Las señas de identidad de Los Ángeles Chargers

A lo largo de nuestra vida caminamos continuamente con una mochila llena de objetos. Algunos materiales y otros inmateriales. Durante el trayecto, perderemos muchos de ellos y a buen seguro encontraremos otros que guardaremos en nuestra mochila. Pero lo que siempre deberemos de llevar con nosotros en la compañera de viaje que es nuestra mochila, son nuestras señas de identidad. Aquello que nos recuerda quiénes somos y de dónde venimos. Lo que nos identifica, nos diferencia y nos une a la vez. Las señas de identidad de cada uno, es ese intangible que no está en venta. Son, al mismo tiempo, propiedad nuestra y de todos aquellos que se sienten identificados con ellas.

 

En este acogedor rinconcito del football, que los aficionados Bolts llamamos hogar, continuamente hemos repetido que San Diego/Los Ángeles Chargers, desde sus orígenes, no ha sido nunca una franquicia al uso. Es un equipo diferente, con un ADN propio y único. Por lo tanto, tiene unas señas de identidad que son igualmente diferentes a las demás franquicias, generadas de las maneras más inverosímiles que se nos puedan ocurrir, porque, como no  podía ser de otro modo…

 

 

EL NOMBRE DE LA FRANQUICIA

 

… San Diego Chargers siempre ha sido un equipo “diferente”… “especial”… Poco común… Y como no  podía ser de otra manera, también es un equipo especial en lo que respecta al origen de su nombre. Existe una versión oficial acerca del origen del mismo que siempre viaja acompañada de un matiz no consensuado por todas las personas que componen la comunidad Bolt.

He aquí la versión oficial: En 1960, Barron Hilton, el fundador de la franquicia en Los Ángeles de la recientemente creada liga AFL,  abuelo de la celebrity Paris Hilton, convocó el típico concurso “name-the-team” a través de la prensa Angelina, mediante el cual, la gente podía proponer el nombre del equipo que quisiera. El premio era un viaje a México D.F y Acapulco.

El nombre elegido por Barron Hilton fue el propuesto por Gerald Courtney, un tipo de Hollywood, al que se le ocurrió denominar a la franquicia: Los Ángeles “Chargers” y que ganó el premio de un viaje con todos los gastos pagados a las ciudades que acabamos de comentar.

¿Por qué eligió Barron Hilton el nombre de “Chargers”? Pues, porque como fan acérrimo de USC, en los partidos de los Trojans, Barron Hilton siempre se emocionaba cada vez que en “Los Angeles Memorial Coliseum”  se entonaba una melodía para animar al equipo, la cual acababa con el grito de guerra: “CHARGE!!!”.

Aunque, como no podía ser de otra manera tratándose de los Bolts, hay una leyenda, un matiz que siempre acompañará a la elección del nombre de la franquicia, y es la siguiente: Como gran magnate de los negocios que siempre ha sido, Barron Hilton puso en marcha un negocio de tarjetas de crédito para su utilización en cualquiera de los hoteles que él regentaba. El momento en el que se eligió el nombre, coincidió en el tiempo con el lanzamiento del producto estrella de la empresa, la tarjeta: “Carte Blanche charge card”.

Cuenta la leyenda, que la elección del término: “Charger” también se realizó con la intención de recordar a todas las personas usuarias de sus hoteles, que debían recargar el saldo de dicha tarjeta para utilizarlo en los Hoteles Hilton. De este modo, relacionaba indirectamente dos “productos” de su propiedad: La franquicia de football y una de las tarjetas más exclusivas y exitosas de la época, que dio lugar posteriormente a la famosísima tarjeta de crédito: “Diners Club International”. Esta versión, aunque tachada de leyenda urbana por un sector de la comunidad Bolt, es aceptada por otro amplio sector de los aficionados del equipo de San Diego (hoy en día L.A.), ya que encajaría perfectamente con el perfil empresarial de Barron Hilton, desvirtuando así de algún modo la elección del nombre únicamente por el grito: “Charge” de los Trojans.

 

Pero insistimos en que esta versión no forma de la historia oficial de la elección del nombre: “Chargers”.

