Los héroes y villanos de la semana 3

La NFL sigue demostrando semana tras semana por qué es la mejor liga del mundo. En esta tercera jornada de competición, se han vivido encuentros apasionantes y momentos irrepetibles, dando emoción hasta los últimos segundos. Aunque como cada semana, existe la luz, pero también las sombras. Aquí están los héroes y los villanos de la tercera semana de la NFL.

Los héroes de la semana

La defensa vikinga con Isaiah Rodgers como MVP

Ningún resumen de esta jornada puede empezar sin hablar de Isaiah Rodgers, el mejor jugador sin duda de toda la semana. La defensa de los Minnesota Vikings barrió por completo a unos Bengals sin rumbo tras la baja de Joe Burrow. El partido ya estaba decidido al descanso, donde los Vikings ya vencían por 34-3. De hecho, la segunda mitad fue un merito trámite para ambos conjuntos.

El ataque de Minnesota, dirigido esta semana por Carson Wentz, tras la lesión de J.J. McCarthy, no tuvo que hacer mucho, ya que hasta los puntos en el marcador se encargaba de anotarlos la defensa. Concretamente, los puntos fueron anotados por Isaiah Rodgers, el cornerback de Minnesota del que ya podemos hablar como uno de los grandes robos de esta pasada agencia libre. Rodgers ha hecho historia al firmar uno de los mejores partidos en la historia de la liga. De hecho, es la primera vez en toda la historia que un jugador obtiene la mayor puntuación posible según PFF: un 99.9.

Todo esto, teniendo en cuenta que Isaiah Rodgers descansó en el último cuarto. Pero es que no le hizo falta más que la primera parte para lograr su histórico partido. Consiguió un pick six de 87 yardas y forzó dos fumbles, uno de los cuales retornó él mismo para anotar su segundo tochdown del partido. Una actuación sencillamente increíble.

Isaiah Rodgers tras su pick six | Fuente: @UKVikings (X)

 

La esperanza en los Panthers reviviendo gracias a su defensa

Una de las sorpresas de la semana fue la paliza que le dieron los Carolina Panthers a los Atlanta Falcons, venciendo a sus rivales divisionales por 30-0. Después de dos primeros partidos nefastos para Carolina, en los que parecía haberse perdido esa chispa que se vio en el final de la temporada pasada, la esperanza en este proyecto de los Panthers ha vuelto a resurgir.

Los Panthers dominaron el partido gracias a su defensa. Si bien los Falcons venían de dos buenos partidos, gracias a un ataque muy dinámico con Bijan Robinson a la cabeza, en este encuentro fueron secados por completo. La defensa de Carolina logró dos intercepciones sobre Michael Penix Jr, una de las cuales incluso se retornó para touchdown. Pero es que sobre todo acabaron con cualquier dinámica ofensiva de los Falcons, tanto por tierra como por ataque. Esto permitió al ataque de Carolina verse con posiciones de campo muy ventajosas, por lo que Bryce Young no tuvo un trabajo demasiado complejo para liderar a su equipo a la victoria. No sabemos si esto será un simple destello, pero si este proyecto dirigido por Dave Canales es capaz de continuar en esta dinámica, los Panthers son un equipo con una muy buena proyección por delante.

 

La remontada de los campeones

Un equipo no logra ser campeón de la Super Bowl por casualidad. Esta semana, los Philadelphia Eagles demostraron por qué son los vigentes campeones. Recibieron en casa a Los Angeles Rams, también invictos hasta el momento, por lo que se vivía un duelo entre la élite de la NFC. Los Rams dominaron por completo la primera parte, poniendo bastantes puntos en el marcador pero sobre todo secando por completo al ataque de los Eagles. Tanto Jalen Hurts como Saquon Barkley se vieron avasallados por la espectacular línea defensiva de los Rams y llegaron al descanso visiblemente frustrados.

Sin embargo, en la segunda mitad los Eagles sacaron toda su casta de campeón. Su ataque aplastante y defensa dominante a la que estamos acostumbrados reapareció. Tanto que llegaron a colocarse un punto por delante a falta de dos minutos para el final. Pero los Rams, liderados por Matthew Stafford, no habían dicho su última palabra. Lograron avanzar en el campo hasta colocarse en posición de field goal en la última jugada del partido. Si lo anotaban, vencían. Pero ahí apareció otra de las estrellas defensivas de los Eagles, Jordan Davis. El defensive tackle que tan mal lo había pasado en la primera parte frente a la carrera de los Rams, detuvo el field goal decisivo e incluso lo retornó el mismo para touchdown, dándole la victoria a su equipo en el último instante.

