La Ochrasy de los New Orleans Saints

Las luces se apagan en un Superdome vacío, triste. Se acabó el sueño, un sueño que estuvo muy cerca, demasiado. Mando Diao describió esa sensación en una canción totalmente recomendable: Ochrasy. Ochrasy es ese momento en el que después de una fiesta, antes que llegue la mañana, crees que todo es posible. Pero luego despiertas y ves que todo fue sólo una ilusión. Cientos de carteles, cartelones y abalorios varios se quedan huérfanos en el interior del recinto. La fiesta acabó. Todo está en calma y uno se medio ruboriza ante la opulencia de todo lo ocurrido.


El ruido, el temido ruido del Mercedes Superdome, quedó congelado un par de horas antes a medida que la patada de Zuerlein se dirigía a los palos. En ese momento, la explosión de alegría de jugadores Rams celebrando en el centro del emparrillado, contrastaba con la depresión que iba creciendo en los aficionados locales. Los oídos de todos los presentes en el Dome se nublaban y cogían distancia del mundanal ruido. Silencio. En muchos casos, rabia. Se adivinaba una resaca que tardará tiempo en disiparse en Louisiana.

Un servidor, con algo de tiempo para digerirlo, intenta hacer un repaso mental a todo lo acontecido. Y lo resumiría en los siguientes cuatro puntos, que definirán y darán por terminada la temporada de los New Orleans Saints.

Ilusión

Llegaba la final de Conferencia, tercera en la era Brees-Payton (1-1 hasta la fecha). El Dome era una fiesta ya desde bien entrada la mañana. 73.000 almas lo llenaría con una misión: hacer ruido. Dice la leyenda que Goff es poco menos que un “muñeco teledirigido” desde la banda. Nada más lejos de la realidad, pero por parte de nuestra nación de WhoDats no dejaríamos lugar a dudas que ponerles las cosas lo más difíciles posible a un auténtico equipazo, dirigido magistralmente desde la banda.

Y llegó la hora del kick off. Y el partido empezó con todo a favor para los Saints. No de manera inmejorable, pero muy bien. Vimos a un equipo centrado, sin las prisas ni el ansia mostrado contra los Philadelphia Eagles en los divisionales. Si que es cierto que recorriendo relativamente bien el campo no se anotó de siete. Ni tan solo después de una temprana intercepción a un drop de Todd Gurley. Pero el 6-0 rápido y la defensa respondiendo en el campo, presagiaba que los Rams tendrían que emplearse a fondo si quería revertir la situación.

Y esa sensación se acrecentó justo cuando acabando el primer cuarto, Brees conectó con Griffen para un TD que ponía a los de Louisiana 13-0 en el marcador. Los Rams parecían con muchas dificultades para desarrollar su juego. Y, a pesar que no era arrollador, se veían muy incómodos. El siguiente drive ofensivo de los Rams empezó y parecía que volvía a estar contra las cuerdas, y entonces ocurrió…

Realidad

El Fake Punt – Fuente: Sports Illustrated

Quizás en ese momento no le dimos la importancia que tuvo esta jugada. Pero fue básica para cambiar el momentum del partido. La defensa había provocado un 3 y fuera. Y Sean McVay, muy a lo Sean Payton, se la jugó con Hekker. Y les salió: consiguieron un primer down en un 4&5. Lo comenté en directo, fue un error garrafal de Justin Hardee, quien da la espalda a su par de inicio de carrera. Ese drive acabaría en field goal de los de Los Angeles. Pero el golpe ya estaba dado y empezaron las dudas en la defensa. De hecho el cuarto acabó con otro gran drive de los carneros para TD que dejarían 13-10 las cosas al descanso.

El Dome Field Advantage parecía que en parte ya lo habían superado los angelinos. Siempre con muchos problemas de comunicación pero adaptándose. Esa ya no era una carta que fuera tan relevante como lo fue al principio del partido. Y todos, absolutamente todos, en el Dome lo sabían. Se tendría que ganar con más y mejor juego. Y empezaban ellos atacando el segundo periodo.

Ochrasy

El tercer cuarto empezó de forma algo inesperada: tres y fuera para los de los Angeles y un drive bastante largo que acababa en TD para los Saints. TD de Taysom Hill, nuestro chico para todo. 20-10. Ese juego es el que tenían que haber seguido los Saints todo el partido. Bastante agresivo pero no suicida con el pase. Involucrando mucho la carrera. Ingram abriendo huecos y dejando así más sencillo el play action y las recepciones de Alvin Kamara, que estaba haciendo estragos en la línea de LB de los Rams.

