Rams-Patriots, contigo empezó todo

Para muchos, el siglo XXI empezó realmente aquel triste 11 de Septiembre de 2001 con el terrible atentado contra las Torres Gemelas. Ese fatídico día cambió el mundo tal como lo habíamos conocido. En nuestro más pequeño y banal mundo del football americano, esa temporada trágicamente marcada por la desgracia, también significó el comienzo de una nueva era.

 

Ese año, el juego de ensueño de los, por entonces, San Luis Rams, terminó en pesadilla. El “greatest show on turf”, vencido por la “band of brothers” de los Patriots. El equipo que entró a la superbowl como grupo, desdeñando la presentación individualizada por jugadores como se hacía anteriormente (y que desde entonces, no se ha vuelto a hacer). Mike Martz condenado como loco apestado mientras Belichick se erigía en el nuevo lord emperador de la galaxia footballística. Un joven quarterback californiano desconocido, un tal Brady, imponiéndose al veterano MVP de la temporada, Kurt Warner.

 

fuente: www.boston.com

El caprichoso destino ha querido emparejarlos de nuevo para la superbowl LIII. Ni Patriots ni Rams partían como favoritos en sus respectivas finales de conferencia. Sin embargo, en una noche donde hasta la luna se tiñó de sangre, lograron llegar, otra vez, a una superbowl. Las similitudes con aquella final de 2002 son tantas, que bien podríamos considerar que el universo pretende cerrar el círculo.

 

Favoritismo

Quienes aún no eráis aficionados a este deporte, no os podéis hacer una idea del favoritismo que existía hacia Rams. Como ejemplo, os contaré una anécdota.  Cuando se jugó aquella superbowl, mi situación laboral era todavía (más) precaria. No pude tomarme el día libre, por lo que me fue imposible verla en directo. A la mañana siguiente, al escuchar en el noticiero radiofónico “… y en la final de la Super Bowl, se impusieron los Patriots de Nueva Inglaterra” mi pensamiento fue: “¡será inútil el periodista, cómo van a haber ganado los Patriots! ¡Ni dar bien una noticia sobre football saben hacer en este país!”, pues tal era mi convencimiento sobre lo impensable de que perdieran los Rams. Internet poco después me bajó a la realidad.

 

Para el próximo 3 de Febrero, las apuestas sitúan como favoritos a los Patriots. Es normal: experiencia en citas al más alto nivel, solidez en todas las facetas del juego, estado de forma envidiable… Sin embargo, ¿quién garantiza que, como aquella ocasión, no salte la sorpresa? Nada fue como debió haber sido. Para el show del descanso estaba prevista la intervención de Janet Jackson, pero los organizadores cambiaron a U2 como homenaje a las víctimas del 11-S. Nos quedamos sin teta, pero nos lo pasamos ídem. Quizá esta vez, contra pronóstico, el trofeo Lombardi viaje a la cálida California. Sin duda, la NFL lo aplaudiría con fuerza para asentar el mercado del football profesional en Los Angeles.

 

Emotivo concierto homenaje de U2 a las victimas del 11-S en la superbowl XXXVI (fuente: Sports Illustrated)

Otro factor que decanta la balanza hacia el lado patriota es el color del uniforme que lucirán en Atlanta. Vestirán de blanco, como 12 de los ganadores de las 16 ediciones disputadas desde aquella superbowl XXXVI. La decisión de Rams de elegir su color azul tradicional es otra arriesgada apuesta por el cambio de tendencia.

 

 

Conexión Martz – Belichick – McVay

En aquella fabulosa campaña 2001, Mike Martz, el entrenador de Rams, estaba considerado la mayor mente ofensiva de este deporte. La liga no había conocido un despliegue atacante similar en años. Sin embargo, Belichick era simplemente un asistente aventajado de Bills Parcells, con una mediocre trayectoria como entrenador en Browns, y cuyo hecho más sonado había sido dar la “espantá” en Jets.

 

Aquella increíble noche, el recién licenciado superó al catedrático. Los Patriots maniataron al equipo más anotador del campeonato. Belichick se encumbró como el genio majestuoso que está considerado ahora mismo. Martz no volvería a levantar cabeza. En los siguientes años en Rams salieron a la superficie todos los defectos de su sistema hasta ser despedido. No volvería a ser head-coach en la NFL, y sus experiencias posteriores como coordinador ofensivo resultaron decepcionantes.

 

Ajeno a lo que le deparaba el porvenir, McVay era entonces un joven quarterback del instituto Marista de Brookhaven, Georgia. Su intento de llegar la NFL, como wide-receiver en college, resultó infructuoso. Pero los Gruden reconocieron su talento. Primero Jon en Buccaneers, y más tarde Jay en Redskins, propiciaron su ascenso. En 2017, los Rams le convertirían en el entrenador más joven en la historia de la NFL.

