Los Philadelphia Eagles, versión 2026. Qué cambiar para seguir en la élite.

La temporada pasada, los Eagles fueron el primer equipo en renovar el título de la NFC Este, algo que no pasaba desde hace mucho tiempo. Sin duda, las últimas temporadas de los ‘philly’ han estado instaladas en el éxito desde la llega de Nick Sirianni. Dos finales, ambas contra Kansas City, y un trofeo Lombardi no son peccata minuta, pero, además hay que sumar tres títulos de división, cinco años de récord ganador y cinco años consecutivos en la offseason.

El talento de Howie Roseman

Sin duda, buena parte de ese éxito tiene el nombre de Howie Roseman. Pocos gerentes generales tienen no solo el talento y la clarividencia de Roseman sino una personalidad analítica capaz de ir más allá de lo que ve el simple fanático de Philadelphia. Por ello, Roseman es capaz de arriesgarse y apostar fuerte cuando conviene, de la misma manera que de cambiar sus fichas y recoger sus ganancias.

Obviamente nos estamos refiriendo al tema AJ Brown, por poner un ejemplo actual. La situación del receptor era irreconducible, estaba rota y Roseman lo sabía. Por lo tanto, era mejor recoger el máximo botín posible que iniciar una de esas cruzadas absurdas a lo Jerry Jones.

Podría parecer que la salida de AJ Brown es el asunto más importante de la actualidad de los Eagles en este principio de temporada, pero seguramente buena parte del éxito del equipo de Pensilvania no esté en estos movimientos de jugadores ni, incluso, en el draft sino en cómo sea capaz de encajar Sean Mannion en la coordinación ofensiva.

Hace unos años, Sirianni se vio “obligado” a traer a Kellen Moore y Vic Fangio y los Eagles llegaron a lo más alto. En ese sentido, no hablamos solo del encaje de Mannion sino del resto de entrenadores que han desembarcado junto a él. Philadelphia necesita que la máquina funcione sin estridencias, pero con eficacia.

No obstante, los Eagles debían, si hablamos de roster, cubrir las vacantes más significativas. Ya hemos hablado de AJ Brown, pero había algunas más: el safety Reed Blankenship y el linebacker Nakobe Dean como los nombres más notables, aunque no los únicos.

Philadelphia ha perdido, además, un importante fondo de armario en la defensa con la salida de Jaelan Phillips y Azeez Ojulari a Falcons y también en la línea ofensiva con las bajas de Pryor y Brett Toth a Cardinals y 49ers respectivamente. Y, en ese sentido, también hay que considerar que el tackle derecho, Lane Johnson, está en el ocaso de su carrera.

No obstante, Philadelphia sí fue capaz de retener a Jordan Davis y Dallas Goedert junto con otros jugadores importantes como Marcus Epps y Fred Johnson. Por lo tanto, los Eagles llegaban al draft con algunas urgencias, pero bastantes seguridades. Fundamentalmente, porque antes del draft ya habían hecho algunos deberes.

Los Eagles contrataron a los receptores Hollywood Brown y Elijah Moore preparando la salida de AJ Brown. Al esquinero Riq Woolen y algún que otro más jugador interesante como el corredor Dameon Pierce.

Sin embargo, el movimiento audaz y más significativo fue el trade por Jonathan Greenard. Philadelphia olfateó en la distancia los problemas financieros de los Vikings y consiguió a un precio moderado, dos terceras rondas, y con un contrato por debajo de lo habitual, tan solo 50 millones garantizados, a un pass rusher élite de gran disciplina táctica y con mucha facilidad para llegar al quarterback rival. Una joya a precio de ganga que, unido a Jalen Carter y Jordan Davis, producirá estragos en el ataque rival.

 

Howie Roseman / phillyvoice.com

 

De esta manera, los picks con los que contaba Philadelphia parecían más que suficientes y solo hacía falta talento e ideas claras para cuadrar las elecciones y optimizar beneficios y, en eso, Roseman es un genio.

 

 

El draft de los Philadelphia Eagles

1ª Ronda (Pick 20): Makai Lemon, WR (USC). La prueba de lo que estábamos hablando llegó cuando los Steelers estaban al teléfono con Makai Lemon y Roseman con los Cowboys. Philadelphia intercambió las selecciones número 23, 114 y 137 con los Dallas Cowboys a cambio de la selección número 20 y una selección de séptima ronda del draft de 2027. Los Eagles subieron al puesto número 20 y seleccionaron al receptor abierto Makai Lemon de USC adelantando por la derecha a Pittsburg.

