Seattle Seahawks, reconstrucción o reforma

Son tiempos extraños en Seattle. El final de la temporada nos dejó un regusto a fracaso. Partíamos como claros favoritos a la Super Bowl y terminamos como un equipo que dejaba muchas dudas. Rápidamente, se alzaron las voces de los que proclamaban el fin de una era y, casi, la destrucción total del equipo (reconstrucción). Otros más moderados, hablaban de cambios a realizar para volver a la grandeza (reforma).

En este artículo, realizaré un ejercicio de dialéctica. Mostraré los principales argumentos de las dos formas de pensar y, dejaré la síntesis o resolución para ustedes, queridos lectores.


Tirar la casa abajo

 El diccionario de la RAE define reconstrucción como “volver a construir”. Y construir como: “hacer de nueva planta una obra de arquitectura o ingeniería, un monumento, en general cualquier obra pública.”

Esto claramente se puede aplicar a la situación actual de Seattle. Esta offseason han abandonado el equipo gran parte de los jugadores que hicieron grande a la franquicia en los últimos años. La defensa es el lado del balón que más ha sufrido las bajas. Pero también el ataque ha visto cómo la calidad de sus jugadores descendía. Todas esas victorias se perderán como lagrimas en la lluvia. Es hora de reconstruir.

 

Defensa

Empezando por la desaparición de la Legion of Boom. La unidad que atemorizó a la NFL el último lustro se ha desecho. El traspaso de Richard Sherman y la retirada de Kam Chancellor certifican la disolución de la mejor secundaria de la liga. El único jugador que queda en el equipo (Earl Thomas), muy posiblemente no vuelva a jugar un snap en Seattle. No acaban ahí las perdidas en la secundaria. También los jugadores que fueron CB2 años atrás se han ido: Jeremy Lane y DeShawn Shead. La seña de identidad, por juego y liderazgo del equipo campeón, es historia. Solo esto ya nos hace entrar en un periodo de reconstrucción.

Pero las bajas de hombres importantes no acaban en la secundaria. La línea de defensa también se ha visto diezmada. Dos de los mejores pass rushers del equipo en los últimos años, tampoco comienzan la campaña 2018 en Seattle. Uno por lesión-retirada (Cliff Avril) y el otro por traspaso (Michael Bennett). Por si fuera poco, el flamante fichaje (Sheldon Richardson) que el año pasado nos convertía en máximos aspirantes al anillo, solo ha durado un año en el equipo.

El diagnostico es evidente; la defensa ha quedado convertida en un erial. Falta de experiencia y liderazgo que, queramos verlo o no, deja en una situación muy complicada a la franquicia.

 

Ataque

Las pérdidas de jugadores de ataque no han sido tan significativas, pero existir, existen. En el juego de carrera, los dos jugadores que empezaban con más opciones de ser RB1 en la temporada 2017 ya no están (Eddie Lacy y Thomas Rawls). Si tenemos en cuenta lo mal que funcionó el juego terrestre, su salida puede ser merecida, pero no deja de suponer un problema.

En el juego de pase también se han perdido efectivos. El WR2 (Paul Richardson) salió en la free agency rumbo a Washington, sin que pareciese que el front office hacía mucho esfuerzo por retenerle. Con él se van 44 recepciones, 703 yardas y 6 TD, que serán difíciles de reemplazar.

La unidad de tight ends también ha visto cómo sus dos jugadores principales abandonaban la disciplina de los Seahawks. Tanto Jimmy Graham como Luke Wilson, eran agentes libres al finalizar la temporada 2017 y ninguno de ellos renovó su contrato. Con esta marcha perdemos, en la figura de Graham, al jugador con más TDs del equipo y al segundo con más recepciones, sólo por detrás de Doug Baldwin.

Por último, la línea ofensiva también ha sufrido bajas. El pick 2 del draft 2013 (Luke Joeckel) que jugó de left guard titular la mayor parte de la temporada, también se convirtió en agente libre al final de 2017 y no volverá al equipo. Otro de los guards que jugó de titular algunos partidos (Oday Aboushi),también salió de Seattle, en este caso rumbo a Oakland.

