Los herederos del viejo Bill

Bill Belichik y su hijo Steve, en la previa de un partido.

A esta altura del partido, afirmar que Bill Belichick es el puto amo en los New England Patriots no es descubrir nada nuevo. Seis anillos de Super Bowl (cifra más alta para un head coach en la NFL), más de 20 años liderando a una franquicia que parece que nunca dejará de competir al más alto nivel y récords que hablan de la grandeza de su carrera (mayor cantidad de victorias en playoffs -31- y el entrenador en activo con más años en su puesto) son hitos que no cualquiera ostenta. Por eso, en Boston se permiten darles ciertos gustos al viejo Bill, como incluir en el staff de entrenadores a sus dos hijos varones, Steve y Brian.

 

Steve, de vagar por las prácticas a una carrera exitosa

Steve Belichick tiene 32 años y trabaja bajo el ala de entrenadores de su padre desde 2012, año en que los Pats lo contrataron como coach asistente. En 2016 ese puesto cambiaría al de entrenador de safeties y, desde la actual temporada, se le sumaron también responsabilidades en el resto de la defensa secundaria. De los dos hijos de Bill es el que más exposición tiene, ya que por su cargo está siempre en la sideline y es habitualmente enfocado por las cámaras de las transmisiones.

 

Con tres anillos como parte del staff, Steve comenzó a transitar en el mundo de la NFL de muy chico. Desde el octavo grado ya asistía alguna que otra vez a los training camps liderados por su padre. De él fue que heredó la pasión por el lacrosse, cosa que se repite en sus tres hijos. De hecho, Amanda, su única hija mujer, trabaja como entrenadora de dicho deporte para la universidad de Holy Cross, Massachusetts. En paralelo al lacrosse, Steve jugó fútbol americano como linebacker, tight end, fullback y long snapper en la escuela preparatoria. Después, fue a estudiar a Rutgers, donde continuó practicando ambos deportes. 

 

Emulando a su padre, en principio

A principios de este año, en la previa del Super Bowl LIII que terminarían ganándole a los Rams, pudimos empezar a notar que, al igual que su papá, Steve no tiene la mejor relación con la prensa, aunque los periodistas pudieron sacarle alguna frase interesante.

“Nunca pensé, en realidad, si quería seguir los pasos de mi padre y convertirme en entrenador principal de un equipo. Ni siquiera pensé en que iba a coachear a los safeties, sólo fue la manera en que se fueron dando las cosas. No me centro en el futuro, solamente en continuar siendo parte de este equipo y en ganar los partidos importantes”

Declaró el mayor de los herederos, quien también destinó unas palabras a su gran mentor:

Hay un montón de cosas que ustedes no saben sobre él, y nunca las sabrán. Mi papá es realmente único e inteligente. Desearía tener más tiempo para solamente ver las cosas que hace, pero tengo mi propio trabajo que hacer. Cuando era más joven fui muy estúpido por no parar un momento y observarlo en detalle. Ahora estoy muy ocupado, pero sé que llegará el momento en que él dejará de dirigir y yo podré preguntarle todo lo que quiera saber”.

 

Steve (izquierda) junto a su hermano Brian (derecha). Ambos trabajan en la organización de Boston bajo el ala de su padre
Steve (izquierda) Brian (derecha) Boston Globe

Brian, la cara menos conocida de la familia

Así como en Boston le dieron una oportunidad al hijo mayor, Brian, de 27 años, no se iba a quedar con las ganas y mirando todo desde afuera. Por eso, en 2016, la gerencia que encabeza el siempre polémico Robert Kraft contrató a un nuevo Belichick, esta vez para llenar el rol de asistente de scouts, aunque al día de hoy, en la web oficial del equipo figura como asistente de entrenadores.  

 

“Brian se encarga del control de calidad en nuestra defensa y de diferentes tareas que ayudan a nuestro staff defensivo a preparar y a adelantarse a lo que el rival de turno pondrá en el campo”, había declarado Bill sobre las responsabilidades del menor de sus descendientes. 

 

Y como la sangre es la sangre, si un Belichick puede aprovechar cualquier cosa para ganarte, por más mínima que sea, la va a hacer. Brian fue noticia por este motivo. ¿Qué pasó? Nada muy grave, pero digno de destacar. En la previa del choque de la última semana en el que los Patriots vencieron a domicilio a los Bills, el entrenador de los de Buffalo, Sean McDermott, tuvo que “correr” de la cancha a dos asistentes de New England, uno de los cuales era Brian, que estaban mirando muy de cerca la última fase del calentamiento del rival.

 

 

“Venir a trabajar cada día y compartir todo con ellos es una gran experiencia”, dijo el papá, orgulloso de los suyos. “Son cosas que se viven también con el resto de los integrantes del staff, pero es maravilloso tener a los hijos de uno involucrados a este nivel. Es bueno para todos”, Cerró.

El futuro

¿Cómo continuará la historia de la descendencia Bill Belichick en Boston? En la actualidad, el que más cerca está del padre y del trabajo de entrenador en sí es Steve, quien ha ido escalando dentro de la organización hasta llegar donde está hoy, con un rol importante en la que es, sin dudas, una de las mejores defensas en toda la NFL. ¿Será el encargado de relevar al viejo cuando éste se marche de la mano de Tom Brady? ¿Verá Kraft potencial en él como para seguir apostando por su sangre cuando de verdad haya que reestructurar una franquicia tan acostumbrada a ganar que directamente no contempla que existe otra realidad? El tiempo responderá a estos interrogantes. Mientras tanto, a seguir sufriendo (o admirando, depende de qué lado de la calle decidas pararte) a esta dinastía que amenaza con no tener un fin en el libro de historia de esta liga.

 

@agustindiazg

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