Cualquier parecido entre Makai Lemon y AJ Brown es más ficcional que real. Hablamos de receptores diferentes y, por lo tanto, Jalen Hurts deberá cambiar su manera de jugar porque Lemon es un jugador que se mueve bien en el slot y consigue separación en las primeras yardas, por lo tanto, requiere de jugadas rápidas y constantes a la zona underneath del rival. Además, tiene una aceleración tremenda tras la recepción y eso añadirá una marcha extra al ataque de los Eagles.

2ª Ronda (Pick 54): Eli Stowers, TE (Vanderbilt). La segunda elección de Philadelphia fue bastante anómala. Acostumbrados a una franquicia que suele fortalecer las trincheras con sus primeras elecciones, este año vimos un cambio de tendencia. Buscar alternativas a la marcha de AJ Brown e innovar en el juego aéreo ha sido la obsesión de los Eagles. Justamente, ese el punto fuerte de Eli Stowers.

El socio preferente de Diego Pavia en Vanderbilt viene a aportar a los Eagles un perfil de TE diferente. Con una complexión física no tan poderosa como la de Calcaterra o Goedert, sin embargo, Stowers puede darle a los de Sirianni una opción aérea interesante ya que se trata de un jugador rápido que puede correr una gran diversidad de rutas y que sabe disputar con éxito balones divididos. Eli Stowers no es un gran bloqueador pero puede ser un TE interesante para jugar en personal 12.

3ª Ronda (Pick 68): Markel Bell, T (Miami). Con una selección adquirida de los New York Jets como parte del intercambio de Haason Reddick en 2024, los Eagles seleccionaron al tackle ofensivo de la Universidad de Miami, Markel Bell.

Bell es una montaña de 2,06 metros de altura, 157 kilos de peso, brazos de 92,5 centímetros y una envergadura de 221,5 centímetros. El año pasado, en su último año universitario, Bell fue titular en los 16 partidos como tackle izquierdo y no permitió ningún sack en 558 jugadas de bloqueo de pase.

No se trata de un proyecto de presente, está verde, pero en un draft en el que muchos aseguraban que no había más de tres o cuatro tackles interesantes, los Eagles fueron capaces, en el pick 68, de encontrar un diamante que pasó desapercibido y que tiene un potencial enorme gracias a su juventud y sus magnitudes. Obviamente aún es un prospecto, pero que podría convertirse ¿por qué no? en el sustituto de Lane Johnson.

 

FOTO: Kirby Lee-Imagn Images

 

El restante capital de draft de los Eagles era de rondas bajas: una quinta, una sexta y dos séptimas.

Philadelphia optó por un QB zurdo de North Dakota State Cole Payton, quien se une a Hurts, Andy Dalton y Tanner McKee, que está entrando en el último año de su contrato.

Micah Morris, un guard de Georgia que ofrece profundidad inmediata detrás de Tyler Steen y Landon Dickerson, quien ha estado lidiando con lesiones y considerando retirarse.

Cole Wisniewski, un safety que viene a aportar profundidad a una posición huérfana de talento tras la marcha de Blankenship y en la que Mukuba y Epps se perfilan como titulares. La ventaja de Wisniewski es que parece útil y preparado para participar en equipos especiales.

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Los Eagles cerraron el draft con la elección de Keyshawn James-Newby, un edge de perfil pequeño que tendrá que pelear por hacer roster.

Aun así, Philadelphia necesitaba poner más chicha en su roster y lo hizo con la llegada del ala defensivo AJ Epenesa y el guardia Michael Jordan. Sin duda, en una operación que trae más músculo y más rotación a las trincheras ofensivas y defensivas.

En síntesis, la plantilla de los Philadelphia Eagles sigue siendo una de las más talentosas y equilibradas de la NFL y, sin duda, favorita para liderar la NFC Este, donde sus rivales han dado pasos hacia adelante esta pretemporada pero aún generan dudas.

Habrá que ver cómo afrontan los Eagles su renovado juego ofensivo, sin AJ Brown, pero con nuevos refuerzos y con el nuevo esquema ofensivo de Sean Mannion. También habrá que ver cómo funciona el juego de carrera. Los Eagles han estado muy activos añadiendo running backs al backfield, se supone que buscando el complemento perfecto de Saquon.

En defensa, Philadelphia plantea menos dudas, es cierto que han perdido jugadores importantes, pero la marca Fangio continúa siendo un sello de garantía. Quizás las dudas están en la secundaria, donde falta algo de talento en el safety y quizás, también, de rotación y profundidad, pero sin llegar al drama.

En resumen, movimientos y cambios en la franquicia de Pensilvania, sin perder la cabeza y con la intención de seguir en la élite por sexto año consecutivo.

 

Billie Donarly | @Donarly74