Los héroes y villanos de la semana 4

La acción en la NFL no tiene descanso. En la cuarta semana se han vivido sorpresas y, tanto equipos que parecen recuperar su mejor forma, como otros en los que empiezan a sonar las alarmas. No se sabe qué deparará el futuro a las franquicias de la liga. Pero lo que sí es seguro es que, una semana más, traemos lo mejor y lo peor de la jornada a Spanish Bowl con los héroes y villanos.

Los héroes de la semana

La vuelta de los mejores Chiefs

El duelo más esperado de la jornada era sin duda el enfrentamiento entre los Baltimore Ravens y los Kansas City Chiefs. Ambos, candidatos al anillo, llegaban con un récord negativo de 1-2. Por lo que las urgencias por ganar eran palpables en ambos conjuntos. Sin embargo, la igualdad no apareció por Arrowhead en ningún momento y los Chiefs dominaron por completo el partido, hasta terminar ganando por 37-20.

El regreso de Xavier Worthy tras su lesión le dio una cara completamente renovada al ataque de Kansas City. Una ofensiva que recordó a sus mejores épocas, siendo dinámica, explosiva y con la amenaza constante de pases en profundidad. Hasta ahora, Patrick Mahomes se había visto completamente solo esta temporada. Teniendo que escapar de la presión constantemente e inventándose jugadas para ganar las mínimas yardas, algo insostenible en la NFL. Pero esa aparición de Xavier Worthy dio vida a todo el equipo, abriendo el campo para que el resto de sus compañeros, como Travis Kelce, también aparecieran en zonas intermedias.

Patrick Mahomes acabó el partido con cuatro pases de touchdown y 270 yardas de pase, su mejor partido sin duda de la temporada. Por el otro lado, Lamar Jackson no estuvo a la altura del duelo. Se le vio dubitativo en cada posesión, buscando pases en todas las jugadas, desaprovechando así la gran amenaza que él mismo supone cuando sale corriendo. De hecho, tuvo que abandonar el partido por lesión en el último cuarto. Cooper Rush le sustituyó en los últimos minutos, pero cuando el partido estaba ya completamente decidido para los de Kansas.

Lamar Jackson y Patrick Mahomes abrazándose tras la victoria de los Chiefs sobre los Ravens | Fuente: @Chiefs (X)

 

Jaxson Dart en su debut en la NFL

Las esperanzas en la gran manzana han revivido con el debut de su nuevo quarterback en la NFL. Jaxson Dart, elegido en la primera ronda del pasado draft, debutó para darle la primera victoria del año a los New York Giants. Además, no ante cualquier rival. En frente tenían a Los Angeles Chargers, uno de los que venía siendo de los mejores equipos de la temporada, y a los que quitaron el invicto tras vencerles por 21-18.

Tras la decisión de sentar en el banquillo a Russell Wilson la semana pasada, todas las esperanzas de Nueva York (y de Brian Daboll para conservar su trabajo) estaban puestas en su quarterback rookie. Es cierto que no realizó un partido increíble en cuanto a estadísticas: 111 yardas de pase, 54 de carrera y un touchdown tanto por tierra como por aire. Pero las sensaciones de Jaxson Dart fueron inmejorables. Se mostró como un quarterback con personalidad, no arriesgó el balón y causó estragos en la defensa rival saliendo en carrera. Los Giants deberán trabajar en protegerle físicamente, ya que recibió bastantes golpes fuertes en sus carreras, pero en sus manos poseen a un joven mariscal de campo con gran potencial.

 

El primer empate de la temporada

Normalmente los empates en la NFL no son signos de celebración, ya que suelen indicar que ninguno de los dos equipos jugó un buen partido. Pero no fue el caso del Sunday Night Football de esta semana. El duelo entre los Green Bay Packers y los Dallas Cowboys, con el morbo del enfrentamiento de Micah Parsons ante su ex-equipo, fue el mejor partido de toda la jornada. De hecho, marcaron el segundo empate con mayor anotación en la historia de la NFL, empatando a 40 puntos.

Los Packers comenzaron dominando el encuentro, con un ataque dinámico y una defensa que no dejó avanzar a sus rivales. Sin embargo, en los dos últimos minutos de la segunda parte, los Cowboys le dieron la vuelta al partido. Primero bloquearon un extra point de los Packers, retornándolo para sumar dos puntos. A continuación, los tres siguientes drives fueron un touchdown, un fumble recuperado y otro touchdown para los de Dallas, yéndose al descanso con una ventaja de 16-13.

La segunda parte fue una oda al fútbol americano. Ambos equipos se respondían con anotaciones constantes. De hecho, en los últimos dos minutos, los Packers lograron un touchdown para ponerse por delante por cuatro puntos. En apenas un minuto los Cowboys respondieron con otro touchdown. Pero la cosa no quedó ahí. Con solo 40 segundos por jugar, Green Bay logró anotar un field goal para empatar el partido y mandarlo al tiempo extra. Una auténtica locura.

