¿Puede JJ Arcega-Whiteside llegar a ser considerado WR1?

Acabada la temporada colegial todas las cartas se encuentran ya sobre la mesa en cuanto al análisis del Draft se refiere. Los equipos ya tienen infinidad de partidos en proceso de ser analizados minuciosamente por sus respectivos ojeadores. Todos los jugadores han tenido oportunidad de mostrar ya, sobre el verde, de lo que son capaces. Y sin embargo, en una clase de receptores sin un dominador claro, un último as en la manga puede decantar quién portará el cetro de WR1 camino a Nashville.

En mi opinión, esta heterogénea clase de receptores posee un receptor de corte dominante (DK Metcalf el wide receiver de Ole Miss) y un grupo de cuatro jugadores con un nivel muy parejo: Kelvin Harmon (NC State), Riley Ridley (Georgia), N´Keal Harry (Arizona State) y JJ Arcega-Whiteside, que como ya sabréis juega en la universidad de Stanford.

Imaginémonos los cuatro meses que nos separan del Draft como una etapa del Tour de Francia. Arcega-Whiteside ya se ha distanciado del pelotón y se encuentra ahora en un grupo de escapados persiguiendo al líder de etapa, que maneja unos minutos de ventaja. ¿Cuándo es el momento ideal para atacar y distanciarse de ese grupo de escapados?

JJ Arcega-Whiteside (heraldnet.com)

El instante perfecto para dar ese golpe de autoridad es la Combine de la NFL, un conjunto de pruebas que miden la capacidad atlética de los jugadores que se presentan al Draft y que se celebrará en el Lucas Oil Stadium de Indianápolis allá por el mes de marzo.

FASE I: JJ ARCEGA-WHITESIDE REVIENTA LA COMBINE

¿Difícil? Sí. ¿Imposible? Para nada. Con su altura, constitución y currículum (63 recepciones, 1059 yardas y 14 TD en 2019) hay dos pruebas claves que pueden catapultar a Arcega al estrellato: el 40 Yard Dash y el 3 Cone Drill.

La primera mide velocidad pura y dura. Por ponernos en perspectiva: Mike Evans hizo un tiempo de 4.53 s. Si el español consigue bajar o igualar ese tiempo será un gran paso en su valoración. La segunda prueba mide agilidad, capacidad para salir de cortes y habilidad para acelerar y decelerar en espacios cortos. Un buen tiempo en esta prueba conseguirá probar la capacidad de Arcega para dominar en zonas cortas e intermedias con su habilidad para correr rutas, faceta que el ataque de Stanford no le ha dejado explotar.

 

FASE II: DK METCALF CREA DUDAS

Como ya os he contado DK Metcalf es un receptor físicamente imponente y técnicamente un pasito más avanzado que el resto. Realmente, lo tiene todo. Su único inconveniente es una lesión en el cuello ocurrida en un partido contra Arkansas en octubre. Todos sabemos lo complicadas que son estas lesiones y un análisis negativo de los servicios médicos de la NFL haría saltar todas las alarmas y podría desposeerle de su momentáneo status.

FASE III: KELVIN HARMON Y N´KEAL HARRY, DOS ROBOTS

Si estos dos receptores comparten algún parecido este es, sin duda, su altura. El primero levanta 191 cm del suelo y el segundo lo supera con 193 cm. Todos sabemos cuál es el estigma que tienen que sufrir los receptores altos año tras año: falta de velocidad y de agilidad. Si sus actuaciones en la Combine no disipan estas dudas su draft stock bajará. Y mucho

FASE IV: RILEY RIDLEY VS DARYL MOREY

Si os gusta un poco el baloncesto y la NBA sabréis quien es Daryl Morey,  y si no os pongo yo en situación. Morey es General Manager de los Houston Rockets y un ferviente defensor de los Analytics. Esto es, aplicar el mundo de las estadísticas al deporte. Esta filosofía tan extendida en el mundo de la canasta se ha trasladado, obviamente, al fútbol americano.

Pues bien, una estadística clave a la hora de analizar receptores es el market share. Esta intenta arrojar luz sobre cuán importante es un receptor para su equipo, poniendo en perspectiva sus números en comparación con los de sus compañeros. Pues resulta que Riley Ridley tiene un valor históricamente bajo en esta estadística debido a su escasa importancia en el ataque de Georgia. Si este número acaba pesando en su evaluación es otro serio candidato a caer en el Draft.

Como os decimos siempre cuatro meses en el análisis del Draft suponen un mundo y todo lo escrito podría quedar como agua de borraja en abril. Mientras tanto, vamos a dejar volar la imaginación y soñar con ver a Arcega-Whiteside como WR1, un sueño que, por otra parte, no se antoja tan irreal.

Álvaro Rodríguez (@AlvaroRRY) analista del Draft de la NFL en @RouteRunning

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