 

 

LOS DIFERENTES LOGOS.

 

  • Primer logo de la franquicia (1961-1973).

(Fuente: http://www.sportslogos.net)

Con él empezó todo.

El primer logo de la franquicia fue diseñado para la franquicia una vez establecida esta ya en San Diego (año 1961) y acompañó al equipo hasta el año 1973 (en el que nació un servidor, por lo que no, no vi a Johnny Unitas jugar con la zamarra Bolt, cuando en mi primer año de vida, el 30 de setiembre, contra Cincinnati, superó las 40.000 yardas de pase, con un lanzamiento completado de 30 yardas a Mike Garret). Sobra, el mencionar que el primer logo fue totalmente diseñado al gusto y preferencias del dueño Barron Hilton, contando con algunos elementos que constituirán por sí mismas señas de identidad de la franquicia:

  1. El caballo: Este elemento es una referencia directa a “Traveler”, la mascota de USC, mostrando “el yayo” de Paris Hilton, una vez más su amor y pasión por dicho College. Este elemento, lógicamente, no obtuvo la aprobación de todos los aficionados, puesto que en la parroquia Bolt había (y hay hoy en día) muchísimos detractores de los Trojans. Pero se respetó por un motivo simple: Barron Hilton puso el dinero, la franquicia era suya y su poder era casi ilimitado, primero en la AFL y posteriormente en la NFL.

Puede afirmarse sin temor a error que no constituye una seña de identidad de la franquicia, dado que gran parte de la parroquia Bolt nunca se sintió representada por este elemento.

 

  1. El rayo: “THE LIGHTING BOLT” se introdujo ya en el este primer logo y constituye, sin duda alguna, el signo más sagrado, amado, respetado, adorado y reverenciado que existe en la franquicia.

Objeto de culto por TODOS los aficionados, describe una descarga eléctrica. Además, “el relámpago” hace referencia a la particular forma de jugar que tuvo el equipo en sus primeros años en ataque. Juego muy profundo, con continuas “Big Plays” que hacía las delicias de Barron Hilton, un enamorado de este estilo de juego. Las referencias al juego de la franquicia como de “juego relámpago” y “descarga eléctrica” en los pases del equipo, influyeron de un modo determinante en introducir “The Lighting Bolt” como parte del logo y PRINCIPAL SEÑA DE IDENTIDAD del equipo.

De hecho, tal fue la aceptación del símbolo, que los San Diego Chargers (actuales Los Ángeles Chargers) son la única franquicia de la historia en incluir en el mismo símbolo al mismo tiempo en: El escudo, el casco, hombros y perneras del uniforme (las perneras, con excepción de los siguientes años en los que fue sustituido por una franja blanca o azul: 1966, 1972, 1973 y1988-1991).

 

3) El color dorado y el “Powder blue”. El “Powder Blue” es, sin duda alguna, el color favorito de la afición y el más respetado por cualquier persona que pertenezca a la familia Bolt. Barron Hilton fue el mayor defensor de dicho color, realizando una contundente afirmación, al sentenciar que el “powder blue”, era “powder blue” y no “sky blue”, “electric blue” o “Carolina blue”, como muchos periodistas definían.

Y así sigue siendo a día de hoy este color: “powder blue”. El más querido y el que, por sí mismo constituye otra SEÑA DE IDENTIDAD de la franquicia.

  • Segundo logo (1974-1983).

 

 

 

 

(Fuente: http://www.sportslogos.net)

 

El casco con “The Lighting Bolt”.

Desaparecen del logo: el escudo, el caballo, el nombre de la franquicia y el “powder blue”. El casco está pintado en “royal blue”, con “The Lighting Bolt” en dorado y contorno blanco. He aquí un elemento importante en la historia, tanto de la franquicia, como de la NFL: El “fasce mask” dorado. San Diego Chargers fue el primer equipo en introducir un “face mask” de un color distinto al gris o negro. Y lo hicieron con un atrevido dorado. Hoy en día son muchas las franquicias que tienen sus “face masks” coloreados.

Pues bien, como en tantas otras cosas, en esto también el equipo de San Diego fue un auténtico pionero en su época.

  • Tercer logo (1988-2001).

