su capacidad atlética lo hacen proyectarse como el free safety de Buffalo Bills para el futuro. De hecho, hay que recordar que fue seleccionado como tal y que la secundaria es la parcela en la que Leonhard más destaca a la hora de desarrollar jugadores. Tiene que controlar esa agresividad, ya que, en ocasiones, se pasa de frenada y pierde la marca. A pesar de ser muy atlético, tiene que mejorar su lateralidad, especialmente en los cambios de dirección, ya que ha sufrido mucho con receptores con buen route running.
Zane Durant, DT:
22 años – 4 años en College – 6’1” pies – 290 libras – 4 años en Penn State Nittany Lions.
Otro deportista multidisciplinar que, aparte de fútbol americano, practicó halterofilia y lanzamiento de peso. A pesar de tener ofertas de Michigan, USC y Miami, terminó inclinándose por Penn State. También se ha graduado.
Ha sido titular durante los tres últimos años, jugando en el interior de la zaga de los Nittany Lions. Fue reclutado como RB y DE, pero terminó ganando peso y teniendo un rol importante en el interior de la vanguardia defensiva de Penn State. Su anclaje es muy bueno, ya que no es excesivamente grande. De su pasado en halterofilia y lanzamiento de peso, conserva una gran fuerza. No obstante, tiene que ganar más peso y músculo, porque se va a encontrar con auténticos colosos en el circo profesional, en la posición de guard y center. Es muy agresivo, contando con un gran motor, que le hace llegar muy bien al final de la jugada. Sus manos son muy poderosas, pero tiene que aprender a utilizarlas. Su get off (su primer paso) es explosivo. Ha sido capitán en Penn State. Apenas ha tenido lesiones.
Lógicamente, es un defensive tackle por hacer. No puede jugar como nose tackle. Es decir, le faltan kilos, así que toca lo clásico: “pesas y hamburguesas”. Le falta aprender muchos movimientos en la posición, tiene que mejorar su técnica de manos e implementar su manera de deshacerse de los bloqueos. Será, sin duda, un defensive tackle de rotación, que puede ser utilizado en downs puntuales para generar zozobra en la línea rival, debido a esa agresividad.
Toriano Pride, CB:
22 años – 4 años en College – 5’10” pies – 185 libras – 2 años en Clemson Tigers – 2 años en Mizzou Tigers.
Tuvo ofertas de Ohio State, Georgia, Alabama y Oregon. No obstante, terminó aceptando la propuesta de Clemson. Apenas tuvo repercusión con los Tigers y decidió transferirse a otros Tigres, pero más al norte. En Mizzou, ha ofrecido su mejor versión.
Ha sido titular durante las dos ultimas temporada como CB externo en Mizzou, aunque también tiene experiencia en el interior. Es un jugador explosivo, con una punta de velocidad endiablada. De hecho, registró el segundo mejor tiempo, en las 40 yardas, entre todos los jugadores defensivos del NFL Combine. A nivel colegial, ha jugado de manera muy física, jamás rehuyendo del contacto. Tiene buenos instintos en la lectura de juego, pero a veces confía demasiado en ellos y comete fallos absurdos.

Su técnica es bastante mejorable, teniendo que implementar también su manera de placar. En College, ha dependido mucho de su físico y de su velocidad. A nivel NFL, no va a tener este dominio. Quizá, sea pequeño para alinearse en el exterior. Es muy impetuoso y suele perder la posición, permitiendo mucho espacio en los receptores.
Puede tener su rol en Buffalo, ya que su explosividad y velocidad están por encima de la media. Tiene ese intangible, ese ball hawk, a la hora de reconocer el ovoide. Y su liderazgo ha sido importante en Mizzou.
Tommy Doman Jr., P:
5 años en College – 6’4” pies – 214 libras – 4 años en Michigan Wolverines – 1 año en Florida Gators.
Ha sido titular 2 años con los Wolverines, marchándose esta última temporada a Gainesville, donde ha sido titular en 12 partidos con los Gators. Sin duda, Florida tiene uno de los cuerpos técnicos de equipos especiales que mejor desarrolla a los jugadores. Tiene buen tamaño y una gran potencia de pierna. Pero ha sido muy irregular toda su carrera, no destacando especialmente por su precisión. Tiene experiencia como lanzador de FG, en momentos puntuales. Ha mejorado bastante en su último año en Florida (17 despejes en la zona de las 20 yardas rivales).
Ar’maj Reed-Adams, OG:
24 años – 6 años en College – 6’6” pies – 314 libras – 4 años en Kansas Jayhawks – 2 años en Texas A&M Aggies.
Tiene también pasado en el atletismo, compitiendo en lanzamiento de disco y de peso. Aceptó la oferta de Kansas, donde jugó 4 temporadas. En diciembre de 2023, entró en el transfer portal, recibiendo ofertas de Ohio State, Oklahoma o Tennessee, pero aceptaría la oferta de Texas A&M, que siempre fue el equipo de sus amores. También ha conseguido terminar su grado, en este caso, de Marketing.

Ha sido dos años titular con los Aggies, alineándose como guard derecho. Tiene un tamaño y un peso espectaculares para el nivel NFL. Su fuerza es digna de mención, siendo un gran baluarte en la ayuda de la carrera, más que en la protección de pase, donde tiene un gran margen de mejora. A pesar de estar solo dos años en Texas A&M, ha sido un auténtico líder, capaz de contagiar a sus compañeros.
Su leverage y lateralidad, es decir, su anclaje y su movilidad son su gran déficit. Un tackle técnico lo va a destrozar. Tiende a engordar mucho, así que debe controlar su peso. Es torpe con sus manos, costándole deshacerse de los bloqueos. Ahí tiene que mejorar, si quiere ganarse un rol en la rotación. Empezará la liga con 25 años y ha tenido problemas serios en el hombro.
Edu Vallejo Granero