Entre todos lo mataron y él sólo se murió

Habíamos pensado en titular el artículo como “Por un puñado de dólares” pero no nos parecía justo que diera la impresión de que culpamos a Mack de lo que ocurrió en este último fin de semana cuando se tomó una de las decisiones más incomprensibles, ridículas e innecesarias de las que se han tomado (y no son pocas) en la franquicia de los Raiders: el trade de Khalil Mack.

Sería de un ventajismo absurdo y bastante miserable agarrarnos al clavo ardiendo repitiendo cosas como “con Mack no ganamos ninguna Super Bowl” o “seguía haciendo falta marcar 50 puntos para ganar estando Mack en defensa”. No nos engañemos, hemos perdido al jugador perfecto. Un puntal en el campo y en el vestuario. El jugador que todo el mundo busca en un draft.

La gente se pregunta cómo se ha podido hacer ésto. Es fácil, porque no hemos hecho lo que debíamos cuando pudimos, teniendo en cuenta que no hayamos cometido el peor error de todos que es el dar las cosas por sentadas. La dejadez de funciones por parte de la organización ha sido de tal nivel que la impresión que queda es que cuando se han querido dar cuenta de cómo estaba la situación han salido cada uno por su lado como si le tiras una cucaracha a un grupo de niñas y salen corriendo al grito de ¡QUÍTAMELA! ¡QUÍTAMELA! Porque ¿cuál era el plan? ¿Lo había siquiera?¿Lo hubo en algún momento? Veamos dos hipótesis:

  1. Querían renovarle. Si se da este caso no tiene ningún sentido esperar a que Aaron Donald resuelva su contrato para que tengas que enfrentarte con la que no puedes trabajar, esto es negociación posicional blanda. No tienes el control de la situación y tienes que utilizar una supuesta “política de la organización” por la cual no se van a pagar 100 millones por un jugador que no sea un quarterback. Estúpido, a estas alturas el mercado manda. Mack ha firmado por 23,5 millones, los Raiders ofrecieron 20 y ahí se enrocaron. Lo siento, el precio de un tipo que ha sido DPOY rodeado de 10 conos es el que él diga, y cuantas menos referencias tenga mejor. Luego negocias la estructura, el garantizado y lo que te apetezca, pero no se pierde a ese jugador por 3,5 millones que te vas a gastar en algún manco.
  2. Querían tradearlo desde el principio. Espero que sea mentira porque si es verdad son doblemente incompetentes porque da igual que te den catorce primeras si no tienes ni idea del valor que tienen esas rondas. Si tienes intención de hacer un trade te esperas a la temporada próxima, le haces jugar esta bajo la franchise tag y el año que viene, cuando sepas exactamente el orden del draft, miras lo que te conviene o lo que no.

Sea como fuere la imagen de la organización ha quedado en el barro. Todo el supuesto plan que se presuponía queda volatilizado porque traes veteranos para obtener resultados inmediatos pero por otro lado te deshaces de tu mejor jugador en defensa por vaya usted a saber qué motivo. Ni se entiende ni es defendible. Será un milagro si no inventamos una forma nueva de hacer las cosas: después de la reconstrucción viene la deconstrucción.

Para terminar aderezamos todo el asunto con una rueda de prensa que roza el surrealismo ya que, al parecer, a esa 2a ronda que va en el paquete de Mack nadie la conoce, nadie la ha visto en su vida y no se sabe cómo ha acabado ahí. Ha crecido como un champiñón y por generación espontánea se la llevan los Bears mientras tocan el violín como el maestro Juan Tamariz.

El sabor de boca que se nos queda el domingo después de leer todo lo que ha ocurrido es que ésto ha sido “Asesinato en el Oakland Express”. Nadie da el golpe de gracia, nadie provoca la herida mortal pero todos son culpables de una u otra forma. Por supuesto los sufridos seguidores del negro y plata son los que acabamos pagando el pato, aunque a estas alturas de la película no sé ni por qué nos sorprende.

 

Santi Ripoll @Anakinlopeta

 

Negro y Plata @Raiders_esp

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