 

Volver a empezar

Todo lo expuesto anteriormente sólo nos puede llevar a la conclusión obvia de que la franquicia tiene que reinventarse. Llega un periodo de travesía por el desierto en la que entrar en play-off será prácticamente una utopía. El trabajo de Pete Carroll y sus nuevos coordinadores para confeccionar una nueva defensa y un ataque sólido, es una tarea de titanes. No son pocas las voces que hablan, incluso, de que este periodo de reconstrucción debe comenzar con sangre e ideas nuevas en el banquillo. Es posible que estemos ante las últimas temporadas de Carroll en los Seahawks. Sea como sea, aquí estaremos para verlo.


Reformas a domicilio

Veamos que dice la RAE sobre qué es reformar: “Modificar algo, por lo general con la intención de mejorarlo.”

Esto claramente se puede aplicar a la situación actual de Seattle. No negaré que las bajas de Seattle en esta offseason han sido numerosas. Pero si entramos en profundidad, vemos que han sido de jugadores de una importancia relativa, en su mayoría. Además, estos jugadores se han reemplazado por otros que ya estaban rindiendo dentro del equipo.

 

Defensa

Ya he comentado antes los nombres de los jugadores que abandonan Seattle en defensa. Casi todos ellos muy sonoros e importantes a nivel mediático, pero cuyo rendimiento, por unas razones u otras, bajó mucho el curso pasado. El máximo referente de esta defensa sigue en el equipo y, no es otro que, Bobby Wagner. Para casi todo el mundo top-3 linebacker de la NFL y, que conforma junto a K. J. Wright, una pareja de Pro-Bowler de mucho nivel.

 

Línea defensiva

La marcha más importante en está unidad es la de Michael Bennett. Uno de los referentes, para lo bueno y para lo malo, de la defensa. Jugó el 84,79% de los snaps del curso pasado, pero su rendimiento fue decayendo con el paso de los partidos. De los 8.5 sacks que realizó, sólo 2 fueron a partir de la semana 8. Además, en esos últimos partidos, la cuenta de sus penalizaciones (declinadas y compensadas incluidas) se disparó hasta 11 (4 en los primeros 8 partidos). Más, incluso, que nuestro querido Germain Ifedi. Todo ello, unido a sus 32 años, hacen que su marcha fuese poco menos que necesaria.

Los otros jugadores de la línea defensiva que abandonan el equipo son:

  • Sheldon Richardson: Jugó el 59,56% de los snaps en su único año en Seahawks. Rindió por debajo de lo esperado en él.
  • Cliff Avril: Jugo el 17,76% de los snaps. Una lesión acabó con su temporada y su carrera en la semana 4.

El jugador llamado a ser referente en el pass rush lleva en el equipo desde 2015. De hecho, Frank Clark ya fue el año pasado el jugador con mas sacks del equipo, con un total de 9. Por dentro, se espera que tanto Jarran Reed como Nazair Jones den el paso adelante y confirmen lo visto el año pasado.

 

Secundaria

Esta es la unidad que sufre los cambios más profundos. Empezando por la pérdida irremplazable de Earl Thomas. Si, yo lo doy por perdido y dudo que vuelva a vestirse de Seahawk. Ojalá me equivoque. Jugador único, no sólo en el equipo, sino también en la liga. El otro safety titular tampoco volverá a vestir la camiseta, en este caso por lesión. Kam Chancellor jugó el año pasado el 54,46% de los snaps, todos ellos en las primeras 9 jornadas, ya que en el partido contra Arizona se lesionó en el cuello, acabando así con su carrera deportiva.

En el mismo partido, jugó por última vez con Seattle, Richard Sherman. Voz primordial de la secundaria y cornerback dominante desde que entró en la liga en 2011. El año pasado disputó el 52,09% de los snaps, pero su edad (30 años), su sueldo (13 millones de cap hit) y su grave lesión en el tendón de Aquiles, pesaron en la decisión de cortarle. Con él se van otros dos CB habituales en Seattle. Jeremy Lane, que acabó la temporada jugando el 31,51% de los snaps tras su no-traspaso a Houston y, DeShawn Shead, que se pasó la temporada recuperándose de una lesión producida en la temporada 2016.

Los sustitutos de todos estos jugadores salen del propio roster de Seahawks. Los puestos de cornerback serán para Shaquill Griffin, Bryan Maxwell y Coleman. En los safeties entrarán Bradley McDougald, que ya jugó tanto de strong como de free el año pasado, y Tedric Thompson (2º año en el equipo).