En la prórroga, Micah Parsons logró su mejor jugada del partido, evitando un touchdown de carrera de Dak Prescott dentro de las cinco últimas yardas, con el que los Cowboys se hubieran llevado la victoria. Tuvieron que conformarse con los tres puntos y esperar que sus rivales no anotaran. A continuación, en un último drive ultra trabajado por los Packers, lograron responder con otra patada anotada en el último segundo del encuentro para sentenciar el empate en un partido completamente caótico.

Jake Ferguson anotando un touchdown en el partido de los Cowboys frente a los Packers | Fuente: @dallascowboys (X)

 

Los villanos de la semana

Adonai Mitchell: de touchdown a touchback

La jugada de vergüenza de la semana la ofreció Adonai Mitchell en el partidazo vivido entre los Indianapolis Colts y Los Angeles Rams. Los Rams acabaron llevándose una apretada victoria por 27-20 frente a unos Colts que, pese a perder su primer partido del año, han demostrado ser un equipo muy serio.

La jugada catastrófica llegó al comienzo de la segunda parte. Los Rams vencían por solo tres puntos y los Colts comenzaban un drive con la oportunidad de volver a ponerse por delante. Daniel Jones conectó un gran pase con Adonai Mitchell, que realizó una recepción espectacular y se deshizo de varios defensores. En ese momento, el receptor procedente de la Universidad de Texas, solo tenía campo por delante para anotar un touchdown. Sin embargo, en una acción inexplicable, a apenas dos yardas de anotar, soltó el balón. Este entró por sí solo en la endzone y en vez de un touchdown, supuso un touchback. Por lo que los Colts no solo se quedaron sin anotar, si no que la posesión pasó a manos de los Rams. Un punto de inflexión clave en el partido para la victoria final de los angelinos.

Adonai Mitchell soltando el balón justo antes de anotar un touchdown | Fuente: @NFL (X)

 

Geno Smith y su festival de pérdidas

En la victoria de los Chicago Bears sobre Las Vegas Raiders, pareció que Geno Smith, quarterback de los Raiders, hizo todo lo posible para que su equipo no ganara. Aunque, pese a sus tres intercepciones, el partido fue parejo hasta el final. Pudimos ver la primera gran actuación de Ashton Jeanty en la NFL, el cual anotó tres touchdowns en total y corrió para 138 yardas. Además, la defensa de los Raiders aguantó en gran parte del partido al ataque de los Bears. Fue comandada como siempre por un Maxx Crosby espectacular, que apretó durante todo el encuentro a Caleb Williams e incluso le interceptó un balón.

Sin embargo, los Bears consiguieron llevarse la victoria por un punto en otro partido poco brillante de su ataque. La conexión entre su entrenador, Ben Johnson y su quarterback, Caleb Williams, todavía no está pulida. La que sí estuvo a la altura fue su defensa. Principalmente su safety, Kevin Byard, que le hizo dos intercepciones tremendamente atléticas a Geno Smith. Y pese a tener mucho mérito en dichas acciones defensivas, la vista no se puede desviar de la culpa que tuvo Geno en ellas. Uno de los grandes villanos de la semana. Además de lanzar tres picks, solo pasó para 117 yardas y frenó toda la dinámica ofensiva que pudo generar Ashton Jeanty con su gran partido.

Geno Smith dando indicaciones antes de un snap en el partido de los Raiders frente a los Bears | Fuente: @Raiders (X)

 

La «Philly no Special» de los New Orleans Saints

Otra de las peores jugadas de la semana fue la copia barata del famoso «Philly Special» realizado por los New Orleans Saints. Los Philadelphia Eagles se llevaron la victoria en la Super Bowl de 2017 frente a los míticos Patriots de Tom Brady gracias a una histórica jugada que denominaron «Philly Special». En ella, el quarterback finge dar indicaciones a la línea, para que otro jugador reciba el snap y le pase el balón al propio quarterback, que corre una ruta hacia fuera. Los Saints intentaron copiarla en su partido esta semana frente a los Bills y acabó de la peor manera posible, en una intercepción.

El partido entre los Bills y los Saints parecía ser el más desigualado de la semana. ‘A priori’, se enfrentaba el mejor equipo de toda la liga a uno de los peores. Pero los de Nueva Orleans le dieron más guerra de la esperada a los Bills. Buffalo solo logró hacerse con una ventaja considerable ya en el último cuarto, para terminar venciendo por 31-19. Sin embargo, la jugada que entra dentro de los villanos de la semana, ocurrió justo antes del descanso, con los Saints perdiendo por solo cuatro puntos. Es decir, si en vez de en intercepción, la jugada se hubiera ejecutado correctamente y finalizado en un touchdown, los de Nueva Orleans se hubieran ido por delante al descanso y quién sabe cómo hubiera terminado el partido.

Jorge Rocholl