Pocos reconoceríamos aquí al futuro entrenador del año 2017 de la NFL (fuente: www.theimagen.eu)

 

Dentro de dos domingos, volveremos a ver un enfrentamiento entre el maestro incuestionable y el alumno aventajado. Un posible paso de testigo de quien lo ha ganado todo y no tiene nada que demostrar, a otro con tanta hambre de triunfo que debe ser sujetado por sus asistentes para no invadir el campo. El cambio de guardia que todos auguran entre el posible prejubilado Belichick y el chico-maravilla McVay. La NFL reiniciando una época nueva y desconocida, o confirmando la “tiranía” más envidiada de la historia del deporte.

 

Conexión Warner – Brady – Goff

Warner no debería haber disputado aquel partido. Apenas 7 años antes, su destino no estaba enfocado al super-bowl, sino al súper-mercado donde trabajaba como reponedor tras no haber sido elegido en el draft.

 

Brady no debería haber disputado aquel partido. Escogido al final de la sexta ronda, su futuro estaba predestinado a convertirse en un jornalero más de la NFL.

 

Pero el destino tiene sus propios planes. La lesión de Green sitúa a Warner al frente de la ofensiva de los carneros, y la eleva a su máximo esplendor. La dramática lesión de Bledsoe en los patriotas deja el equipo en manos del “comeback kidwolverine. El resto es leyenda, historia viva de la NFL.

 

La superbowl XXXVI enfrentaba a un veterano quarterback consagrado frente a un inexperto joven suplente. Ahora parece casi ridículo, pero entonces, con Bledsoe ya recuperado, muchos abogaban por su vuelta a la titularidad. Afilaban la guillotina para llevarse por delante a Belichick, y al propio Brady, si la apuesta por no resultaba exitosa.

 

La historia de Goff, como primera selección del draft 2016, debería ser distinta, pero tampoco lo es tanto. Su temporada rookie fue decepcionante. Los Rams perdieron los 7 partidos que inició como titular. Su porcentaje de pase, del 54%, y el ratio de TD/INT, de 5 frente a 7. El runrún de “draft-bust” empezaba a escucharse con fuerza. De haber seguido así, Goff no debería estar el día 3 en el Mercedes-Benz Superdome, pero el destino es impredecible.

 

Así que tenemos nuevamente a un QB legendario frente a otro ambicioso joven californiano. Un líder incuestionable contra una estrella en ciernes. Obviamente, el football es un deporte tan complejo que reducirlo a sus quarterbacks resulta exagerado. Pero es tan cinematográfico…

 

El dúo McVay-Goff ha devuelto la ilusión a «la ciudad de las estrellas» (fuente: The Athletic)

 

Paradojas del destino

No me gustaría terminar sin comentar una serie de circunstancias o coincidencias que nos hacen pensar que si bien Dios no juega a los dados con el universo como decía Einstein, sí puede que lo haga con el football.

 

  • La superbowl XXXVI se disputó un 3 Febrero de 2002. La de este año también se jugará el 3 de Febrero.

 

  • El héroe de la superbowl XXXVI, más que Brady fue el kicker Vinatieri con su patada de último segundo. Los Rams están en la superbowl gracias a un patadón impresionante de 57 yardas de su kicker Antes había llevado el encuentro a la prórroga en otra angustiosa patada de 48 yardas a falta de 15 segundos.
fuente: www.boston.com
  • Los Patriots llegaron a aquella superbowl tras la polémica “tuck-rule”. La interferencia de pase no pitada contra los Rams el pasado domingo también generará ríos de tinta.

 

  • El año de la superbowl XXXVI se estrenó “Spider-man”, y este año también tendremos película del arácnido superhéroe.

 

  • El grupo que actuará en el descanso de la superbowl LIII será “Maroon 5”, cuyo primer disco se publicó en 2002.

 

Probablemente existan otras casualidades, pero queda de manifiesto la intención del cosmos de anunciarnos que no será un partido más. Para quien crea en las señales puede predecirse un cambio de ciclo, el cierre de un círculo astral. Quizá el esperado, sobre todo para sus rivales de la AFC Este, retiro de Belichick y Brady. Una poética forma de dejarlo, contra el mismo rival con el que todo comenzó. O quizá, y puede que lo más probable, una nueva burla del destino haciéndonos creer que los Patriots son mortales. McVay repasando sus apuntes para recuperar en Septiembre mientras Belichick sonríe sarcástico tomando un zumo de naranja en la piscina.

El día que nos falte Belichick, perderemos al mayor generador de tendencias de moda, y memes, de la NFL.

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