 

Ataque

Los cambios en ataque son menos profundos, pero más significativos, ya que implican un cambio en la filosofía. Desde el comienzo de la offseason, se ha repetido desde el staff técnico, que este año se quería dar más importancia al juego de carrera. Pero para ello, se ha apostado por cambios de coordinadores, más que de jugadores.

 

Línea ofensiva

En principio la peor unidad del equipo y, por tanto, la que más cambios debería sufrir. Pero no. El único jugador titular que no regresa es Luke Joeckel, al que visto su rendimiento, no se echará de menos. El resto de la línea, la componen los mismos jugadores que ya estaban el año pasado.

 

Corredores

Los dos corredores que partían como RB1 y RB2 en septiembre de 2017, fueron un total fiasco durante la temporada. Eddie Lacy y Thomas Rawls jugaron el 12,84% y el 20,43% de los snaps ofensivos. Uno por su estado de forma y otro por su incapacidad para estar sano, han acabado fuera del equipo. Su sustituto, un Chris Carson, que dejó buenas sensaciones antes de lesionarse el año pasado.

 

Receptores y demás

En cuanto a receptores, perdemos a los jugadores con la 2ª y 3ª mayor cantidad de targets. Jimmy Graham, 96 targets – 68,31% de snaps y Paul Richardson, 80 targets – 76,57% de snaps. El primero de ellos nunca fue, a pesar de los números de la última temporada, usado adecuadamente. Si sumamos su nula capacidad de bloqueo, se convierte en un jugador poco indicado para lo que Carroll quiere desarrollar. La labor de Richardson este año, correrá a cargo de Tyler Lockett, una vez recuperado de la lesión de 2016 y que le hizo no estar a tope el año pasado.

 

Alicatar el baño y poco más

Si bien es cierto que, la cantidad de bajas del equipo en número es importante, no lo es menos que el rendimiento de la mayoría de estos jugadores estuvo por debajo de lo esperado la temporada pasada. El equipo tiene que reformarse, pero más por la edad y las lesiones en ciertos jugadores clave, que por haber tirado el edificio abajo.

Me niego a creer que un equipo que mantiene a la cantidad y calidad de jugadores que mantiene Seahawks, pueda estar en reconstrucción. Repasemos:

  • Ataque: QB1 (top-5 de la liga), LT (Pro-Bowler’17), LG, C, RT, WR1 (Pro-Bowler’17), WR3 y RB1
  • Defensa: DE1, DT2, LB1 (All-Pro’17 y top-3 de la liga), LB2, CB2 y Nickel CB

Creo que, cualquier equipo de la liga se daría con un canto en los dientes por iniciar o continuar un proyecto con estos jugadores. Si la reforma tendrá éxito o la casa acabará por caerse, es algo que sólo sabremos en el futuro. Sea como sea, aquí estaremos para verlo.


Ustedes deciden

Pues esas son las razones que se exponen para defender una u otra postura. ¿Quién tiene razón? Probablemente todos. Creo que, en la mayoría de los casos, el diferente posicionamiento de cada aficionado es más una cuestión semántica; qué significan para cada uno los términos reconstrucción y reforma, que una discrepancia profunda en la valoración de los jugadores.

De todos modos, estamos aquí para intercambiar opiniones y pareceres. Espero vuestros comentarios en esta página o en Twitter.

Go Hawks!!

 

David Terrón Robles (@DTerronRobles)

 

Los datos que se aportan en este articulo proceden de Pro Football Reference y NFL Penalties.

3 comentarios sobre “Seattle Seahawks, reconstrucción o reforma

  1. Mi afición ciega me niega a creer que estos Hawks ganadores están acabados, quizás lo más preocupante a priori sea la secundaria , línea ofensiva y el juego de carrera.

    En los partidos de pretemporada estás dos ultimas parecen haber mejorado pero la secundaria nos falta todavía

    1. El problema de la secundaria, para mí, empieza más adelante. Si la línea defensiva no presiona y los QBs rivales tienen tiempo para lanzar es muy difícil mantener las coberturas. Si tenemos un push-russ decente la secundaria mejorará.

  2. Me hubiera gustado que en esta off season hubieran ido por Eric Reid que creo le queda gasolina y puede aportar mucho en la secundaria. El tema de la OL es preoucupante auqnue no es exlusivo de Seattle, actualmente ne la liga habrá si acaso 8-9 equipos con líneas buenas.

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