 

 

 

(Fuente: http://www.sportslogos.net)

 

El casco se renueva. El “royal blue” cede paso al “navy blue”. En los laterales, el “Lighting Bolt” en blanco com 2 contornos: Uno en “navy blue” y otro en contorno dorado. El “fasce mask” se ha actualizado y ahora es de color “navy blue”.

 

  • Cuarto logo (2002-2006).

 

(Fuente: http://www.sportslogos.net)

 

Se prescinde del casco.

Ahora el indiscutible protagonista, como no podía ser de otro modo, es “The Lighting Bolt”. El relámpago, mantiene los colores del casco y a partir de este momento se expone él sólo, en forma de media circunferencia. Es, sin duda, la gran SEÑA DE IDENTIDAD de la franquicia.

 

 

  • Quinto logo (2006-2016, 2017-……).

 

(Fuente: http://www.sportslogos.net)

 

“The Lighting Blue” sufre un cambio de imagen muy bien recibido por la parroquia Bolt: Se sustituye el color blanco por el dorado, con dos contornos: El “powder blue” (motivo principal del buen recibimiento por parte de los fans del cambio de colores), y el navy blue.

 

 

  • 2017: El Logo imposible.

 

(Fuente: http://www.sportslogos.net)     (Fuente: http://www.sportslogos.net)

 

Con el traslado de la franquicia de San Diego a Los Ángeles, el 12 de enero se publicó en Twitter el que, en un principio, iba a ser el nuevo logo oficial de la franquicia en su nuevo/viejo hogar: Los Ángeles. Como se puede apreciar, el mismo consta de las letras L y A. La L acaba en forma de pequeño relámpago. Ninguna de las 2 versiones propuestas integran los 3 colores de la franquicia a la vez.

 

Para rematar dicho engendro, dicho logo resultó ser una copia fácil, sencilla y barata del logo de la franquicia de la MLB más importante del Estado de California: Los Ángeles Dodgers:

 

(Fuente: http://www.nbclosangeles.com).

 

La “vida” de dicho logo fue de 36 horas. Desde que se hizo público, prácticamente toda la familia Bolt rechazó el mismo de un modo rotundo y tajante. Las muestras en defensa del quinto logo fueron una constante en la red. ¿Por qué cambiar un logo del que nos sentimos tremendamente orgullosos, que es NUESTRA AUTÉNTICA SEÑA DE IDENTIDAD?

La respuesta no se hizo esperar, y ese mismo día 12 de enero de 2017, Alex Spanos, tratando de calmar los ánimos y templar gaitas, afirmó que no se trataba de ningún logo oficial, sino de una operación de marketing dentro del complicado mercado deportivo Angelino.

Spanos, en un ejercicio de autocrítica, 36 horas más tarde, confirmó que se mantenía como logo oficial el quinto logo, del que todos los aficionados estamos orgullosos y al que todos nosotros representa, volviendo así las aguas por su cauce.

La pesadilla terminó después de 36 interminables horas para la comunidad Bolt.

 

 

EL UNIFORME.

 

(Fuente: http://www.nbclosangeles.com).

 

Sin entrar en la evolución histórica del uniforme, cuyos elementos ya hemos comentado anteriormente, nos centraremos en el significado del mismo para la afición. Diremos simplemente que es una auténtica SEÑA DE IDENTIDAD de carácter sagrado para todos los aficionados. Cualquier cambio realizado en el mismo puede suponer un auténtico amotinamiento de la afición hacia los propietarios de la franquicia.

El uniforme tiene 3 colores: “Navy Blue” (partidos de casa), blanco (partidos fuera) y el más importante y emocionante de todos: el “podwer blue” (uniforme alternativo). Este último, se reserva para ocasiones especiales. Es tan sagrado para los Chargers, que cuenta la leyenda que en más de una ocasión, en casos de colores con cierta similitud con el “podwer blue” (se comenta que ocurrió en enfrentamientos contra Detroit Lions entre otros), ha sido el otro equipo, el que respetuosamente ha cambiado la equipación, sabedores del significado que tiene el “podwer blue” para los Chargers.

 

 

LA MASCOTA

 

(Fuente: www.facebook.com).

