Me parece que he visto un lindo gatito: Panthers week 1.

Este artículo iba destinado a llamarse La vida sigue igual, con caricatura de Julio en versión Copilot y temazo sonando de fondo. Así lo pensé ayer por la tarde durante el primer cuarto, mientras los rayos y truenos y también luego, con la reanudación. No hay nada peor un domingo por la tarde que ni siquiera salir en el Redzone. Y cuando sales que sea para una cagada. El metraje de los Panthers en el programa de Scott Hanson debe medirse por milisegundos. Incapaces de poner puntos sobre la mesa, snaps altos como montañas, Quarterbacks bajos como David El Gnomo, líneas que no protegen, líneas que no paran la carrera, líneas imaginarios, en fin, defensas que no defienden y atacantes que no la cogen ni aunque sea un balón de Nivea flotando en gravedad lunar.

Pero no, no señor. La vida no sigue igual. Ha empeorado. Decíamos en esta misma página que la pretemporada no sirve pero sirve. Y lo que se vio entonces era poca frescura en ataque y más problemas tapando agujeros que Benito, Manolo, Pepe Gotera y Otilio. Además Thielen se fue por la puerta de atrás en el último segundo, Coker se lesionó, Jimmy Horn se quedó fuera por decisión técnica y nos agarramos a las soberbias manos de T-Mac y al galopante y frustrante Legette, dichoso el día que lo «drafteamos». No hay profundidad ni calidad en el cuerpo de Linebackers, lo del Center es de risa, atrás solo aparece Jaycee que es buenísimo pero está sobrepasado y las decisiones de la banda en el play calling son, cuanto menos, dudosas.

 

Adivina quien está… / foxnews.com/

 

Gastamos la agencia libre y medio draft en montar una defensa competente que parara la carrera y nos hiciera competir y ayer Travis Etienne parecía la mezcla veloz entre Barry Sanders y Adrian Peterson. Hasta los minutos de la basura llevábamos 3 puntos anotados. El peor equipo de la pretemporada siendo el peor equipo de la primera jornada. Oh, sorpresa. Teniendo posiciones de campo ideales y siendo incapaces de dirigir un ataque fresco, decidido, capaz. La culpa es del que elige y del que dirige. Más allá que los nombres del campo no den la talla. Del que los pone y del que los coloca. Canales y Evero deben dar múltiples pasos hacia adelante y muchas explicaciones porque este barco se hunde antes de su botadura y van ya tropecientas temporadas seguidas. Es duro ser de Panthers pero más duro es robar. Supongo.

 

Pablo López