Jordan Davis retornando el field goal bloqueado para anotar el touchdown decisivo | Fuente: @Eagles (X)

 

Los villanos de la semana

Los Cincinnati Bengals sin Joe Burrow

Si en los héroes de la semana hemos hablado de la espectacular actuación defensiva de los Minnesota Vikings, en los villanos hay que hablar de sus rivales, los Cincinnati Bengals (sin Joe Burrow). Si bien no se le puede quitar ni una pizca de mérito a Minnesota, sí que se puede decir que los Bengals están completamente perdidos cuando no son comandados por su quarterback titular, con el que no van a contar durante los próximos tres meses.

Los Bengals son una franquicia con un destino muy oscuro. Mala decisión tras mala decisión de la gerencia han llevado a esta franquicia con un quarterback generacional al más absoluto desastre. Ya sabíamos por la temporada pasada que la defensa de Cincinnati era de las peores de la liga. Pero es que el ataque, pese a contar con dos estrellas en la posición de receptor como Chase y Higgins, no es mucho mejor. La línea ofensiva de los Bengals no frena a absolutamente a nadie. Probablemente ese sea uno de los grandes motivos por los que Joe Burrow ha sufrido tantas lesiones en su joven carrera en la NFL. Sin embargo, cuando él comanda al equipo,  su inmenso talento a veces tapaba dichas carencias. Pero con su suplente, Jake Browning, a los mandos del equipo, esa ofensiva no va a ninguna parte. No parece que los Bengals vayan a poder sobrevivir aspirando a nada durante los próximos tres meses sin su quarterback estrella.

 

El desastre de los Green Bay Packers

La mayor sorpresa de la semana fue la victoria por 13-10 de los Cleveland Browns sobre los Green Bay Packers. Una victoria impresionante con un final aún más increíble. Los Packers llegaban tras dos victorias aplastantes, mientras que los Browns, todo lon contrario. Sin embargo, en este enfrentamiento no se vio nada del talento de Green Bay. Tan solo su línea defensiva se presentó a jugar.

El partido llegó al descanso con una simple ventaja de 3-0 para Green Bay. Evidentemente la excelsa línea defensiva de Green Bay, con Micah Parsons a la cabeza, detenía sin problemas a uno de los peores ataques de la liga. Sin embargo, en el otro lado pasaba lo mismo. La también brillante línea defensiva de los Browns detuvo por completo al ataque, tanto aéreo como terrestre, de los Packers, que ha sido una de las grandes decepciones de la semana.

Con todo esto, los Packers se encontraron dentro de los dos últimos minutos de partido con la oportunidad de anotar un field goal para sellar la victoria. Sin embargo, esa patada fue bloqueada y recuperada por Cleveland. A falta de 20 segundos, los Browns avanzaron lo mínimo pero suficiente para entrar en posición de gol de campo. Era la oportunidad de su kicker, Andre Smyzt, de ser el héroe. El mismo pateador que en la primera semana falló un field goal que le hubiera dado la victoria a su equipo, esta vez no erró. Los tres puntos finales subieron al marcador y con eso se firmó una de las sorpresas de la temporada.

Los Brown bloqueando el field goal en los instantes finales del partido frente a los Packers | Fuente: @Browns (X)

 

El inexistente juego aéreo de los Texans

Los Houston Texans han empezado la temporada de la peor manera posible con tres derrotas seguidas y esta semana ha sido la reafirmación de que en ese equipo no existe el juego aéreo. C.J. Stroud tuvo un año rookie espectacular, aunque la pasada temporada fuera un poco peor. Sin embargo, este tercer año estamos viendo su peor versión, aunque no sea mayoritariamente su culpa. Su único socio en ese ataque es Nico Collins. Pero ya está, literalmente no hay nada más. Una línea ofensiva nefasta por la que Stroud tiene que correr constantemente por su vida y un juego de carrera bastante inoperante también. Aunque Nick Chubb haya sido de los mejores corredores de la última época, es evidente que ya no está en su mejor forma y el juego de carrera de un equipo ya no puede depender de él.

Pese a ello, tuvieron oportunidades de ganar hasta el último momento frente a sus rivales divisionales, los Jacksonville Jaguars. Si bien los Jaguars dominaron el encuentro, errores constantes, como pérdidas de balón o field goals fallados, provocaron que jamás lograran una diferencia amplia en el marcador. De hecho los Texans llegaron a tener un último drive con el que podían empatar o incluso ganar el partido. Sin embargo, otro error en el juego aéreo de los Texans acabó con sus esperanzas. El safety Antonio Johnson interceptó a C.J. Stroud y cerró el partido para los de Florida.

Jorge Rocholl