 

 

“Boltman” es desde el año 1995 la mascota NO OFICIAL de los San Diego Chargers.

 

Su historia, como no podría ser de otro modo tratándose de los Chargers, es peculiar: 15 de enero de 1995. Three Rivers Stadium. Pittsburgh, Pensilvania. Se enfrentan San Diego Chargers y Pittsburgh Steelers en la final de la AFC. Último cuarto del partido. A falta de 1:08 para el desenlace, el marcador refleja el siguiente resultado: Chargers 17 – Steelers 13 y el balón en poder del equipo de casa, dentro de la Red Zone. 4 yardas separan a los Steelers de jugar la Superbowl y se encuentran en 4to down. Bill Cowher pide tiempo muerto. Se acerca O’Donnell a la banda. Cowher marca jugada y sonríe a su QB. Quiere relajarle y darle confianza. O’Donnell canta la jugada. Formación “shotgun”. Snap. O’Donnell lanza el football ante 61.535 espectadores presenciales y millones de radiotelespectadores, justo al centro de la endzone, donde se sitúa en inmejorable posición de recepción Barry Foster. El número 29 de Pittsburgh está a punto de escribir otro capítulo en la historia de los Steelers, cuando, de repente, aparece de la nada Dennis Gibson. El Linebacker número 57 de los Chargers se lanza con los 2 brazos extendidos y en vuelo rasante, consigue blockear el football. Pittsburgh enmudece y San Diego atrona. ¡Por fin apareció el relámpago!

Los Chargers afrontarán, el 29 de enero de 1995, en el Sun Life Stadium. Miami, Florida su primera Superbowl, que les enfretará a los San Francisco 49ers de Steve Young, Jerry Rice y Ricky Watters. La ciudad de San Diego entra en estado de catarsis total. Y en ese fervor previo a la Superbowl XXIX, Dan Jauregui, de Ramona (California), un aficionado acérrimo e incondicional de los Chargers, se percató de un hecho para él tremendamente significativo: Los San Diego Chargers iban a disputar por primera vez en su historia una Superbowl… ¡¡¡Y no tenían ni siquiera una mascota!!! Jamás la tuvieron los Chargers dese que Barron Hilton creara la franquicia. Por lo que Dan se propuso ser como el resto de equipos de la NFL con el fin de que el equipo de sus amores jugara la Superbowl con una mascota.

Así que ni corto, ni perzoso se dirigió a Hollywood, L.A, donde un artesano fabricante de máscaras de cine, le hizo una máscara que mezclaba 2 caras, por un lado, la del personaje principal de la película “La máscara” (protagonizada por Jim Carrey), y por otro, la de Roid Ragin, el jugador de los San Diego Chargers. Había nacido “Boltman”.

El personaje se convirtió a partir de ese momento, en toda una SEÑA DE IDENTIDAD de los Chargers: “Boltman” es mitad hombre, mitad relámpago. La cabeza amarilla, con gafas de sol, dos relámpagos a ambos lados, y cuerpo humano de músculos acolchados, portando la vestimenta de casa (“navy blue”) de los Chargers y luciendo siempre el dorsal número 1 en su zamarra. Boltman enseguida consiguió que la gente enfervorizara. Pero no impidió que los Chargers sucumbieran en la Superbowl XXIX ante los 49ers por 49 a 26. Una derrota dolorosa, pero que hizo que “Boltman” animara más si cabe a su equipo, pagándose todos los gastos de su bolsillo: Trajes, máscaras, 2 abonos de temporada, aparcamiento anual en el estadio, etc… Ganándose el reconocimiento de la hinchada y llegando a ser un personaje conocidísimo en la ciudad de San Diego.