TD de Taysom Hill. Fuente: Deseret News

A partir de ese momento despertaron los Rams. Despertó su enorme ofensiva. Su enorme playbook. Y su enorme QB. En efecto, Jared Goff en ese momento cogió las riendas del equipo y consiguió volver a emparejar el encuentro. Al empezar a carburar el ataque, fue como un resorte para la defensa. Y la presión empezó a llegar a Brees. Sobretodo por el lado izquierdo de la OL. Peat y Armstead no llegaban al 100% al partido, después de una temporada con muchas lesiones, especialmente del tackle con el agravante de la rotura de mano del guard. Mucho tiempo en el campo de la ofensiva hace descansar a tu defensa, pero también agota a tu línea. Sobretodo si tienes a Suh, Brookers y, sobretodo, Aaron Donald en frente.

Pero, a pesar de todo ello, tienes el partido empatado y el balón en tu posesión. Falta de poco más de 3 minutos para acabar el encuentro, está todo muy cerca, todo es posible, la fiesta parece estar a punto de acabar. Si juegas bien tus cartas puede ser tuyo. Te cuesta arrancar, su defensa está cogiendo el mando del partido. Te la juegas en un balón dividido que contra Eagles acabó intereceptado. Y esta vez no, esta vez lo coge Ted Ginn para dejarte, ya pasado el tiempo muerto obligatorio de los dos minutos en la yarda 15 rival. Está todo muy cerca…

DPI

En primero y 10 en la 15 rival, te la juegas con un slant rápido a Mike Thomas. Eso es como una carrera para los New Orleans Saints. Es una jugada más segura estadísticamente en los Saints que una carrera. Y lo subrayo porque leeréis y escucharéis mucho por allí que es una mala call. Esta, en concreto, no lo creo. Además antes te había funcionado con Carr en la yarda 25. Y estaba el receptor abierto. Pero Brees la suelta baja y es incompleto. Paras el reloj.  Lo improbable, pasa.

En segunda y diez si que juegas a carrera y pierdes dos yardas. Esta jugada además es un calco de la que te pararon los Eagles la semana anterior. Esa si es una mala llamada, porque era previsible. Demasiado. Pero agotan uno de sus dos tiempos muertos y sigues cerca. Y en tercera y doce…

DPI: definción – Fuente Los Angeles Times

La jugada está bien cantada, bien ejecutada y hasta diría que lo mejor defendida posible por el CB de los Rams, que sale y llega tarde y es lo único que puede hacer. Pero es interferencia de pase. Y punto. Eso hubiera dado primera y diez a los Saints. No fue pitada. Field Goal que entra de Will Lutz, tres puntos arriba a falta de poco más de minuto y medio.

Goff vuelve a cruzar el campo con el tiempo suficiente para que Zuerlein anote el field goal que lleve el partido a la prórroga. El tiempo extra empieza con posesión de los Saints. Una posesión que es perfectamente defendida por los Rams, que interceptan a Brees pasado el medio el campo y no perdonana. Se llevan el encuentro con un nuevo FG que les lleva a la Superbowl.


Resumiendo: los Rams merecieron ganar y merecen estar en la Superbowl. Dominaron el partido durante 3 de los 4 cuartos del tiempo regular, además del tiempo extra. Jared Goff se graduó en un partido grande y en un ambiente más que hostil. Sean McVay ganó la Sean Bowl, dirigiendo mejor a su equipo desde la banda que Payton. Y los Saints estuvieron allí. A un primero y diez de poder ser quien representara a la NFC en la Superbowl. O el Superbowl como quieran decirlo.

La ochrasy es un momento donde todos volvemos a ser niños por un momento y soñamos. En este caso, desde nuestro primer post en Spanish Bowl que llevamos soñando en que nuestros Saints nos dieran una opción a Drew Brees para llegar a la final de la NFL. Temo que haya acabado ese periodo. Que, con esta derrota, hayamos llegado a la mañana. Que tardemos en volver a estar en una de éstas. La sensación es que éste era el año.

Pero, ¿sabéis una cosa? Nadie ha escrito el mañana. Así que aún hay hueco para la esperanza. Y más con Mike Thomas, Alvin Kamara, Cam Jordan, Marshon Lattimore o Sheldon Rankins.  Hasta entonces…

Ánimo, salud y, siempre, WhoDat.

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