El mejor Halftime de la Historia del Super Bowl

Ahora que se ha reeditado la Superbowl entre Patriots y Rams diecisiete años después. Con el mismo resultado, la victoria de los indestructibles Patriots de Bill Belichick. Quiero recordar el show del descanso de aquel partido. El 3 de febrero de 2002 U2 realizó el espectáculo del descanso dela Superbowl XXXVI en el Superdome en Nueva Orleans. Sigue siendo para mí el mejor espectáculo de intermedio de la Superbowl de todos los tiempos. Voy a intentar explicar el por qué.

Temporada 2001-2002 un punto de inflexión

Esa temporada 2001-2002 fue un punto de inflexión en la historia de la NFL. Supuso la llegada de Bill Belichick, que no había tenido una carrera muy brillante como head coach. Y Tom Brady, un quaterback de segundo año que no había querido nadie. Acabó elegido el 199 total en el draft. Como hoy se sabe han reinado majestuosamente la liga durante 17 años. Los partidos de la segunda jornada, debido a los ataques terroristas de 11 de septiembre, fueron suspendidos. Pero la liga decidió seguir adelante con la temporada, y los partidos de esa jornada se programaron para la semana del 6 y 7 de enero de 2002. Como consecuencia, la Superbowl tuvo lugar una semana más tarde de lo habitual.

El papel de John Collins

Pero la NFL tenía un problema: era 25 de octubre, había pasado una semana desde los atentados, y Janet Jackson, la artista prevista para el show del intermedio, había cancelado sus giras. La mayoría de los músicos lo había hecho. Y un hombre tenía que solucionar ese problema: John Collins, ejecutivo de la NFL encargado de organizar el halftime show. Ese día 26 fue a ver un concierto de U2 en Nueva York, una de las pocas bandas que seguían girando. Tocaron 14 canciones y cinco bises, al final proyectaron los nombres de las víctimas de 11-S sobre los espectadores y sobre el techo del estadio. Collins estaba impresionado por lo que había presenciado. Otros dos ejecutivos de la NFL estuvieron también allí, y quedaron asimismo impactados. La gente de la NFL habló sobre el concierto de la noche anterior y los nombres en el techo, y se preguntaron si U2 harían lo mismo en la Superbowl.

El ejecutivo de la NFL llamó a Jimmy Iovine, el presidente de Interscope Records, que había producido el álbum Rattle and Hum para U2. Iovine le escuchó, y llamó a Bono. “La NFL tiene una gran idea y quiero hablar contigo al respecto”, Collins recuerda que Iovine le dijo a Bono.

Las negociaciones

Al día siguiente, Bono estaba en una sala de reuniones de la NFL con Collins, Jim Steeg, ejecutivo responsable de la Superbowl. El entonces comisionado Paul Tagliabue, el director de operaciones Roger Goodell y el propietario de los Patriots Robert Kraft. En la reunión, Bono presentó planes para un espectáculo extravagante, incluso sugiriendo diferentes elementos de la música mundial. U2 fue objeto de debate dentro de las oficinas de la liga durante varios días. Algunos pensaban que la audiencia no sería muy buena. Que una banda de rock irlandesa podría no ser apropiada para una Superbowl tan cerca del once de septiembre. Finalmente, Tagliabue accedió, y los planes se adelantaron. Todo hasta que surgió un gran problema unas semanas antes del partido: no había manera de alimentar el generador que iba a proyectar los nombres de las víctimas a través del techo del Superdome. Tendrían que cancelar esa parte. Collins dijo: “¡Haz lo que tengas que hacer para obtener esa energía. ¡Incluso si tienes que poner un generador en el techo de la cúpula! La única razón por la que Paul Tagliabue aprobó esto fue porque los nombres se proyectaban sobre el techo”.

El generador

Finalmente, se localizó un generador. Se consiguió la potencia adecuada y el proyector funcionó. Pero seguía habiendo escepticismo respecto al éxito del espectáculo. Después del ensayo del viernes previo al partido, cuando Collins y un grupo de ejecutivos de la liga abandonaban el estadio, uno de ellos dijo en voz alta: “Este va a ser el peor espectáculo del descanso de la Historia”.

En realidad, la historia se remonta unos meses más atrás,con el concierto ” América: Un tributo a los héroes “, que se emitió en ABC, CBS, NBC y Fox el 21 de septiembre de 2001, solo diez días después del 11-S. U2 participó en él junto con otros músicos, pero capturó el espíritu del evento como ninguna otra banda pudo hacerlo. No importaba que no fueran estadounidenses; lo consiguieron.

