Opinión – La Sequía Tiene Cura: Separar Estado e Iglesia

Lo de los Buffalo Bills (equipo de mis amores) es vergonzoso desde hace ya años. Tienen la sequía (drought) activa sin aparición en postemporada más larga de la NFL y está empatada como la quinta más larga de la historia (junto con Denver, Philadelphia y los New York Giants, todos con 17 años de sequía en su historia) y sólo superada por Washington y Arizona (25 temporadas), Pittsburgh (24 temporadas) y New Orleans (20 temporadas). El excelente recuento de la sequía, lo está relatando Claudio (parte 1) aquí.

La sequía, y el hecho de ser actualmente la segunda ciudad más chica con un equipo en la NFL, hacen que los Bills sean, según Forbes (al 2016), la franquicia menos valiosa de la NFL . Decir que los Bills son el equipo menos valioso sólo por su «pequeña ciudad» sería una mentira, pues Green Bay tiene —y por lejos— una menor población y ocupa el puesto #13 en la lista de franquicias más valiosas.

Sin embargo, aquí viene un dato impresionante: también según Forbes (al 2012) , ¡los fans de los Bills son los terceros más valiosos de la liga! Sólo por debajo de Green Bay y de New Orleans (ambos con «recientes» victorias del Super Bowl), el fan promedio de los Bills aporta US$77 al equipo. Con ello, viene la pregunta obligada: ¿Cómo un equipo al que le va tan mal en lo deportivo mantiene a los fans tan fidelizados? Aquí va mi teoría: una cosa es consecuencia de la otra.

Junto con la revolución francesa, se capitalizó lo que conocemos como la «Separación de la Iglesia y el Estado». Antes de eso, había una mezcla de poderes: el rey era el un líder religioso y gobernaba. En otras palabras, el rey tenía voz divina (fuerte injerencia eclesiástica) y gobernaba según intereses particulares. Bueno, parece que a los Bills nunca les llegó la noticia: y casualmente quien se encarga de las finanzas (que no es el dueño) también tiene fuerte injerencia en la parte deportiva del equipo. ¿El villano de la película? Russ Brandon.

Russ Brandon, mas conocido como #BrandonFinger por su parecido al personaje Little Finger de Game of Thrones, se unió a los Buffalo Bills en el año 1997 y ha escalado en la cadena de mando hasta convertirse en el presidente de la franquicia. La versión oficial: él no se encarga de la parte deportiva. La realidad: él es el verdadero jefe de lo deportivo y no deportivo. El evidente problema: se sacrifica la parte deportiva en pro de un mayor ingreso a costa de nosotros, los fans.

La falta de separación de «poderes» lleva a que se tomen pobres decisiones. #BrandonFinger, lejos de pensar en lo deportivo, piensa en lo que ilusionará más a los fans y sacar más dinero de sus bolsillos. La línea de pensamiento es sencilla: la sequía se soporta mientras la franquicia sea sostenible. ¿Ejemplos? La selección de Sammy Watkins (por el que pagaron dos primeras rondas), la contratación de Doug Marrone, la contratación de Rex Ryan e incluso participó en las recientes disputas sobre la extensión de Tyrod Taylor.

Brandon «actuando» en la película Draft Day. También «actúa» en la vida real – Foto: Captura http://www.buffalobills.com/

Dos meses atrás, en la conferencia de prensa de final de año, Doug Whaley (Gerente General de los Bills y quien, al menos en título, toma las decisiones en la parte deportiva) fue duramente criticado por los medios ya que nadie sabe cuál es su rol y si él tiene la palabra final sobre las decisiones deportivas.

Más allá de su pobre performance en esa conferencia de prensa, Whaley dijo literalmente sobre #BrandonFinger: «Él es el presidente de la organización y él necesita tener acceso a la información (privy), pero él no forma parte del proceso de toma de decisiones ni presta ningún consejo«. Sin embargo, apenas unos días atrás Jason LaCanfora, de CBS, reportó que #BrandonFinger estaba en contra de la recontratación de Taylor y eso tenía dividido a los altos mandos de los Bills. Nadie se había creído que #BrandonFinger «no presta ningún consejo«, pero reportes de este tipo sólo confirma nuestras sospechas de que se está inmiscuyendo en donde no le corresponde.

En conclusión, es evidente que la NFL es un negocio antes que nada. También es claro que los Bills son uno de los equipos con mejores fans de la NFL (¡no cualquiera aguanta 17 años seguidos de sequía!). Pero lo que no se entiende es que el presidente del equipo, el que sólo debería fijarse en la parte económica, tenga tanto poder en la parte deportiva. #BrandonFinger fue un fracaso como Gerente General (General Manager, 2008-2009) y luego como dueño de facto cuando Ralph Wilson no estaba en capacidad de dirigir al equipo. Si es bueno en la parte económica, pues que se dedique a eso y que deje a Whaley hacer su trabajo.

Mientras no haya una separación de poderes, mientras Estado e Iglesia sigan juntos, no se irá la sequía. Y todos queremos ver llover.

Por Ricardo Canepa

@rcanepac

@BuffaloBillsCL

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