(Fuente: sports.vice.com)

 

 

“Boltman” siempre afirmó haber llegado a un acuerdo verbal con la directiva de los San Diego Chargers para ser la mascota no oficial del equipo, comprometiéndose a reembolsarle los gastos derivados de su apoyo. Pero tras 2 temporadas, en 1998, “Boltman” presentó una demanda judicial contra los San Diego Chargers, dado que en dos años no había recibido ni un sólo dólar de la franquicia, solicitando así el reembolso de los gastos originados de animar a su equipo, que ascendían a 36,770.22$, así como un sueldo anual de entre 30,000$ y 50,000$ por los servicos prestados, a lo que se sumó en la demanda el gasto de elaboración del traje: 15,000$. La postura del equipo fue totalmente contraria a abonar dichos gastos y jamás reconocieron a “Boltman” como mascota oficial de los Chargers. Dan perdió el contencioso contra el equipo de sus amores, y realizó unas duras declaraciones públicas, manifestando ser la mascota “de los ciudadanos, no del equipo”. Curiosamente, dichas declaraciones lo que produjeron es que la afición se volcara más si cabe con “Boltman”, lo que le valió que la afición Bolt le “nombrara” mascota no oficial de los Chargers. Posteriormente, “Boltman”, fruto del clamor popular, consiguió tener acceso a zonas del campo restringidas al resto de aficionados. Desde entonces, no ha tardado nunca menos de hora y media en salir del estadio debido a la gran cantidad de autógrafos y fotos que los aficionados le han pedido siempre de un modo muy afectivo y cariñoso. Lo cual, obviamente, se multiplicaba fuera del mismo.

“Boltman” mantuvo siempre su identidad oculta, desvelándola al público en el año 2009. Dan Jauregui, camionero de profesión,  afirma que, salvo su familia y el fabricante del traje, nadie supo de su verdadera identidad hasta ese momento.

(Fuente: www.sandiegouniontribune.com).

El momento más duro y doloroso para “Boltman” fue en el año 2015. A la vez, fue el momento que terminó de encumbrarle como el auténtico “héroe de San Diego”. El año en el que se planteó el traslado de la franquicia a Los Ángeles. “Boltman” reaccionó, y cual superhéroe del pueblo, solicitó al Ayuntamiento de San Diego que se realizara un estudio de impacto medioambiental relativo a la construcción de un nuevo estadio en San Diego, por un importe de 1,2 millones de dólares. La única y mínima posilidad de permanencia de la franquicia el Consistorio pasaba porque el Ayuntamiento votara a favor y se realizara dicho estudio.  Pues bien, “Boltman” compareció en persona ante las autoridades locales y con su atuendo habitual defendió la causa no ya suya, sino de toda la parroquia Bolt, tal y como demuestra esta foto:

 

(Fuente: bleacherreport.com)

 

Finalmente, el Consistorio votó a favor y el estudio se llevó a cabo. “Boltman” había dejado la categoría de héroe popular, para ser superhéroe de la ciudad de San Diego y de toda la comunidad Bolt.

En la actualidad, “Boltman” afirma que tras cumplir medio siglo, no tiene las mismas energías que al principio y que ser mascota no oficial le supone un tremendo esfuerzo a todos los niveles, por lo que ha planteado en más de una ocasión su posible retirada.

Pero todavía le queda trabajo por hacer a “Boltman”, quien, tras hacerse efectivo el traslado de la franquicia a Los Ángeles, ha interpuesto acciones judiciales contra la NFL y los Chargers, por competencia desleal y monopolio de localidades. Lo que de primeras podría parecer una locura, según abogados expertos en la materia podría no serlo tanto al considerar factible que “Boltman” gane dicha demanda. El “problema” estribaría en la posible solución, la cual, según los expertos, difícilmente pasaría por devolver la franquicia a San Diego, sino que la consecuencia más probable sería que el siguiente cambio de lugar de una franquicia en la NFL sería a San Diego, o en el caso de una franquicia de nueva creación, ésta tendría como destino la ciudad fronteriza.

Y actualmente, a día de hoy, nuestro superhéroe “Boltman” se encuentra inmerso en su cruzada particular, en la que ya ha obtenido el importante apoyo político del representante municipal del Distrito en el cual se edificó (y también derribó) el Qualcomm Stadium, que defiende las pretensiones de nuestro particular y no oficial mascota y superhéroe favorito: “Boltman”.

Al igual que “Boltman”, nosotros también gritaremos siempre bien fuerte: GO CHARGERS!!!!!

 

Aitor  (@AitorChargers)

 

 

 

 

 

 

 

 

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