U2start.com

Elevation tour la gira de U2 en 2001

Durante el año 2001, U2 estaban en su gira Elevation tour presentando su disco All that you can’t live behind, que empezaba en EEUU. En julio se fueron a Europa, y un mes después de los atentados, en la tercera parte de la gira volvían a los Estados Unidos. En el último concierto de la gira en Nueva York, U2 terminó el tema Walk On, haciendo subir al escenario a miembros de los bomberos y la policía de Nueva York. Durante varios minutos hubo vítores, abrazos, Bono envuelto en la bandera estadounidense y todo el Madison coreando “USA, USA”. Finalmente, la banda comenzó a tocar Out of control con Bono cambiando la letra, “No como ésta” a ” No como estos” y señalando a los bomberos y policías en el escenario. Ese fue el concierto al que asistió Collins y que lo cambió todo.

Estas circunstancias explican que Paul McCartney (todo un Beatle) fuera “relegado” al pregame show, y U2 fuera el invitado para el espectáculo del intermedio. Como dijo Bono en la rueda de prensa

 

“The Superbowl it’s the very heart of America, and I think it feels right for us to be here”.

 

El gran dia

Y llegó el día del partido. Tras el sorprendente tanteo de 14 a 3 a favor de los Patriots al final del segundo cuarto, U2 salió a escena. Fueron tres canciones cuidadosamente seleccionadas: “Beautiful Day“, “MLK” y “Where the Streets have no name“. Vamos a analizarlas una a una.

Beautiful Day” fue su gran éxito de su álbum del año 2000, All That You Can’t Leave Behind. Pero también es una opción bastante significativa, un tributo al optimismo en un momento en que muchos norteamericanos lo necesitaban. Bono la ha descrito como una canción sobre “un hombre que lo ha perdido todo, pero encuentra alegría en lo que aún tiene”. Y en lugar de comenzar cantando en un escenario con forma de corazón, Bono comenzó a hacerlo andando entre la multitud. Luego el resto del grupo se unió a él.

La siguiente fue el breve corte de “MLK” (del álbum Unforgettable Fire), una sencilla y elegante nana dedicada a Martin Luther King, con imágenes de lluvia pacífica y sueño tranquilo en su letra. En ese momento, una pantalla detrás de la banda empezó a desplegar los nombres de todos los estadounidenses que murieron el 11 de septiembre: todos los pasajeros de los aviones, los empleados del World Trade Center, y la policía y los bomberos. De repente, es como si Bono y The Edge estuvieran cantando una canción de cuna reconfortante para un país que acaba de vivir una pesadilla.Bono cuenta que la idea de la lista de víctimas surgió para que los parientes de los fallecidos no pensaran que habían perdido un número dentro de una estadística. Eran personas, y querían presentarlas al público por sus nombres, para que la gente las conociera.

Cambios

Sobre la tercera canción, cedo la palabra a Scott Messlow, crítico de cultura de la revista GQ: “Where the streets have no name termina con la letra “It’s all I can do”, pero Bono lo cambió por “It’s all we can do”. Está claramente pensada como una declaración de toda la banda. Sentimos tu dolor también, y no podemos arreglarlo, pero somos una de las bandas más grandes del mundo, y te haremos el más grande. El más sincero homenaje que podamos”. Y al final de la canción, Bono se abrió la chaqueta, mostrando una bandera de EEUU en el interior.

Como dijo la escritora y fan de U2 Brook, al recordar ese momento de la bandera, “para aquellos de nosotros que estamos luchando por recuperar las emociones intensas que sentimos durante ese momento triste, confuso y eventualmente inspirador de nuestra historia, ver esto podría ayudar. Ciertamente lo hizo para mí”. O como dijo Scott Messlow: “Es una imagen tan simple y poderosa para cerrar el espectáculo…” El propio Kurt Warner ha contado que tuvo ocasión de salir fuera un momento cuando todavía estaban tocando, y al ver los nombres de las víctimas proyectados y escuchar la música, como jugador participante del evento, no pudo sino reconocer cuán especial fue para él formar parte de ese momento.

Photo by Frank Micelotta/Getty Images.

Una actuación que trascendió

El resultado fue una actuación que trascendió el mero entretenimiento para convertirse en un acto verdaderamente conmovedor. Captó perfectamente el espíritu y el estado de ánimo de un país entero.

Y a continuación, los espectadores tuvieron que limpiarse las lágrimas, recoger sus corazones, y ver el segundo tiempo de un partido de fútbol americano. Quizá fue una mera casualidad. Pero ese día, aunque no era favorito, en una de las mayores sorpresas de la historia de la Superbowl. Según Rafa Cervera, la segunda mayor sorpresa tras la victoria de los Jets de Joe Namath sobre los Colts en 1969. Ganó un equipo que se llama New England Patriots (los patriotas),y que vestía de rojo, azul y blanco, los colores de la bandera norteamericana.Un equipo que, inspirados por su jugador Joe Andruzzi, que tenía dos hermanos que pertenecían a los bomberos de Nueva York, decidieron ser presentados de forma conjunta en los partidos a partir del 11-S, no jugador por jugador, sino como un equipo, y así lo hicieron en la Superbowl. Y que, desde esa noche mágica,se convirtieron en el equipo dominador de la NFL durante casi dos décadas.

Texto de: José Fernández @thychobrahe

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